
Insectos sociales
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¿Por qué a mí? ¿Qué hice? ¿Tan mal me porté este año?
Esas preguntas y un par de insultos fue lo que me dije cuando vi esta imagen. Hormigas. En mi cocina. Armando un caminito vaya uno a saber hacia dónde. Instalándose con actitud de "llegamos para quedarnos". En Wikipedia dice que entran en la categoría "insectos sociales" porque se manejan en familia. No es mi intención desalojar a nadie, pero no me caen nada bien estas ocupas.
El miércoles a la mañana limpié la cocina antes de irme a trabajar. Moví un poco la heladera y al parecer eso las despertó. Volví a la tarde y me encontré con esta imagen.
Repasé un poco mi comportamiento: nunca dejo comida abierta fuera de la heladera, baldeo todas las semanas, saco la basura casi todos los días y nunca hago migas. Me porto bien, se podría decir que no tienen pruebas para condenarme en esta causa.
Vivo sola y soy adulta, sí, pero no tenía la menor idea qué hacer en esta situación. ¿Llamar al encargado? ¿O a alguien para que fumigue? Decidí levantar el teléfono y hablar con mi mamá. "Estoy en el super, compro un veneno y te lo llevo", dijo. Llegó a la media hora, me pidió que le preste ojotas y se puso a trabajar. No me dejó ni entrar a la cocina. Primero baldeó con un poco de lavandina para sacar las que estaban y después cuando estaba todo seco tiró Raid en aerosol con un olor insoportable. Mientras tanto yo le atendía el celular, abría ventanas y le pasaba los productos que me iba pidiendo.
- Mamá, no te llamé para que me lo hagas, sino para que me digas qué hacer.
- Querida, te cambié los pañales, ¿cómo no te voy a ayudar con esto? Yo te lo hago esta vez para que aprendas así lo podés solucionar vos la próxima.
- ¿Próxima? ¿No es permanente esto?
- No, seguramente vuelvan.
Al parecer no es un problema de mi limpieza o de mis costumbres, sino de la construcción del edificio. "Vivo en la jungla", pensé, pero me enteré que es algo que suele pasar. Por otro lado, desde que me mudé no vinieron ni una sola vez a fumigar. Todavía no hubo ninguna reunión de consorcio así que no sé muy bien con quién hablar. En cuanto haya una, voy a plantear el tema.
No sé si mi reacción fue de lo más acertada. Sé que no debería llamar a mi mamá ante cualquier problema, pero ¿por qué no? No hay nadie en quien confíe más para resolver esto y ahora aprendí a hacerlo yo. Nunca antes en mi vida había tenido que lidiar con algo así, no tenía forma de saber cómo hacerlo. Sé que mi sentido común me hubiese guiado a una ferretería a preguntar, pero la solución de mi mamá vino más rápido y fue, seguramente, mucho más efectiva.
Hasta el momento, las hormigas no volvieron. Por las dudas, antes de salir de mi casa tiro un poco Raid y abro una ventana. Ya les contaré si estas malparidas deciden reincidir en mi cocina.
¿A alguna le pasó esto o soy yo sola? ¿Qué hicieron para solucionarlo? Para buscarle el lado positivo a todo esto, pensé que estas hormigas son lo único que tuve de este estilo (además de mosquitos) en mi departamento. Nunca hubieron moscas ni cucarachas. ¿Alguna tuvo? Me moriría del asco, pero sé que es algo bastante común y más en verano.
Hoy les deseo un fin de semana sin insectos. Y si tienen, salgan a pasear, ja.
Tina
tinavivesola@gmail.com






