
Silvina Gvirtz, de la academia al desafío de la gestión política
Hermana del cerebro de la televisión K, Diego Gvirtz, y hasta hace poco directora de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés, acaba de debutar como funcionaria pública al frente del programa Conectar Igualdad, que distribuye netbooks en colegios secundarios. Ahora su nombre suena como posible titular de la cartera educativa porteña si Daniel Filmus logra convertirse en jefe de GobiernoLaura ZommerPara La Nación
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Sueña con ser ministra de Educación aunque en público lo niegue. Jamás tuvo militancia partidaria ni es especialmente devota del matrimonio K pero, hace unos meses, Silvina Gvirtz dejó su full time en la academia para debutar como funcionaria.
Y, en las últimas semanas, su nombre apareció primero en los diarios de La Plata como posible reemplazante de Mario Oporto en el gabinete del gobernador bonaerense Daniel Scioli, y luego como potencial ministra de la Ciudad si Daniel Filmus logra convertirse en jefe de Gobierno porteño. Cerca de ella juran que no recibió ofrecimiento de ninguno aunque confirman que aceptaría trabajar con cualquiera de ellos.
La doctora en Educación de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y directora del Posgrado y de la Maestría en Educación de la Universidad de San Andrés ahora es gerenta de Inclusión Digital Educativa del programa Conectar Igualdad, que desde la Anses entregará tres millones de netbooks a alumnos y maestros de escuelas secundarias.
Crítica de las reformas de los noventa, que provincializaron el sistema educativo sin transferencia de recursos y cambiaron la estructura de primaria y secundaria a EGB1, 2 y 3 y Polimodal, Gvirtz cree que volver a tener un sistema educativo justo, democrático y de calidad va a demandar por lo menos diez años más de inversión sostenida, superior al 6% del Producto Bruto Interno, y la implementación de una batería de políticas en todas las provincias.
Llevar al 50% de las escuelas a jornada completa, universalizar la oferta de sala de cuatro años, informatizar la gestión escolar, mejorar la formación de los formadores de formadores con nivel de posgrado, crear un sistema de beneficios para fomentar el acceso de los docentes a los bienes culturales, mejorar el sistema de evaluación de calidad y fomentar el rendimiento de cuentas en cada son algunas de las políticas educativas que considera centrales.
Gvirtz es una convencida del potencial de la educación para mejorar la vida de la gente y de su condición indispensable para que los pobres dejen de serlo. Es algo que no aprendió en los libros sino en su casa.
Su abuelo paterno era obrero y su padre, Marcos Gvirtz, pasó una infancia sin lujos en un conventillo de Villa Crespo. Y, aunque cuando terminó sexto grado comenzó a trabajar, siguió la secundaria en la nocturna del Vieytes gracias al consejo de una maestra y a una excepción del Ministerio de Educación que le permitió cursar con adultos aunque entonces no se podía.
Ella siempre quiso ser maestra, pero su padre la convenció de que tenía que tener el título universitario que él no había podido alcanzar. Lo mismo logró con sus otros dos hijos, Diego y Fernando, socios de la productora responsable del ultrakirchnerista 6, 7, 8, elemento central del aparato de comunicación oficial. Los tres nacieron del matrimonio de Marcos Gvirtz y la arquitecta entrerriana Renée Gorodsier y tienen una excelente relación.
Pero aunque su hermano Diego es una estrella en el firmamento K, Gvirtz no llegó por él a la función pública. Lo hizo de la mano de Diego Bossio, el gerente de la Anses, que la convocó sin conocerla más que por leerla en los diarios y buenas referencias del mundo académico, reveló un allegado.
"Es cuando menos curioso que alguien que trabaja desde siempre en temas educativos y valora particularmente la institucionalidad de los procesos trabaje y planifique ?una revolución educativa' desde fuera del Ministerio de Educación. ¿O no?", se pregunta una de las más reconocidas expertas en Educación del país que pide el anonimato.
La entrega masiva de computadoras debería alterar (¡ojalá mejorar!) los modelos de enseñanza en las escuelas argentinas. Gvirtz aceptó el desafío de planificar qué pasará de acá a 10 años con los contenidos y planes educativos y dirige una unidad de estrategia e innovación que, entre otras cosas, definirá qué tendrán adentro estas computadoras. Un asistente que trabaja con ella adelantó que serán desde juegos electrónicos que contengan problemas matemáticos hasta experimentos de Física y Química.
Alguien que comandó la cartera educativa y habla con la condición de que se reserve su identidad dice que el programa Conectar Igualdad genera una falsa sensación respecto de la calidad educativa. "Existe un riesgo grande de que sea mucho marketing y que su impacto sea bajo. Tengo dudas de la prioridad que se da a este en relación con otras cosas. Conectar Igualdad brilla como el oro, pero no necesariamente es oro."
La misma fuente compara el modelo de entrega masiva de computadoras realizado en Uruguay y dice que allí, a diferencia de lo que ocurre en la Argentina, las máximas autoridades políticas del país dedican mucho tiempo a la Educación, algo que acá no pasa desde hace mucho?
Coincide en parte el ex ministro de Educación Juan Carlos Tedesco: "La verdad es que nadie sabe cómo se entregan 3 millones de computadoras ni qué impacto tendrán. La conozco a Silvina desde hace muchos años, desde que era ayudante de Cecilia Braslavsky [la prestigiosa pedagoga que falleció en 2005]. Es muy interesante su incorporación al Estado porque tiene capacidad y la habilidad para combinar dos mundos que no siempre se encuentran: el académico y el de la gestión, donde hoy se crean muchos conocimientos", reconoce el ex ministro, hoy profesor de la Universidad de San Martín.
Años de academia
Gvirtz tiene 47 años y una vasta producción académica: publicó 19 libros que fueron traducidos a varios idiomas y participó con capítulos en otros 30, además de haber publicado un centenar de trabajos en revistas científicas internacionales durante los últimos 20 años.
Es madre de dos hijos, un varón y una mujer, y la ex esposa de Mariano Narodowski, el primer ministro de Educación de Mauricio Macri, que renunció en 2009 en medio del escándalo por las escuchas ilegales en el Gobierno porteño por el que fue procesado esta semana. No se llevan nada bien y sus miradas sobre la educación son hoy divergentes, confirman allegados a ambos.
"Se separaron en 2001 y él entonces era un académico como ella", cuenta la historiadora del arte y curadora Laura Batkis, que fue compañera de Silvina en el Colegio Nacional de Buenos Aires. Describe a su amiga como muy formal (bromea con que se viste como directora de escuela), racional, reflexiva, con mucho sentido del humor y muy despistada en cosas de su vida personal.
Gvirtz nunca fue deportista, aunque siempre cuidó su aspecto y últimamente entrena tres veces por semana. De chica veraneaba en Miramar, después en Pinamar y ahora, siempre que puede, prefiere los viajes por el mundo. Cuando era adolescente Gvirtz tenía el abono del Mozzarteum y siempre le gustó mucho la literatura y el arte. Borges, Saer, Roth y Baricco son algunos de sus autores preferidos.
El valor de la educación
Superó con creces el mandato paterno de alcanzar el título universitario que él no había logrado. Después de recibirse con diploma de honor en el CNBA en 1987, hizo una Maestría en Ciencias Sociales en FLACSO y en 1996 concluyó su Doctorado en Educación en la UBA, siempre con sobresaliente como calificación.
Es investigadora del Conicet, habla, lee y escribe en cuatro idiomas y recibió varios premios. En 2003 fue designada fellow de la Fundación John Simon Guggenheim y obtuvo una beca para estudiar la participación de la sociedad civil en las escuelas. Un año después ganó el Premio Vigésimo Aniversario Academia Nacional de Educación y en 2006 obtuvo el Premio a la Excelencia Educativa de la Asociación de Entidades Educativas Privadas Argentinas (ADEEPRA).
Desde que terminó de estudiar fue investigadora del Conicet. Era docente de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA hasta que en 1999 ganó un concurso para dirigir el área de Educación de San Andrés y para crear su Escuela de Educación.
Siempre fue una académica singular, a la que le gustó hacer incidencia y traducir el lenguaje académico para todo público. Carlos Acuña, director de la Maestría de Políticas Públicas de la Universidad de San Andrés (Udesa), destaca una característica distintiva de su colega. "Silvina tiene una gran capacidad de construcción institucional, algo particularmente valioso en el área educativa", señala.
El politólogo pondera especialmente de ella que, siendo especialista en temas puntuales, tenga una mirada social general. "Eso evita puntos de vista demasiado acotados para encarar un tema de la complejidad de la educación. Por su forma de trabajar, no se queda en recomendaciones del deber ser, sino que se pregunta por qué no se logró aquello esperable. Tiene una lógica política muy bienvenida en el mundo académico."
¿Pero la lógica o mirada política alcanza para hacer política? Los que menos quieren a Gvirtz la critican por "naif" y dicen que durará poco en la función pública porque no tolerará que las cosas no avancen como ella espera y que las internas obstaculicen cambios centrales.
Antes de asumir en la Anses, su vocación pública y la voluntad de hacer dialogar al sector público, al privado y a la sociedad civil las canalizaba a través del proyecto "Escuelas del Bicentenario", que ideó y lanzó en 2005 y este año se amplió a 100 escuelas bonaerenses, y como vicepresidente del Consejo de Administración de CIPPEC, una organización dedicada a mejorar las políticas públicas. Antes había estado en el Consejo de Poder Ciudadano.
¿Cómo será planificar la educación desde un Gobierno que no comparte alguno de los valores que ella hasta ahora pregonó, como el diálogo, la calidad institucional y la transparencia? El tiempo dirá si alcanza su sueño de cambiar, con políticas educativas, la vida de los chicos más pobres o si, en la política y la gestión argentina, eso importa menos que otras cosas.
QUIEN ES
Nombre y apellido:
Silvina Gvirtz
Edad: 47 años
Producción académica:
De origen familiar humilde, se doctoró en Educación por la Universidad de Buenos Aires y desarrolló una vasta producción académica, con 19 libros y un centenar de artículos.
Hacia la función pública:
No tuvo militancia política ni se declara kirchnerista, pero se sumó recientemente al programa oficial Conectar Igualdad y según versiones podría reemplazar a Mario Porto como ministra bonaerense de Educación.





