Cortocircuitos entre Duhalde y Lavagna por Cristina y por las PASO

Eduardo Duhalde y Roberto Lavagna, en una cita en 2010
Eduardo Duhalde y Roberto Lavagna, en una cita en 2010 Fuente: Archivo
El exministro tomó distancia de las gestiones entre ambos expresidentes; debaten si habría que aceptar primarias
Mariano Obarrio
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23 de marzo de 2019  

Pese a que son socios políticos inseparables, Roberto Lavagna y Eduardo Duhalde exhibieron en las últimas semanas ciertas discrepancias que quedaron expuestas. El exministro de Economía y casi precandidato presidencial cuestionó en forma interna el acercamiento de Duhalde al kirchnerismo y sus diálogos "secretos" con la ex presidenta Cristina Kirchner.

Por su parte, el expresidente comienza a objetar la resistencia tajante de Lavagna a aceptar las elecciones primarias PASO como mecanismo para resolver la candidatura presidencial de Alternativa Federal con Sergio Massa, Juan Manuel Urtubey y Miguel Pichetto. Ahora, cree que hay que considerar esa opción porque facilitaría la conformación de la coalición y legitimaría al vencedor.

Desde las tiendas de Lavagna, desde un principio, deslizaron que las gestiones de Duhalde con Cristina Kirchner eran "no autorizadas" y que el exministro "no será candidato de Cristina" ni permitirá "un acuerdo" que podría interpretarse de impunidad judicial.

El expresidente ya detuvo esas gestiones. Su objetivo era lograr que Cristina Kirchner se retirara de la contienda y permitir la unificación del peronismo para las presidenciales del 27 de octubre.

El lavagnista más vehemente contra Duhalde y contra el kirchnerismo siempre fue Julio Bárbaro. "Lo único que no vamos a hacer es acordar con Cristina, somos todo lo contrario a ella", señaló hace unas horas en la intimidad.

El conflicto se desató desde que Duhalde dijo en un reportaje al diario LA NACION: "Cristina me envió un mensaje, me dijo que no veía mal lo de Lavagna". En el mundo de Lavagna se encendieron todas las alarmas porque ello suponía un acuerdo en marcha entre Alternativa Federal y el kirchnerismo.

De hecho, en Córdoba el exministro debió asegurar para disipar dudas que no habrá "indulto" a los exfuncionarios con problemas judiciales. Tanto Massa como Urtubey salieron a desestimar cualquier pacto político. Massa dijo hace pocas horas: "Eduardo se equivocó al mostrar un posible acuerdo con Cristina".

Esos diálogos habían comenzado hace meses con llamados de dirigentes kirchneristas a Duhalde para buscar la unidad: Carlos Kunkel, Daniel Filmus, Guillermo Moreno, Oscar Parrilli, Axel Kicillof y José Ottavis, entre otros. Algunos llegaron hasta el Movimiento Productivo Argentino, en el barrio de Constitución, para dialogar con un café con Duhalde.

Incluso, le sugirieron organizar una reunión cumbre entre ambos expresidentes. Duhalde puso como condición que fuera en domicilio neutral, el del jefe del sindicato de Camioneros, Hugo Moyano, cercano a ambos. Con las repercusiones negativas del lavagnismo, esa reunión nunca se llegó a hacer, y los contactos de Duhalde con el kirchnerismo se terminaron. Un hombre de Lavagna dijo: "Sería un suicidio político".

De todos modos, es cierto que Lavagna contempla buscar votos de Cristina en el conurbano bonaerense y en las provincias. Para eso, apeló a Marcelo Tinelli. El conductor de ShowMatch, sea o no candidato a gobernador bonaerense, estará en las fotos junto a Lavagna durante la campaña, allí donde el candidato lo necesite.

Tinelli puede "ablandar" la imagen solemne de Lavagna, aportarle conocimiento entre los menores de 35 años -que no vivieron la crisis de 2001-2002 cuando Lavagna fue ministro- y cierta popularidad en los sectores medios bajos.

En el duhaldismo también hay cuestionamientos a Lavagna. Duhalde siempre ayudó a su exministro a instalar la necesidad de dirimir la candidatura presidencial sólo por consenso y sin que haya elecciones primarias, PASO, tal como pretendía Lavagna.

Pero en los últimos días, eso cambió. Comenzó a advertir que no será posible. Tomó nota de la dureza de Massa, Urtubey y del pedido del gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, en nombre de todos los gobernadores del PJ. En un almuerzo reciente en la casa de Duhalde, el expresidente analizó el tema con su exjefe de la SIDE Miguel Ángel Toma y con el dirigente histórico Hugo Franco.

Toma y Franco le dijeron a Duhalde que "no es conveniente que Roberto se ponga tan firme, a todo o nada, porque puede dañar la construcción del espacio". Y señalaron la "conveniencia de analizar la opción PASO porque ello permitiría visibilizar la competencia de Alternativa Federal y darle mayor legitimidad a quien resulte elegido, que podría ser Roberto".

Duhalde escuchó atentamente y dijo: "Sí, la verdad que la argumentación de ustedes es conveniente y racional, hay que pensarlo". Lavagna escuchó luego el reclamo de Schiaretti y la semana última se lo había sugerido un importante dirigente sindical. Ahora, Lavagna señala que lo primero es alcanzar los "consensos básicos" y luego hablar de candidaturas. Consensos, en un mar de discrepancias.

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