Tres consejos para dominar las tarjetas de crédito

Nicolás Litvinoff
Nicolás Litvinoff MEDIO: Estudinero
Hay opciones para que la fecha en que nos llega el monto a pagar deje de ser un momento de angustia y asombro
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3 de julio de 2012  • 01:01

Desear es igual a posponer, ya que cuando materializamos lo que deseamos, se acaba el juego. Desear mucho algo y buscar la manera de conseguirlo estimula la creatividad, por lo cual podemos deducir que lo contrario (obtener velozmente lo deseado) va en contra de nuestra inventiva.

Siguiendo esta línea, supongamos que ocurre un evento inesperado en tu vida que requiere un gasto por única vez, en un momento en el que no disponés de ese capital.

Lo más probable es que concentres tu energía e ingenio para encontrar la manera de generar esos ingresos a fin de afrontar el gasto, a no ser que...tengas la tarjeta de crédito a mano y puedas financiar el pago en cuotas.

Este tipo de soluciones rápidas a veces son trampas que nos meten en el "juego de la deuda" y nos evitan planificar nuestras finanzas personales en el largo plazo.

Para aquellos gastadores compulsivos, el consejo es evitar a toda costa el acceso al "plástico", con el fin de no tentarse.

Pero, para aquellas personas responsables que quieren aprender a usar el crédito que los bancos otorgan al poner en nuestras manos las tarjetas, aquí van tres consejos útiles de fácil implementación:

  • Respetar las fechas de vencimiento y no dejarse tentar por los pagos mínimos.
  • Las fechas de vencimiento de los pagos suelen ser sumamente estrictas y pasarlas por alto es muy costoso, dado que los intereses por atraso se calculan como si el cliente estuviese "girando en descubierto" en una cuenta bancaria. Y son terriblemente altos.

    Por ello, es conveniente tener bien registrados los días de pago (que suelen ser muy parecidos de un mes a otro) para no tener que encarar costos inesperados.

    Todavía hay gente que piensa que el negocio principal de las tarjetas de crédito es lo que le cobran al comerciante en concepto de comisión por cada venta, y el cargo de renovación y gastos administrativos a sus clientes, pero esto no es así. Cada vez más, los ingresos que ostentan estas empresas se deben a los intereses que les cobran a los usuarios por el remanente financiado al abonar el pago mínimo.

    Estos intereses suelen calcularse utilizando uno de los sistemas de amortizaciones de deudas mas perjudiciales de todos (Sistema de Amortización Directo) para el tomador del préstamo encubierto, que representa el pago que muchos "patean para adelante".

    Este sistema computa el pago de intereses sobre el monto total del préstamo (o costo del producto adquirido) sin tener en cuenta que al pagar las cuotas estamos devolviendo también parte de ese monto (en el lenguaje financiero: amortizando), y que por lo tanto correspondería que lo que se paga por intereses bajara, disminuyendo a medida que se cancelan las cuotas.

  • Establecer un "aforo" personal.
  • Las tarjetas de crédito son otorgadas con un límite de gastos mensual. Ese límite puede depender del ingreso del cliente, la cantidad de tiempo que hace que posee el plástico o su historial de pago, entre otras cosas.

    Un mal manejo de la tarjeta de crédito ocurre cuando una persona tiene más de una en su poder y lleva al límite de crédito cada una de ellas, generando un gasto total que puede exceder sus ingresos mensuales dos o más veces.

    Esta conducta irresponsable es más común de lo que uno imagina, siendo lo ideal establecer un aforo (un margen de garantía) de un 30% inferior al límite de crédito.

    Por ejemplo, si el límite de gastos de mi tarjeta es de $3000 por mes, entonces con un aforo de seguridad del 30%, yo me "impongo" un límite de gasto de $2100 (que sale de hacer $3.000 x (1-0,30).

    Si cambio el aforo a 20%, entonces la cuenta es $3000 x (1-0,20) =$2400.

  • Utilizar aplicaciones para el control de gastos con tarjetas.
  • Los avances tecnológicos se superan día a día en todos los ámbitos y también en las finanzas personales.

    Aplicaciones para dispositivos Apple:

    Credit Card Expenses es una aplicación que se vende por iTunes para iPad y iPhone. Permite tener un control absoluto de todos los gastos que vayas teniendo e imputando a tus tarjetas de crédito u otras formas de pago.

    Entre sus funciones más interesantes, se pueden destacar:

    . Financiación de movimientos (podés ver lo que gastaste y lo que realmente debés pagar)

    . Presupuesto asignado.

    . Día de corte y de cobro.

    . Email específico para el envío del reporte asociado a esta tarjeta.

    .La pantalla principal muestra un resumen de todas las tarjetas, incluyendo el porcentaje de presupuesto consumido, los días de corte y pago (se iluminan en rojo en caso de encontrarnos a menos de una semana del vencimiento), lo que llevamos gastado, lo que tendremos que pagar, etc.

    . Calculadora financiera para la financiación de compras

    . Dado el importe a financiar, el número de pagos y el tipo de interés, te permite conocer el importe a pagar mensualmente

    . Dado el importe a financiar, el número de pagos y la cantidad a pagar mensualmente, te permite conocer el tipo de interés aplicado.

    Aplicaciones gratuitas para PC:

    La aplicación gratuita Home Credit Manager te ayuda a estudiar por dónde se escapa el dinero, controlando tus tarjetas bancarias. Hace la función de una libreta de ahorro proporcionando una información clara y ordenada. En su interfaz se despliega el historial de transacciones. Cada una de ellas se asocia a una categoría.

    Según lo visto, hay opciones como para que la fecha en la que nos llega el temido sobre (o email) con el cierre del mes y el monto a pagar por parte de la emisora del plástico, deje de ser un momento de angustia y asombro ante el crecimiento de la deuda tomada.

    Tomar el control y manejar las tarjetas de crédito en lugar de que la tentación del consumismo y la falsa satisfacción inmediata del deseo dominen nuestras emociones está de cada uno.

    Tu salud financiera depende de ello.

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