
El encanto medieval de una pequeña ciudad amurallada
Puentes levadizos y puertas góticas dan la bienvenida aun lugar donde vivieron grandes personalidades de la historia
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HONDARRIBIA.- ¿Alguna vez imaginó que podría vivir dentro de las murallas de una ciudad medieval y almorzar frente a un imponente castillo construido por el emperador Carlos V?
Pues eso es lo que puede hacer si decide viajar a Hondarribia (ex Fuenterrabía), en el País Vasco. Esta pequeña ciudad de 16.000 habitantes está en Gipuzkoa, una de las tres provincias de Euskadi, el País Vasco español (las otras dos son Vizkaia y Alava).
A sólo 23 kilómetros de Donostia, ex San Sebastián, Hondarribia está separada de Francia por el río Bidasoa. Desde la Plaza de Armas se puede observar el río y la ciudad francesa de Hendaia. Y, por qué no, si quiere incursionar en territorio francés, con sólo cruzar un puente puede llegar, en pocos minutos, a San Juan de Luz, y un poco más allá a la famosa Biarritz.
Dada su situación estratégica, Hondarribia fue fortificada en la Alta Edad Media por los reyes de Navarra y Castilla. En el Renacimiento, el recinto amurallado adquirió su estructura actual, con fuertes murallas, puentes levadizos y fosos. Esto es lo que la hace maravillosa. Para entrar al casco antiguo se deben atravesar puentes levadizos y puertas góticas decoradas con el escudo de la ciudad.
La Plaza de Armas, originalmente lugar de ejercicios para los soldados, usada también para proclamaciones y corridas de toros, sigue siendo un espacio para celebraciones populares. Si tiene la suerte de estar allí un 8 de septiembre podrá participar del Alarde, fiesta donde los vecinos de Hondarribia, vestidos de blanco y con boinas rojas, recuerdan el peor asedio que sufrió la ciudad por las tropas francesas y del que salieron victoriosos. Desde la Plaza de Armas salen en procesión hasta el santuario de la Virgen de Guadalupe, patrona de la ciudad y que, según la tradición, alentó a las tropas españolas.
Pero quizá lo más emocionante de Hondarribia es la sensación de estar conviviendo con personajes famosos de la historia de España. El castillo del emperador Carlos V, por ejemplo, es desde 1968 un exquisito parador nacional donde uno puede dormir en las mismas habitaciones que un día ocuparon el mismo Carlos V, Felipe IV, María de Asturias y el insigne escritor Gracilazo de la Vega.
También el Hotel del Obispo y el más sencillo, pero no menos encantador, San Nicolás son opciones dentro del casco antiguo.
Caminando por la Calle Mayor observará las casas barrocas con sus aleros, canecillos tallados y balcones de hierro forjado y escudos.
En la calle Juan Laborda se encuentra la casa solariega de los Eguiluz, donde según la tradición se alojaron Juana la Loca, hija de los Reyes Católicos, y Felipe el Hermoso, cuando se dirigían de Bruselas a Toledo para ser proclamados príncipes herederos y se detuvieron tres días en Hondarribia, en 1502.
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y del Manzano está junto a la Plaza Mayor y se terminó de construir en 1474. En ella se casaron por poder el rey de Francia Luis XIV y la infanta María Teresa, hija de Felipe VI.
Como si todo esto no fuera suficiente para deleitarse, en Hondarribia también podrá disfrutar de las excelencias de la nueva cocina vasca, conocida internacionalmente con sus famosas recetas como la merluza en salsa verde, las alubias, percebes y todo los frutos de la cultura marinera. El hábito de ir de pintxos le permitirá probar la típica cocina en miniatura, con pequeñas y tentadoras raciones de comida.
Cada bar tiene sus especialidades y los usuarios disfrutan de la modalidad de comer de barra . Podrá también descubrir el Txacoli, un vino blanco de origen medieval, fresco, con algo de aguja y una leve acidez.
Para los amantes del arte, cerca de Hondarribia es imperdible una visita al Museo Chillida Leku, a diez minutos de Donostia-San Sebastián. En el Caserío de Zabalaga, este edificio del siglo XVI alberga un centenar de obras del escultor vasco Eduardo Chillida, elogiado por arquitectos y filósofos de gran renombre.
En la bahía de la Concha, ya en San Sebastián, se puede ver la obra más emblemática de Chillida, El peine del viento , un icono de la zona. Un poco más alejado, en Bilbao, es ineludible visitar el famoso Museo Guggenheim, el coloso de titanio y cristal diseñado por el arquitecto Frank O. Gehry.
El acceso a Hondarribia puede hacerse por el aeropuerto internacional San Sebastián-Hondarribia, a cinco minutos de la ciudad, o por tren desde Barcelona hasta Irun. También llegan las rutas N-1 y la autopista A-8.
No se la pierda.
Datos útiles
Cómo llegar
- Desde Madrid se hace combinación de vuelo a Hondarribia-San Sebastián. También se puede llegar por tren o por las rutas N-1 y la autopista A-8.
Dónde dormir
- Parador de Hondarribia: hondarribia@parador.es
- Hotel San Nicolas: (0034) 943-644278
Museos
- Museo Chillida: www.museochillidaleku.com
- Museo Guggenheim Bilbao: www.guggenheim-bilbao.es






