
Chile tiene 122.900 minas en la frontera con la Argentina
Según un informe del gobierno trasandino
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COMODORO RIVADAVIA.- La dictadura de Augusto Pinochet podría haber dejado también secuelas en la frontera argentino-chilena: el senador nacional por Chubut Marcelo Guinle (PJ) presentó la semana pasada un pedido de informes al gobierno nacional por la supuesta existencia de campos minados en el límite que separa ambos países, según admitió el propio Ministerio de Defensa de Chile.
El planteo de Guinle señala que de acuerdo con la información difundida por el ministerio chileno a los medios de comunicación de ese país, en la actualidad el Estado trasandino reconoce la existencia de 181 campos minados con 122.909 minas antipersonales activas a lo largo de sus fronteras.
El dato no es menor, ya que si bien Chile es vecino inmediato de Perú y Bolivia, su principal frontera es con la Argentina, con una extensión superior a los 5000 kilómetros.
En diálogo con LA NACION, el senador Guinle explicó que el objetivo de su proyecto es que la cancillería argentina detalle a la Cámara alta qué información ha comunicado el Estado chileno sobre sus campos minados en la frontera con nuestro país y en qué estado se encuentra el proceso de desminado.
"Fundamentalmente, lo importante es saber cuál es la ubicación geográfica de las minas. ¿Están en Santa Cruz? ¿En Chubut? Este es el tema en el que la Cancillería tiene que estar encima", explicó Guinle.
Según el legislador -que basó su proyecto en datos del Ministerio de Defensa chileno publicados por el matutino trasandino El Mercurio -, hasta el momento Chile ha levantado 14 campos minados, con un total de 10.000 artefactos explosivos, en el marco del cumplimiento del Tratado de Ottawa, que promueve la eliminación de las minas antipersonales.
"Mientras en nuestro país no quedan artefactos enterrados en territorio continental, existen del lado chileno más de 100.000 minas colocadas durante el gobierno del dictador Augusto Pinochet. Esta es una situación que considero merece nuestra especial atención y seguimiento", remarcó Guinle.
El senador nacional solicita un informe detallado sobre la ubicación de las minas y plantea el debate sobre la necesidad de desarrollar campañas de concientización y prevención sobre la población argentina en las áreas fronterizas.
Con su proyecto, Guinle, quien se desempeñó como presidente provisional del Senado durante los dos primeros años de la gestión de Néstor Kirchner, volvió a poner en el centro de la atención política la existencia de campos minados en la frontera argentino-chilena.
El más conocido de esos campos de muerte está en el lado chileno de la isla de Tierra del Fuego, en el que son visibles los carteles que indican el despliegue de minas antipersonales en la región, en particular sobre la costa del estrecho de Magallanes. En 2005, en respuesta a un pedido de informes de la senadora Mabel Caparrós (PJ-Tierra del Fuego), el gobierno argentino contestó que, según datos de su par chileno, en esa zona hay instaladas unas 14.000 minas.
Más precisiones
Ahora, Guinle pretende mayores precisiones. "No tenemos ninguna información sobre cuántas minas están ubicadas en nuestra frontera", agregó, tras lo cual destacó que las minas antipersonales tienen una vida útil "cercana a los cincuenta años".
Por eso, Guinle reclama datos acerca de cuánto ha avanzado el proceso de desminado que el gobierno de Santiago dice estar llevando a cabo y la fecha estimada por su finalización. Asimismo, indaga sobre la señalización de los campos que permanecen activos y sobre eventuales accidentes que se hayan registrado.
La Argentina y Chile son dos de los 156 países firmantes del Tratado de Ottawa, que prohíbe el empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y establece los plazos para la destrucción de los artefactos almacenados y el desminado de las zonas afectadas.
En 1999, según especifica el pedido de informes del senador, la Argentina ratificó por ley el tratado. De ese modo, "nuestro país asumió un compromiso de cumplimiento de lo establecido en el Tratado, debiéndose destacar que, de acuerdo con las presentaciones realizadas ante las Naciones Unidas, la Argentina no mantiene campos minados en su territorio continental". "Sólo quedan las minas instaladas en la zona de las islas Malvinas", agregó Guinle.
El desminado de las islas ha sido motivo de negociaciones con Gran Bretaña -país que también firmó y ratificó el Tratado- para estudiar la factibilidad de erradicar los campos minados en el territorio usurpado. Dentro de esas negociaciones no se trataron aspectos relacionados con la soberanía.
Se estima que entre 15.000 y 20.000 personas son víctimas de minas terrestres cada año. La mitad de ellas son casos fatales. La Argentina y Chile concluyeron en 2003 con la destrucción de las minas acumuladas en los arsenales de sus fuerzas armadas.






