
Asesinan en España a un juez de la Corte Suprema
En el desafío más grave de la ETA en muchos años, mataron en Madrid al magistrado Rafael Martínez Emperador; también un atentado en Granada
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MADRID, 10 (AP) .- Un magistrado del Tribunal Supremo fue muerto hoy de un tiro en la nuca en una calle de la capital española, probablemente en represalia porque el tribunal investiga al brazo político del grupo separatista vasco ETA.
Dos hombres se acercaron al magistrado Rafael Martínez Emperador frente a su casa en Madrid y uno de ellos le disparó. Los hombres huyeron.
Pocas horas antes del asesinato del juez, estalló un coche bomba en las afueras de la ciudad de Granada, con un saldo de un muerto y siete heridos. La explosión fue de alto poder y pudo provocar una gran cantidad de víctimas si se producía a una hora de mayor circulación.El gobierno atribuyó ambos ataques al grupo separatista vasco ETA.
El asesinato, junto con el suicidio de un miembro del ETA el viernes y el de un dirigente del ala política del ETA ocurrido hoy, ha extremado las posiciones del gobierno y los separatistas, lo que hace más remota una solución al problema vasco de España.
La ETA, iniciales en vascuence de Patria Vasca y Libertad, realiza una campaña de violencia desde 1968 para lograr la independencia del país vasco. Han muerto desde entonces unas 800 personas. El asesinato del juez de la Corte Suprema es uno de los más graves, si no el más grave de todos los atentados llevados a cabo hasta hoy por lo que significa como ataque al nivel superior de la Justicia.
Tanto el gobierno conservador como el Partido Socialista Obrero Español condenaron los atentados.
El vicepresidente del gobierno, Francisco Alvarez Cascos, dijo que el ETA volvió a sembrar "muerte y terror", y el secretario general del PSOE, Jesús Caldera, brindó "el apoyo más firme y contundente" al gobierno de José María Aznar.
El tribunal ha convocado a más de 20 diputados del brazo político de ETA para que presten declaración en Madrid en relación con un asunto electoral.
El rey Juan Carlos condenó "este golpe brutal de una violencia ciega y estéril".
Una nueva ola de terror sacude a España
Ya son cuatro los atentados de ETA desde el inicio de este año; Herri Batasuna aún se niega a presentarse ante la ley
MADRID, 10.- A las 7:15 un coche-bomba estalló al paso de una furgoneta de la base aérea militar de Armilla (Granada) que atravesaba la urbanización Jardín de la Reina, matando a uno de sus ocupantes, Domingo Puente Marín, de 42 años, peluquero, casado, dos hijos.
En torno a las 14:30, frente a su domicilio de la calle Menorca n°5 en el barrio del Retiro de Madrid, el juez Rafael Martínez Emperador de la sala IV del Tribunal Supremo era asesinado de un tiro en la cabeza. Tenía 68 años; casado, tres hijos.
Entre ambos hechos, Eugenio Aramburu, llamado el "Cho", integrante de la mesa directiva de Herri Batasuna (Unión Popular), el brazo político de la ETA, se ahorcaba en Vizcaya para no ser detenido por negarse a comparecer ante el Tribunal Supremo que ha citado a todos los miembros directivos de Herri Batasuna, acusados de apología del delito por haber proyectado en la campaña política de marzo del año último un video de la banda terrorista.
Tres muertes unidas entre sí por un mismo signo deletéreo activo (ETA) o aparente mente pasivo (HB) que han convertido el comienzo de esta semana en un necesario punto de referencia para la democracia española acosada por el delirio terrorista que el 8 de enero mató al teniente coronel Jesús Cuesta Abril, y el 30 del mismo mes a Eugenio Olaziregi, dependiente de una bicicletería de San Sebastián.
Cuatro muertes desde el inicio del año. Otro de los pasajeros de la furgoneta de la base aérea granadina, Fernando Orben, se encuentra muy grave y ha perdido el ojo derecho. También pertenecía al personal civil del ejército del aire, como Puente Marín.
Viaje a Israel suspendido
Juan Carlos I, aún ignorante de la muerte del magistrado, condenaba el atentado de Granada. Poco después el ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, suspendía una gira por Israel. Felipe González, asimismo antes de que fuera asesinado Martínez Emperador, hacía una llamamiento como líder de la oposición: "Quiero proponer a todas las fuerzas políticas democráticas un pacto de discreción que sea capaz de alimentar los pactos de Madrid y de Ajuria Enea (sede del gobierno autónomo vasco). Paremos este desbordamiento declarativo y hagamos un análisis sereno, discreto para ver se recomponemos algo que me parece fundamental y que es la unidad de los demócratas". No está descaminado, aunque los criterios del ex presidente del gobierno quizás no encajen en los mismos diales de sus pares en la política.
Margarita Mariscal, ministra de la Justicia, declaró: "Los terroristas quieren matar, no dialogar", en clara alusión a un polémico documento del Partido Nacionalista Vasco de la semana última en el que se sugiere que el gobierno y ETA se sienten a conversar para hallar una salida al problema terrorista. La declaración, que ha levantado ampollas, fue rebatida ayer mismo por un personaje incierto como Xabier Arzallus, presidente del PNV, que uno no sabe bien en qué sector juega. Arzallus dijo que no se podía negociar con un muerto sobre la mesa. A partir de hoy tiene dos más.
El presidente del Tribunal Supremo, Clemente Auger, amigo del juez asesinado, luego de condenar el crimen, añadió: "Hay que comprender que se trata de un ataque directo al Estado de derecho a través de la Magistratura". Insinuó igualmente su rechazo a los términos conciliatorios del sorprendente documento del PNV, agrupación política mayoritaria en le País Vasco y firmante de los pactos de Madrid, entre todos los partidos políticos nacionales, y de Ajuria Enea, entre los vascos, con excepción, naturalmente, de Herri Batasuna, que hacían un frente común en la lucha contra el terrorismo.
Alternativa oportunista
El documento del Partido Nacionalista Vasco ha sido un golpe deliberado contra esta unidad de acción por quienes, de alguna manera menos visible que la de HB, parecen propiciar una alternativa oportunista donde asesinos y víctimas aparecerían igualados en una conversación apaciguadora, surreal, imposible, en un clima tan enrarecido y sin parangón, por origen e historia, con el Sinn Fein y el IRA irlandeses que algunos extraen como material utilizable en tesis absurdas.
José Antonio Ardanza, presidente del gobierno autónomo vasco, se entrevistó esta tarde con el presidente José María Aznar, cumpliendo un compromiso establecido cuando no podía preverse los acontecimientos de esta jornada, que ha determinado luto oficial para la comunidad de Madrid mañana y pasado en memoria del juez Martínez Emperador. Ambos no han podido dejar de lado a las víctimas del terror en una charla cuyos términos ignoramos, sintetizada en condenas previsibles y no menos previsibles acciones de la policía y los jueces.
Lo cierto es que Ardanza habló en Barcelona del "empate infinito" entre la ETA y el gobierno porque ambos ponen condiciones inaceptables por el otro para negociar. El presidente del gobierno vasco cree que éste ha sido el factor determinante del documento del Partido Nacionalista Vasco, y, además piensa que el final de la ETA sólo podrá ser dialogado. Es posible. Pero ¿quiénes serán los interlocutores de la parte de la mafia asesina?¿Los que mataron a Martínez Emperador, Fernando Mugica, Puente Marín?






