
Tolerancia y respeto por la diferencia
1 minuto de lectura'
La semana pasada me enteré, por boca de una mamá de una compañera de mi hija menor, que Lupe se había estado burlando de su nena. Por un rasgo de su aspecto físico, de su apariencia.
En realidad, Lupe no habría sido la autora intelectual de la burla, sino una de las ejecutoras. Repitiendo como lora (como una tonta. Y sí, perdonen, hablo de mi hija) la "gran ocurrencia" de otro niño o niña.
¿Un caso de bullying? No lo sé. No había escuchado este término hasta el año pasado y como no soy de apropiarme términos nuevos rápidamente, prefiero no usarlo.
(Expresión que estos últimos días hemos leído en varios diarios por un episodio de lo más perverso).
Sí puedo usar otros como: menosprecio, soberbia, creerse mejor que el otro, ¿hacer daño?
Sí, ya sé lo que varias puedan estar pensando: "Son cosas de chicos". Los niños pueden, sin darse cuenta, ser crueles. Lo son a veces.
Que una comprenda no significa que, como madre, se quede quieta. Hablé largo y tendido con mi hija, hice hincapié en el valor de defender a un compañero, cuando "el más piola o popular", o quien fuere, salga con esas "ocurrencias". Y por otro lado, tratándose de un comportamiento no individual sino colectivo, me sumé a la propuesta de un par de padres, de idear una actividad lúdica para trabajar ciertos valores en la sala: el valor de la tolerancia y del respeto por la diferencia.
Tolerancia y respeto por la diferencia.
Escribo estas palabras y no puedo evitar preguntarme: ¿Cómo será cuando retoñas rompan el cascarón, salgan de su Pequeño Mundo (no por pequeño inmaculado), fanáticamente vigilado por sus progenitores, y entren al otro, al grande, al mundo sin filtro, al mundo web, sin ir más lejos?
Libertad de expresión. A diario leo un catálogo de insultos, unos más originales que otros, y varios se escudan en ella. ¿Pero acaso mi hija, sus amigos, cuando se burlan de una nena por tal cual detalle de su apariencia, no está(n) expresándose libremente? ¿De la censura hemos tenido que saltar al polo apuesto, al todo vale, al atropello verbal, al digo-lo-que-se-me-canta sin medir ningún efecto?
Un hombre insulta a su mujer y ya ninguna de nosotras duda, rápidamente lo etiquetamos: "violencia de género". Ni hablar si le pone una mano encima. Delito.
Ahora, ¿qué pasa en los otros vínculos? Y por otro lado, ¿un insulto, así esté mediado por una pantalla, duele menos que un tirón de pelos? ¿La posible risa que pueda generar una burla ingeniosa todo lo justifica? ¿Tenemos como sociedad adulta autoridad para hablar acerca del bullying en los colegios o será mejor empezar a auto-regular nuestros intercambios, recordando que todos somos seres humanos, diferentes pero igualmente valiosos, falibles, que estamos vivos, sabiendo que un día vamos a morirnos, sin saber qué mierda significa eso... que en ese trayecto la gran mayoría probablemente esté buscando "evolucionar", "crecer", o simplemente hacer de la vida algo digerible y en todo caso, podemos beneficiarnos de una buena crítica, constructiva, lúcida, pero nunca jamás de un agravio?
Y no estoy hablando de quedarnos callados cuando se cometa una injusticia, cuando alguien esté dañando o aprovechándose de otro, no. Estoy hablando de convivir con nuestros conciudadanos sin creernos "más piolas", "más listos"... Respetando las diferencias de aspecto, pero también las diferencias de sensibilidad, de creencias, pensamientos, de funcionamiento, etcétera.
¡¿Ustedes qué piensan?!
PD: ¡Muy buen fin de semana largo!
PD2: Se re-abrieron 2 lugares en el grupo de los lunes del taller de expresión escrita. Para info acá o por FB: Inés Sainz
1
2Brilló con Tato Bores, su nombre suena para Gran Hermano 2026 y hoy rompe el silencio sobre la cara oculta del éxito
3Carignano reivindicó el haber desconectado cables en la sesión y apuntó al bloque libertario
- 4
Buenos Aires CRC, el club de rugby más antiguo de América, venció al más añejo de África en Ciudad del Cabo



