
Alfonsín está ya en su casa
Fue dado de alta después de 39 días de internación por el accidente sufrido
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"Sí, la salud está en orden. Casi totalmente en orden", respondió con una sonrisa el ex presidente de la Nación Raúl Alfonsín cuando La Nación le formuló una pregunta parafraseando una expresión suya que se hizo famosa.
El breve y chispeante intercambio tuvo lugar cuando Alfonsín apareció ayer, a las 11.40, en un balcón del Hospital Italiano, en donde estuvo internado 39 días debido al grave accidente que sufrió en la ruta provincial 6, en Río Negro.
A esa hora se había agolpado gran cantidad de gente frente al balcón del primer piso.
El ex mandatario y referente del radicalismo se asomó para saludar a sus simpatizantes, que no dejaban de vitorearlo. Una señora sintetizó el sentimiento de muchos: "He esperado más de un mes este momento".
Con buen semblante, de traje gris, camisa de jean y un pañuelo azul al cuello, Alfonsín repitió varias veces su clásico saludo con las manos tomadas y levantadas sobre su hombro izquierdo.
Permaneció allí unos tres minutos. Después, tras musitar con voz débil pero clara un "muchas gracias a todos", retrocedió algo vacilante y alguien lo ayudó a llegar hasta su silla de ruedas, con la que fue trasladado hasta el garaje del hospital. Rodeado de gran cantidad de personas que pugnaban por acercársele, segundos después ascendió a un automóvil para dirigirse a su domicilio particular, en la avenida Santa Fe al 1600.
El vocero del ex mandatario, Federico Polak, señaló que "ahora tendrá un mes y medio de recuperación complementaria, sobre la base de un tratamiento de kinesiología para mejorar funciones musculares". Los médicos también recomendaron que el ex mandatario camine mucho. Así lo hará, por ahora, en el living, el comedor diario y los dos dormitorios que tiene su departamento.
En familia
Polak solicitó al periodismo que no concurriera al edificio en el que vive Alfonsín, ya que no iba a realizar declaraciones. Reforzó esto último, apuntando: "El coche entrará directamente en la cochera".
Pese al pedido, los periodistas se agolparon frente al edificio de la avenida Santa Fe e, incluso, algunos lograron ingresar en la cochera, lo que generó corridas, empujones y un custodio golpeado. "La incontinencia periodística le hizo muy mal a Alfonsín", se quejó el vocero.
Según Polak, el ex presidente llegó agotado y se acostó, lo que no impidió que primero preguntara cómo se había visto su salida del Italiano, programada por él mismo, con balcón incluido. En el departamento lo esperaba la familia en pleno. Por la noche, todos compartieron una "picada" a modo de festejo, mientras en la calle, un grupo de militantes de la Juventud Radical, realizaba un abrazo simbólico al edificio.
Un centenar manifestantes expresaba su alegría con cánticos alusivos a la calidad de liderazgo y a la figura del ex mandatario. "Alfonsín, ¿cómo estás?, te venimos a bancar la noche cuarenta y cuarenta noches más", entonaban los simpatizantes, que enarbolaban banderas partidarias con inscripciones de distintas circunscripciones.
Luego de la siesta llegó el kinesiólogo que lo ayuda a realizar los ejercicios indicados por los médicos. "La idea es que acá no vengan visitas", explicó un allegado a la familia, que agregó: "Todavía tiene un mes y medio por delante y él ocupa casi todo el día en recuperarse".
El candidato presidencial por el radicalismo, Fernando de la Rúa, se mostró feliz por la recuperación: "Gracias a Dios, ha superado con una fortaleza sorprendente las secuelas del gravísimo accidente. Ver restablecido a Raúl Alfonsín nos ha dado una gran satisfacción y una gran emoción, y esperamos que pronto pueda volver a acompañarnos como siempre lo ha hecho".
Ahora, el ex presidente, seguramente, dedicará el tiempo que le deje el trabajo de rehabilitación a estar con su familia y a uno de sus pasatiempos preferidos: los clásicos del cine, los que verá desde la cama, en su gran televisor.
El accidente
El 17 de junio último, Raúl Alfonsín, de 72 años, salió despedido de la camioneta en la que se dirigía a un acto proselitista en la localidad rionegrina de Ingeniero Jacobacci, acompañado por el gobernador de esa provincia y candidato a la reelección, Pablo Verani; el secretario de Acción Social, Jorge Calamara, y su secretaria, Margarita Rouco.
El accidente se produjo sobre la ruta provincial 6, en un tramo cubierto por una capa de hielo y nieve que provocó el deslizamiento descontrolado del vehículo hasta volcar en la banquina.
Alfonsín, que no se había colocado el cinturón de seguridad, fue quien sufrió las peores consecuencias del impacto, al salir despedido de la camioneta. De inmediato se lo trasladó a la clínica Roca de General Roca.
Las primeras noticias que llegaron a esta Capital hablaron de sólo "heridas leves", pero más tarde el cuadro proporcionado por la clínica aludió a "insuficiencia respiratoria" y "pronóstico de carácter reservado".
Una noche difícil
La alarma se acentuó cuando un médico afirmó que la vida del ex presidente corría peligro, pero esto fue desmentido por Polak, que calificó al profesional como "irresponsable". Los médicos ganaron la batalla informativa: los diarios del día siguiente coincidieron en indicar que el estado de Alfonsín era grave.
El 18 del mes último ingresó en el Hospital Italiano. Los partes especificaron la fractura de 10 costillas y la asistencia respiratoria mecánica, reiterando casi en forma permanente un tono de gran cautela respecto de la evolución del paciente.
El 1º del actual se le realizó una traqueotomía para descomprimir un neumotórax y evitar infecciones, y una semana después se advirtieron avances alentadores. Al consolidarse, diez días más tarde, se le retiró el respirador artificial.
Finalmente, el 19 del actual, Alfonsín abandonó la sala de terapia intensiva y hasta pudo dar algunos pasos. "Ha sido una dura lucha", escribió en un anotador que utilizaba para comunicarse.
Un mes después del accidente, continuaba siendo permanente la presencia de numerosas personas frente al hospital para seguir el estado de salud del ex presidente.
"Gracias, Italiano..."
Mientras, expresiones de apoyo se inscribieron en carteles que prácticamente cubrieron ese tramo de Gascón, entre Potosí y Perón. El más reciente dice:"Gracias, Italiano, por cuidarnos al Gallego." Ayer, todo esto se vio incrementado cuando, a las 10, se anunció el alta de Alfonsín y que "alrededor del mediodía se retirará a su domicilio".
La calle se fue llenando de gente, incluyendo algunas señoras con un bebe en brazos, un perro o la bolsa del supermercado. Había lágrimas y sonrisas.
Sin saber que le darían el alta, el dirigente Jesús Rodríguez y el actor y diputado nacional Luis Brandoni fueron a verlo temprano.
A las 11, salieron los últimos visitantes: una veintena de jóvenes del comité radical de la zona, en Formosa 114, que batieron el récord de apoyo a Alfonsín al no dejar un solo día de montar guardia allí y que, sólo por ayer, lo hicieron en la avenida Santa Fe. También parecían haber ganado una porfía. Uno de ellos gritaba: "¡Vi a Alfonsín!".
El líder del grupo, Leonardo Santoro, relató el encuentro: "Raúl nos agradeció la visita y nos prometió que el primer acto cuando se restablezca lo hará en nuestro comité".
Otro miembro de la juventud del comité del barrio del hospital, Jorge Martín, comentó que la maestra del jardín de infantes al que concurre su hijo Daniel (de 3 años) le preguntó si era pariente de Alfonsín. "¿Por qué?", le preguntó Jorge. "Porque Daniel siempre dice que usted tiene que ir a ver al abuelo Raúl", contestó ella.





