
Adolfo Scilingo llegó a España
Retraso: había anunciado que arribaría ayer por la mañana, pero llegó esta madrugada; declarará ante el juez Baltasar Garzón
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MADRID.- Adolfo Scilingo, ex oficial del centro clandestino de detención de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), llegó esta madrugada a España (22.30 hora argentina) para declarar ante el juez Baltasar Garzón sobre los crímenes cometidos por la dictadura argentina.
Scilingo, que escribió dos veces a Garzón ofreciendo su testimonio, llegó tras algunos intentos frustrados y una campaña de amenazas contra él y su familia. Recientemente declaró que traería con él el nombre de 158 "compañeros de tareas", entre ellos el del almirante Emilio Eduardo Massera.
Un grupo de abogados y de dirigentes de Izquierda Unida esperaban al antiguo represor en el aeropuerto de Barajas. Pero Scilingo los decepcionó: lo estuvieron aguardando en un avión que debía aterrizar a mediodía. Su esposa, Marcela, confirmó telefónicamente, por la tarde, que llegaría en un vuelo de Aerolíneas Argentinas a la una de la madrugada.
Hace más de un año, Scilingo tomó contacto, en la Argentina, con Isabelo Herreros, secretario de Derechos Humanos de Izquierda Unida, quien explicó que había hecho gestiones para que el gobierno de Madrid autorizara su radicación temporal o definitiva en España, con el fin de que contara con garantías para testimoniar. En la Argentina, Scilingo denunció que su vida y la de su familia corrían peligro. Recientemente dijo que había sido secuestrado, golpeado y tajeado en la cara por presuntos miembros de la policía o de las fuerzas armadas que, dedujo, estaban relacionados con las altas esferas del gobierno peronista.
Garzón decidirá
Según Herreros, Scilingo podría acogerse a un programa del Ministerio de Asuntos Exteriores previsto en el ordenamiento jurídico español. De todos modos, sería decisión privativa del juez Garzón concederle, o no, beneficios penitenciarios por su condición de arrepentido.
Según Herreros, Scilingo es consciente de que puede ser imputado, procesado y encarcelado y que "será un testigo de cargo importantísimo".
La última semana, un grupo de sobrevivientes de los campos clandestinos de detención que testificaron ante Garzón denunciaron que Scilingo pretendía imponer condiciones para venir a España y prestar testimonio. El abogado José Luis Galán dijo a La Nación que Scilingo intentaba "pactar para asegurarse su impunidad", y agregó: "En España ningún juez le daría esa garantía".
Algunos de los abogados de la acusación popular sostienen que su testimonio no aportará más datos que los que Scilingo reveló ya a la prensa y en un libro suyo. Otros abogados, sin embargo, están convencidos de que su presencia podría facilitar el curso del juicio. "Si hay un detenido, hay juicio", declaró uno de ellos a este corresponsal.
El juicio de Madrid ha producido, hasta ahora, más de un centenar de imputados y una orden de detención (contra el general Leopoldo Galtieri) pero ningún procesado.





