
Coto dijo que se siente rehén de un conflicto entre gremios
Confía en una pronta solución, pero cree que se desalienta la inversión
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El empresario Alfredo Coto, dueño de la cadena de supermercados Coto, confía en que el conflicto de la planta de distribución de Esteban Echeverría suscitado por los camioneros que reclaman el encuadramiento de los trabajadores del depósito en su gremio, llegará a una pronta solución. Además, volvió a reiterar que la disputa responde a "un problema intersindical".
"Estoy totalmente ajeno al problema, ya que se trata de un conflicto intersindical y no lo puedo solucionar", dijo el empresario dueño de la cadena de supermercados en diálogo con LA NACION.
Si bien Coto relativizó la posibilidad de que falten productos en sus góndolas, deslizó que si la toma se mantiene en los próximos días, se podría producir algún tipo de desabastecimiento. "Una empresa no puede ser rehén de un conflicto sindical", señaló.
Al ser consultado sobre que postura tomaría la empresa si se mantiene el bloqueo del depósito Coto manifestó: "Ni lo pienso, va a prevalecer el sentido común, más estando en la situación actual".
A media tarde de ayer, cuando retornaba la calma en la planta de Esteban Echeverría de la cadena de supermercados Coto, su presidente, Alfredo Coto, se mostraba en la Casa de Gobierno en el acto en el que el presidente Néstor Kirchner anunció el resultado final del canje de deuda. Del acto también participó el secretario general del gremio de los camioneros, Hugo Moyano.
Coto reconoció que más allá de que confía en que el conflicto finalmente se resolverá favorablemente, este tipo de hecho no hace más que desalentar la llegada de nuevas inversiones al país. "Uno de los miedos a la hora de invertir era el tema de la salida del default, que ahora está solucionado, y otro es el miedo a cierto desborde sindical."
El empresario señaló que no puede determinar a qué sindicato deben pertenecer los choferes de camiones que se desempeñan en su empresa y subrayó que "el tema debe arreglarse entre camioneros y mercantiles". También negó su responsabilidad en los hechos de violencia, que provocaron numerosos heridos y detenidos.
Además, destacó que es necesario evitar que el problema en su empresa se convierta en "un show", y afirmó "desconocer" si en el conflicto existió "intencionalidad política".
Sin convocatoria
El empresario argentino, a su vez, afirmó que para el presidente Kirchner el conflicto del centro de distribución de Esteban Echeverría es "una cosa muy pequeña" y negó absolutamente haber sido convocado al diálogo por el ministro de Trabajo bonaerense, Roberto Mouillerón.
El empresario no se mostró preocupado por el posible encuadramiento de los trabajadores en el sindicato de camioneros. "Nosotros desde el año 1970 pertenecemos al sindicato de Empleados de Comercio. Pero si la Justicia dice que algunos de nuestros empleados tienen que encuadrarse en los camioneros, no vamos a tener ningún problema en hacerlo".
De esta manera, Coto fijó la postura que tomará la empresa ante el reclamo que realiza el gremio de los camioneros que pide que los empleados mercantiles que trabajan en el centro de distribución se encuadren en sus filas.
Si bien en la empresa aún no han cuantificado las pérdidas económicas que pudiera tener, desde que el sindicato de camioneros bloqueó la entrada y salida de camiones del depósito, la cadena se vio obligada a realizar modificaciones en la logística de distribución.
"Actualmente estamos abasteciendo nuestras bocas de expendio directamente de las mismas fábricas, pero esto es un gran desgaste porque tenemos entre Capital Federal y Gran Buenos Aires, 110 sucursales", dijo el empresario a LA NACION.
Alfredo Coto es dueño de la mayor cadena de supermercados de capitales nacionales y uno de los principales empleadores de la Argentina.
Partiendo de una pequeña red de carnicerías de barrio supo ganarse un lugar en el competitivo negocio de los supermercados y hoy es el único dueño de una empresa que cuenta con más de locales -distribuidos principalmente en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires- y casi 20.000 empleados.
Antes de que se desatara este conflicto, la empresa había concluido la renegociación de su deuda, cercana a los US$ 200 millones, en un convenio que no prevé quita de capital.
Repercusiones
Diana Conti (Frepaso): “No estoy de acuerdo con este tipo de política gremial en la que dirigentes como Moyano y Cavallieri se pelean por fichas de afiliación”, fue la categórica posición de la senadora frepasista por Buenos Aires.
Claudio Lozano (CTA): “La represión es el peor de los esquemas porque lo que la Justicia debería resolver es que los trabajadores puedan decidir dónde quieren estar; ésa es la cuestión de fondo: la libertad de decidir para los trabajadores.”
Jorge Vanossi (CPC): “Si hay una persona que acumula poder, y mucho, ése es Moyano. Esta situación se trata de un uso abusivo de poder. La ley está para cumplirla, pero siempre una facción quiere estar por encima de la Nación.”
Alberto Natale (DP): “La prepotencia invasiva de Moyano para conseguir adeptos a su sindicato sigue ocasionando disturbios. Lo que pasó es una reacción a una acción previa. Son elementos que no colaboran al normal funcionamiento del país.”
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