
1

Nostalgia por el comunismo: ambientado como un búnker soviético, invita a usar máscaras de gas, someterse a interrogatorios y fomentar la paranoia.
Un paraíso para los tuerquitas: excavadoras, tuneleras, grúas y un sinfín de herramientas, en un parque dedicado a materiales de construcción.
En casas con forma de setas, una legión de personas que miden entre 80 y 130 centímetros animan a los visitantes con juegos, canciones y acrobacias.

Temático con inclinación a lo escatológico: hay una montaña rusa sobre un perro con flatulencias y snacks con gusto a pañales de bebé o caca de gaviota.

La mansión de Pablo Escobar conserva animales exóticos (tortugas marinas, hipopótamos), y la avioneta con la que traficó coca por primera vez.



