Vestido made in Argentina
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Post de yapa: lo prometido es deuda
No suelo escribir los jueves, pero como les debo un post del día que me casé decidí recompensarlas hoy con algo diferente (después me pondrán en los comentarios que por favor deje de innovar si no les gustó. Sin rencores).
Quiero contarles sobre mi experiencia en la búsqueda de mi vestido de novia. Para serles sincera yo me consideraba la perfecta "anti-novia" que describe en su fabuloso blog @sofiorsay. Para mí encontrar el vestido soñado significaba una pérdida de tiempo, por eso, era algo que quería liquidar rápido. Yo ya estaba viviendo en Nueva York, y empecé a averiguar acá lugares dónde comprarlo. (Abajo les paso la lista de los lugares adonde fui). Hice el recorrido en la gran manzana convencida de que iba a encontrar más variedad y cosas a mejor precio que en Buenos Aires. Y mejor aún, que al ver vestidos terminados, me iba a ahorrar el tiempo de confección que gastaría en caso de hacerme uno desde cero.
Pero me confundí. Es verdad que hay cosas muy baratas en EE.UU., pero las cosas económicas no están en buen estado o están hechas de géneros que parecen plástico.
Y después ya te vas a otro nivel de excelentes diseñadores como la inglesa Jenny Packham, que es mi preferida, (celebridades como Kate Middleton, Miley Cyrus, Jennifer Aniston, Reese Witherspoon y Kate Winslet se hicieron vestidos con ella). O las colecciones de Vera Wang o Carolina Herrera, que son impresionantes, pero que estaban alejadísimas de mi presupuesto.
Resumiendo: me recorrí muchísimas casas y me probé muchísimos vestidos y nada parecía convencerme. Llegué a Buenos Aires unos días antes de mi casamiento con las manos vacías. Mi mamá estaba nerviosísima.
Pero para serle fiel a la verdad, debo admitirles que yo ya había estado viendo diseñadoras argentinas y había una que me gustaba particularmente por sobre todas las demás porque me parecía que hacía vestidos únicos y originales, como si tuviese una vuelta de tuerca más que el resto de las diseñadoras, además de ser muy profesional y detallista. Su nombre es Agustina Böhtlingk y trabaja junto a su hermana Damasia. Ambas comprendieron rapidísimo que es lo que tenía en mente.
Y cada vez que salía de una de las pruebas de vestido con ellas (tuvimos pruebas muy seguidas porque el vestido lo hicimos a contrarreloj), me daba cuenta de que disfrutaba muchísimo ese momento. A las pruebas me acompañó mi mamá, y también vinieron mis dos abuelas y una amiga.
Las pruebas del vestido las recuerdo como uno de los mejores momentos pre casamiento. Verte en el espejo vestida de novia, mientras que te lo van confeccionando… uno va entrando en la idea de la gran movida que estás por hacer en tu vida.
Al fin y al cabo creo que las "anti-novias" no somos tan anti como pensamos. ¡Gracias Agus y Dama por el vestido soñado que me hicieron! Cumplió su cometido: cuando llegué al altar, al novio le pareció que estaba muy linda.
Les muestro el antes y el después: la primera es una mis pruebas fallidas en un local de EE.UU. y la otra, mi vestido terminado. Además, les dejo un flickr con más fotos de mi casamiento. El tul y el tocado (o tiara) que usé, son los mismos que usaron mi abuela y mi mamá para casarse.

Créditos: fotos, Javier Villamil; maquillaje, Claudia Díaz; peinado, Magui Pizarro; ramo, Cutota Bungue. ¡Gracias a todos por hacer posible ese día! Excelente trabajo y excelentes personas.
Algunos locales en EE.UU. a los que fui (en orden de más barato a más a caro):
Gabriella New York Bridal Salon
Otros:
David's Bridal , Bergdorf Goodman , Wedding Atelier , Lovely Bride Shop
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