
Bruera: "Hay que entrar a los partidos políticos a molestar"
Está convencido de que el PJ debe ampliar su base electoral; leves críticas a Moyano
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Pablo Bruera arquea una ceja, desconfiado, cuando le piden que mire la cámara. El flash relampaguea. Improvisa una fuerza exagerada para sonreír. Está solo, en su propio jardín, al borde de la pileta, pero igual trabaja para ser espontáneo. "Y sí, me cuesta. En política no podés hacer ni decir lo primero que pensás", se lamenta. El flash vuelve a relampaguear. Piensa y vuelve a hablar: "Pero ojo, que también soy un rebelde. A la política hay que entrar a molestar".
El intendente de La Plata había pasado una hora, acomodado en el sillón del living, detallando su vida política. Después de un rato recién se lanzó a hablar de su familia y de sus obsesiones tanto como del "grupo de los 8" y de su fama de intendente insurrecto, que desafiaba a Néstor Kirchner, y ahora pretende, algún día, ser gobernador.
-¿En su currículum pondría el mote "Intendente díscolo"?
-Soy crítico de la realidad y autocrítico de lo que hago. Y miro la realidad de esa manera. Igual que los 8 intendentes que trabajamos juntos: nuestra agenda marca lo que le falta a la política. Hablamos del narcotráfico, de la policía comunal, de la unidad del peronismo.
-¿Por qué cuando habla parece que buscara ser candidato?
-Me gustaría ser lo que se pueda. Por ahí nuestro nombre sirve en esta coyuntura. Claro está que somos parte de una corriente que busca instalarse para que el peronismo bonaerense gane las elecciones.
-¿Se toma vacaciones?
-Sí, pero estoy conectado a la política. Este es un año electoral. Cuesta apagar el teléfono. Igual, en algún momento, voy a descansar con mi familia. Si no, me tiran de la oreja.
-¿Lo retan mucho?
-Mi hija Camila, la más chiquita, es terrible. Que tengo que estar a la hora del almuerzo, a la hora de la cena, que la tengo que llevar a los cumpleaños. Y mi hijo Facundo, que lo tengo que llevar a fútbol. Está jugando en Estudiantes. Va a ser el próximo Palermo del fútbol argentino (risas). Falté a un solo partido, porque estaba de viaje. Y, además, es abanderado. Estoy orgulloso.
-¿Usted era buen alumno?
-Me dedicaba a la política más que al estudio. Leía mucho, pero por afuera. En las materias siempre 6, algún 4. Nunca fui abanderado. En la universidad militaba seis horas diarias.
-No tenía 10 años, digamos?
-De chico mi ídolo era El Zorro. Un tipo que cumplía una formalidad, pero que veía que eso solo no le funcionaba. Podría decir que soy un rebelde al estilo El Zorro (se ríe).
-¿Qué pensó cuando en 2009 lo llamaron "traidor"?
-Que era un chivo expiatorio. Pero el sol no se puede tapar con la mano. Una derrota no se analiza por un distrito. Demostramos que conseguimos mejores números que en otros lugares.
-¿El PJ tiene que cambiar?
-Tiene que ampliar su base electoral. Y garantizar la agenda de lo que falta. A veces molesta que uno plantee esa agenda. Y, además, el PJ puede contener a muchos más. Cuando dicen que el peronismo es el movimiento del poder es porque ha tenido la sabiduría de encontrar riqueza en su propio recambio.
-¿Moyano es una solución o un problema?
-Moyano no es el conductor del peronismo bonaerense. Es el líder de una parte del peronismo, el movimiento obrero. Pero no es todo.
-Dedicarse a la política, ¿le trajo algún vicio?
-Fumaba como un escuerzo hasta que tuve una angina de pecho. Ahora, a veces, fumo un purito chico, con amigos, un Cohiba. Pero no cigarrillos. Sé que doy la primera pitada y vuelvo a fumar.
-¿Qué pasaría si su hijo deportista quisiera, por ejemplo, fumar? ¿O probar marihuana?
-No me parece una transgresión menor. Es por donde se entra a la droga. Si mi nene tuviera un problema, no sería permisivo. No es una boludez. Consumir drogas no es de rebeldes. Rebelde es cambiar estructuras. Y a la rebeldía hay que entrar por la política. Hay que entrar a los partidos a molestar.
Bolso playero
- Música. "Elijo el rock nacional. Soy ricotero, aunque no sé si tanto como Aníbal Fernández. La última vez que vino el Indio a La Plata lo fuimos a ver juntos. Lo último que me bajé en la PC ahora son Pappo y Vivencia, dos clásicos."
- Deportes. "Amo el fútbol. Siempre jugué entre 9 y wing izquierdo. Soy zurdo. La derecha no me sirve ni para pararme. De chiquito jugué un tiempo en Gimnasia, pero soy fanático de Boca."
- Libros . "Leo de todo, pero sobre todo libros de ciencia política. A veces alguna novela, pero no es mi eje principal. Igual ahora empecé con En el nombre del hijo , una novela de Jorge Campanaro [un funcionario platense]."



