
Vida scout en El Chaltén
Por Scouts Navales de Olivos
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Después de muchas ilusiones; de tardes en la agrupación Scout para aprender cómo y qué íbamos a hacer; de esforzarnos para conseguir el equipo necesario; el 2 de enero, los Caminantes llegamos a Aeroparque rumbo a Santa Cruz con sed de campamento.
La magia del pueblo de El Chaltén; sus bastones de trekking; los cóndores sobrevolando las montañas; sus escaladores; los picos del Fitz Roy y el cerro Torre detrás de las casas; las lenguas que se oían en las calles, y la mística de Francisco P. Moreno como fondo de un escenario nos demostró que estábamos en un lugar único.
Caminamos sus senderos saludando a scouts y gente de distintos países, y hasta terminamos haciendo chi kung con una italiana y una mexicana a orillas del río Blanco.
Enfrentarnos a esos picos nevados, al viento frío que venía desde los glaciares, a los pequeños témpanos flotando inmóviles en las lagunas mientras el sol los alumbraba... fue realmente muy bello.
Pasamos por la laguna Torre, Poincenot, laguna de los Tres, el Mirador del Cóndor, la cascada El Chorrillo del Salto, y cuando ya pensábamos que nos quedaba poco para ver... llegamos al glaciar Perito Moreno.
Esa imponente masa de hielo que poco humildemente esperaba a que nos quedáramos observándola un rato en silencio para dejar caer blancos pedazos que al darse vuelta en las aguas se volvían de un azul intenso y así despertaban la tranquilidad del lago con su impacto, formando un par de olas. Unos segundos más tarde se oía el sonido del hielo chocando contra el agua que venía con retraso...
Fueron 16 días de emoción; juegos; risas; aprendizajes; lágrimas; reflexiones; de compartir nuestras vidas guiadas por la llama de la vida scout.





