
Alasino sólo aparenta ser un jubilado de la política
Sigue sin hablar, pero es influyente
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PARANA.- Augusto José María Alasino, uno de los ex senadores involucrados en la denuncia del ex secretario parlamentario Mario Pontaquarto, sólo aparenta ser un retirado de la política, dedicado a sus actividades agropecuarias, y domiciliado en la ciudad de Concordia junto a las ruinas de San Carlos, en la enorme mansión amarilla que se hizo famosa aquí, cuando su propietario fue denunciado por presunto enriquecimiento ilícito, en una causa que no prosperó en la justicia federal.
Quienes conocen su vocación partidaria advierten que su retiro es circunstancial, y a medias. En Concordia, los analistas entienden que fue el puntal de la agrupación vecinalista Todo por Concordia, que postuló a la intendencia al empresario Armando Saliva, con un llamativo despliegue de propaganda en todos los formatos, y alcanzó dos concejales que asumieron la semana última en la comuna.
Pero, además, como líder principal del menemismo en Entre Ríos, la semana última hizo una demostración de fuerza cuando los principales cargos de las cámaras de Diputados y de Senadores fueron ocupados por legisladores partidarios de Carlos Menem como Orlando Engelman, Arnaldo Castrillón, José Allende o Hugo Berthet.
Casado en segundas nupcias con la joven abogada Virginia Salarí, cuya salud se vio desmejorada hace casi dos años, cuando estaba embarazada de trillizos, "El Choclo" Alasino abandonó la presidencia del Partido Justicialista para dedicarse a su familia y luego tanteó la posibilidad de una postulación a la gobernación, para lo cual desarrolló un complejo y abultado Proyecto Entrerriano.
Si bien en las elecciones presidenciales de abril en Entre Ríos triunfó Carlos Menem, su jefe político, el entrerriano dio un paso al costado tras el triunfo de Néstor Kirchner y desistió de su candidatura.
Ausencia
"Tengo el teléfono de Augusto, pero no lo veo hasta mañana, llámeme mañana a ver si lo localizamos", se disculpó ante la llamada de LA NACION uno de sus secretarios, mientras viajaba en una camioneta con rumbo a Concordia. "El se encuentra bien, y sigue viviendo en Concordia con su familia", aclaró.
Alasino, oriundo de Maciá, fue uno de los seguidores más conspicuos del menemismo y adhirió luego a la renovación propiciada por Eduardo Duhalde. Su tarea legislativa se vio complicada por las denuncias penales presentadas en esta provincia por presunto enriquecimiento ilícito.
Las averiguaciones fueron iniciadas en 1996 por el entonces juez federal José Lauritto, luego intendente de Concepción del Uruguay, y consistieron en realidad en una información sumaria que terminó archivada en 1998 por el entonces juez federal Juan José Papetti. En 2000 pretendieron reflotar la causa, pero la Justicia lo rechazó por la ausencia de aportes nuevos.
Como presidente del PJ en Entre Ríos, donde llegó en alianza con el actual gobernador Jorge Busti, encaró su relación con el oficialismo radical con una actitud dialoguista, acompañando los reclamos y las inquietudes de los intendentes del justicialismo. Ya distanciado del actual mandatario entrerriano, algunos de los seguidores de Alasino alcanzaron puestos clave en las últimas elecciones.
El dirigente Hugo Berthet, de la ciudad de San Salvador, preside desde esta semana el bloque de senadores justicialistas de la Cámara alta. Se reconoce menemista y forma parte de la agrupación que aún lidera Alasino.

