
Calcagno asume hoy la embajada de Francia
Chirac recibirá sus credenciales
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PARIS.- El presidente francés, Jacques Chirac, recibirá hoy las cartas credenciales de la mano del embajador Eric Calcagno a poco de comenzar el sexto mes de haber sido designado por el presidente argentino en uno de los destinos diplomáticos más decisivos (y codiciados) en el mundo.
Calcagno llegó hace un mes a París. Hasta ahora no mantuvo actividades oficiales, pero sí dedicó su tiempo a "tomar conocimiento" de los diferentes asuntos de las relaciones bilaterales y a recibir "a representantes de la comunidad argentina", según dijeron a LA NACION en la embajada.
La tarea no será fácil para el nuevo embajador. Las relaciones con Francia están sumamente deterioradas luego de que el gobierno argentino decidió rescindir el contrato de Aguas Argentinas, controlada por la empresa francesa Suez, y a meses de los dichos del embajador francés, Francis Lott, sobre el perfil soixantehuitard (juvenil y contestatario) de la administración argentina.
Ni la Argentina ni en Francia es un misterio el deterioro que existe en las relaciones entre los dos países. Podría decirse que este desencuentro comenzó cuando Kirchner se entrevistó con Chirac a principios de 2005. De ese encuentro trascendió que el tema Suez era "una piedra en el zapato" en las relaciones bilaterales.
Algunos meses después, en octubre último, cuando las negociaciones entre el Gobierno y la controlante de Aguas Argentinas estaban destinadas al fracaso, el embajador francés provocó un nuevo pico de tensión con la administración Kirchner al calificarlos de "sesentaiochistas", en alusión a los jóvenes que salieron a las calles parisienses en mayo de 1968.
En marzo último, cuando se conoció la decisión del Gobierno de rescindir el contrato con Suez, desde la cancillería francesa lamentaron la decisión y pidieron garantías para el retiro de la empresa. Este reclamo provocó una fuerte reacción de Kirchner, que en un acto público afirmó que no estaba dispuesto, para posibilitar la visita de un presidente extranjero, a "permitir que se contaminen las aguas".
Fuera de la agenda
Chirac viajará a Brasil y Chile el mes próximo. Se analizó en algún momento una escala en Montevideo. Pero la Argentina estará ausente de la gira del mandatario europeo.
En la presidencia francesa afirmaron que esto es así porque la escala de Buenos Aires "nunca estuvo prevista". Aunque el arte de la diplomacia permita eludir de esta manera una delicada definición, el hecho de que el presidente galo viaje a América del Sur -algo que no hace seguido- sin realizar una escala en Buenos Aires (Chirac viajó a la Argentina en 1997) puede dar una idea sobre el estado en el que están las relaciones bilaterales.
A más de un año del encuentro de Kirchner con Chirac, en París lamentaron que el contenido de la entrevista se hubiera interpretado mal. "El presidente francés le había dado un fuerte respaldo [a su par argentino] y contaba con él para que se respetasen los intereses de las empresas francesas", recordó hace poco una fuente autorizada de la presidencia francesa en diálogo con LA NACION.
Calcagno encontrará en París un empresariado que desconfía de la Argentina, al que deberá convencer de las ventajas de invertir en nuestro país, y un gobierno francés molesto por una serie de desencuentros con los funcionarios argentinos.
El nuevo embajador fue designado en diciembre pasado tras un controvertido episodio que protagonizó el ex canciller Rafael Bielsa cuando, poco después de haber sido elegido diputado, aceptó renunciar a su banca para encabezar la misión diplomática en París. Criticado, Bielsa declinó entonces la propuesta.



