Coronavirus en la Argentina: los curas villeros advirtieron sobre el hacinamiento en las cárceles y los despidos arbitrarios
1 minuto de lectura'


Los curas de las villas y barrios populares de la Capital y el Gran Buenos Aires advirtieron sobre un significativo aumento del contagio del coronavirus en los asentamientos y advirtieron que la pandemia visibiliza graves problemas estructurales. Reclamaron, así, por la falta de agua, por ejemplo en la villa 31, de Retiro, y de alimentos, así como por las situaciones de hacinamiento y abandono en las cárceles, despidos arbitrarios y la pérdida de changas y oportunidades de trabajo, entre otras realidades.
Tras señalar que "el Covid-19 está pegando fuerte en nuestros barrios", advirtieron sobre limitaciones en el sistema de salud y pidieron una "presencia inteligente del Estado", al presentar una declaración en la parroquia Cristo Obrero, de la Villa 31, ante la tumba del padre Carlos Mugica, a 46 años de su asesinato.
El aniversario es el 11 de mayo, pero los sacerdotes adelantaron el pronunciamiento porque "en tiempos de pandemia una semana es mucho tiempo, por eso hacemos un pedido a los distintos estamentos del Estado para que ajusten mucho y en concreto su presencia en nuestros barrios".
La declaración fue presentada por el obispo Gustavo Carrara, vicario episcopal para las villas de emergencia, y los sacerdotes José María Di Paola, Guillermo Torre, Lorenzo de Vedia, Agustín López Solari, Nicolás Angelotti, Adrián Bennardis, Gastón Colombres, Franco Punturo, Pedro Baya Casal y Basilicio Britez. El documento lleva la firma de unos 40 sacerdotes de villas y barrios populares.
Afirmaron que los vecinos "aceptan la buena decisión del gobierno nacional de hacer cuarentena y valoran las decisiones en favor de los que más sufren las consecuencias que van apareciendo". Y, al citar las últimas palabras del padre Mugica, señalaron su compromiso de estar "ahora más que nunca junto al pueblo".
Los curas dijeron que "si bien esta pandemia afectó en nuestro país primero a gente de otros sectores sociales, con el tiempo va creciendo mucho el contagio en los barrios vulnerables" y transmitieron la esperanza de que "no resurjan actitudes discriminatorias".
"La realidad se nos vino encima. Hay temas en los que no podemos seguir esperando su solución", afirmaron, al mencionar las principales preocupaciones, entre las que incluyeron los casos de hacinamiento y abandono en las cárceles y los despidos arbitrarios.
"Se vienen momentos muy duros en lo social. Va a ser largo. Es urgente que se favorezca el acceso a los subsidios habitacionales. Cada vez más gente se queda sin dinero para pagar el alquiler. En la línea del IFE [Ingreso Familiar de Emergencia] es necesario que se aumenten determinados beneficios sociales en cuanto al acceso a la compra de alimentos y medicamentos", reclamaron.
Recordaron que recientemente el papa Francisco dijo a los movimientos y organizaciones populares que "tal vez sea (ahora) tiempo de pensar en un salario universal […] para que ningún trabajador se quede sin derechos". Y añadieron: "Estos son tiempos de hablar con hechos. Ausentarnos de los barrios populares sería colaborar para que crezca la injusticia existente".
Se vienen momentos muy duros en lo social. Va a ser largo. Es urgente que se favorezca el acceso a los subsidios habitacionales
Si bien no se celebran misas con la participación de los vecinos, en los barrios no cerraron las capillas y las actividades habituales se reconfiguraron para atender las necesidades de cada comunidad.
"Nos hace bien ver cacerolas que con amor alimentan y dan esperanza y no cacerolazos que dividen e infunden miedo al otro. Las cacerolas de los pobres, como todo lo que surge de ellos, son para cuidar y sostener la vida", observaron los curas villeros. "Los pobres nos enseñan que los tiempos difíciles son para unir y no para que nos sigamos dividiendo", insistieron.
Los curas valoraron especialmente la dedicación del personal de la salud para enfrentar la pandemia.
Al margen de ello, declararon que el Estado debe "actualizar su presencia en los barrios vulnerables de acuerdo a las diferentes cuestiones y las dificultades que se presentan, la seguridad, la salud, la educación y las limitaciones de conectividad en estos lugares. Muchos chicos no pueden hacer la tarea de la escuela, a pesar del esfuerzo de los docentes". Y calificaron como "preocupante la realidad de nuestros adultos mayores y de los que tienen problemas de salud", así como "la insuficiente capacidad de espacios de aislamiento".
La lectura del documento y la oración ante la tumba del padre Mugica fueron seguidas a través de las redes sociales de varias de las parroquias de los barrios de emergencia.
Cada uno de los sacerdotes ofrendó una vela como símbolo "para mantener encendida la esperanza entre tantos sufrientes de nuestros barrios". Rezaron, finalmente, una oración de Mugica que recopiló el padre Jorge Vernazza en el libro "Una vida por el pueblo".
1Larroque le contestó a Jorge Macri tras el reclamo por los bonaerenses en situación de calle en la Ciudad
- 2
Manuel Adorni recibió siete veces en la Casa Rosada a la escribana que avaló las compras del departamento en Caballito y la casa del country
3El juez que frenó 82 artículos de la reforma laboral habló de su pasado con Tomada y justificó el fallo
4El descargo de Mariano Campero, uno de los apuntados de recibir créditos del Banco Nación





