
Recorrer Europa en barco alquilado
Navegar por ríos, lagos y canales es otra forma de viajar por el Viejo Continente, desde Francia hasta Gran Bretaña, Alemania e incluso Polonia
1 minuto de lectura'
Les fleuves m'ont laissé descendre où je voulais (los ríos me dejaron bajar donde quería).
Lo escribió Arthur Rimbaud en una de sus poesías y podría ser la frase de cabecera de esta nueva clase de viajeros que cambiaron la velocidad de los autos y los aviones por la lentitud de un barco y de un río. En Europa, donde varios países tienen una extensa red de vías navegables, hace años que se ha desarrollado esta nueva forma de hacer turismo. Al margen de los cruceros sobre los grandes ríos o las navegaciones urbanas (como los famosos Bâteaux-Mouche de París), está la posibilidad de alquilar barcos que no necesitan permisos especiales de navegación ni carnet. Basta con un par de horas de formación antes de salir. Las dos principales empresas de alquiler de botes son la inglesa Le Boat y la francesa FPP (France Passion Plaisance), que cuentan con bases en varios países del continente.
Laberinto acuático
Dispuesto a embarcar y con alma de poeta, uno piensa enseguida en los canales de Venecia y los de Amsterdam. Si bien están en el catálogo de las empresas de turismo fluvial, no son, sin embargo, los destinos más populares. En realidad, es Francia el primer destino, porque tiene la mayor red navegable para el turismo de Europa. Pero no es la única y se puede navegar por lagos, ríos y canales en Gran Bretaña e Irlanda, en el norte de Italia, en Alemania, en el este de Polonia, en la República Checa, en Bélgica, en los Países Bajos y hasta en Polonia, el destino más nuevo del género. En la región de Masuria, se estiman en dos mil los lagos y lagunas interconectados: una especie de laberinto acuático en medio de una región todavía preservada. No muy lejos están los bosques donde viven los últimos bisontes de Europa, por ejemplo.
Mientras tanto, en Francia son cada vez más los barcos que se cruzan en verano. Hasta hay esperas en las esclusas a veces, sobre todo en los tramos más famosos. Para los que no se animan a estas paradas técnicas o prefieren disfrutar a pleno del viaje (si uno dejó el volante, ¿por qué tendría que cargar con un timonel?) estos barcos se pueden alquilar también con un capitán.
Otras perspectivas
Hojeando los catálogos de las empresas de turismo fluvial, la propuesta es muy tentadora. Hay experiencias únicas. Como las de cruzar un río por un puente-canal. ¿De qué se trata? Es un puente que cruza un río, como cualquier otro, pero lleno de agua, para hacer pasar barcos y gabarras. El primero que fue construido en el mundo es el de Briare, sobre el Loire, en el centro de Francia. Tiene un largo de más de 600 metros y la noticia de su inauguración recorrió el mundo en el siglo XIX. Se hicieron varios más con el tiempo, pero no son tantos ni es tan común poder transitarlos. Por esto muchos de los habitués del turismo fluvial organizan sus trayectos en función de ellos, para vivir esta experiencia.
Además del Loire, otro gran clásico en Francia es el Canal du Midi, que permite navegar desde el Mediterráneo hasta el Atlántico pasando por Toulouse y el río Garona. La región de la Camargue, en medio del delta del Ródano, es también un paraíso para la navegación. Además de los brazos del río, hay una gran zona de pantanos y lagos, donde se pueden avistar flamencos y rebaños de caballos y toros semisalvajes.
Para navegar a contracorriente de la historia, se puede elegir el río Charente, en el oeste de Francia. Saliendo de Angoulême, se cruza todo el viñedo del coñac (con paradas en la ciudad misma de Cognac y su vecina Jarnac, donde están las sedes de las principales empresas), se pasa por Saintes, que fue la mayor ciudad romana del oeste de Francia (todavía hay muchas ruinas) y se llega al Atlántico, frente al famoso Fort Boyard (donde se sigue filmando un muy popular juego televisivo que tuvo algunas temporadas también en la TV argentina).
En cuanto a los barcos, cuentan por lo general con todas las comodidades. Cada empresa tiene los suyos, con varios niveles de equipamientos (como el sistema de categorías de los hoteles) y cantidad de cabinas. Se abordan y se dejan en bases de operaciones. Más datos en la web: www.leboat.com y www.france-passion-plaisance.fr.






