
Cuadernos de las Coimas: un exdirectivo de la Oficina Anticorrupción expuso coincidencias entre los desembolsos y las reuniones con funcionarios
La empresa BTU, de Carlos Mundín, percibía los ingresos y, días después, se reunía con funcionarios; así lo declaró un exdirectivo de la OA durante el macrismo
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El juicio oral por los Cuadernos de las Coimas, que tiene entre los acusados a Cristina Kirchner, varios exfuncionarios y medio centenar de empresarios por su presunta participación en un esquema de sobornos, continúa con las declaraciones de profesionales que intervinieron en la causa para cruzar información.
Un exdirectivo de la Oficina Anticorrupción (OA) que se desempeñó allí durante el macrismo, Ignacio Martín Irigaray, señaló hoy ante el Tribunal Oral coincidencias temporales entre los desembolsos por obra pública que recibía la empresa BTU, de Carlos Mundín, y reuniones de sus directivos con funcionarios, en las que, según la acusación, se habrían pagado las coimas.
El 11 de agosto de 2010, por ejemplo, la empresa recibió $37 millones en una cuenta del Banco Galicia. Dos días después, Roberto Baratta, mano derecha de Julio De Vido; Santiago De Vido, hijo del entonces ministro, y Mundín mantuvieron un encuentro en el restaurante Croque Madame, sobre la avenida del Libertador.

“Nadie paga un soborno de su propio bolsillo. Por lo tanto, normalmente, cuando hay un soborno, corresponde a dinero que la empresa obtiene del propio contrato”, dijo Irigaray.
Otra de las coincidencias señaladas -que fueron plasmadas en un informe que elaboró Irigaray y que hoy le fue exhibido durante su declaración— corresponde a octubre de ese mismo año. El 14, la empresa percibió casi 4 millones de pesos, y el 15, de acuerdo con las anotaciones del chofer Oscar Centeno, Baratta se habría reunido nuevamente con Mundín, en el mismo lugar.
Los informes se limitan a señalar la cercanía temporal entre ambos hechos, sin conclusiones o inferencias. El abogado de Cristina Kirchner, Alberto Beraldi, le pidió al testigo una opinión sobre esa coincidencia. “Es raro [...] puede no significar nada. Pero es para mirarlo y pensarlo”, sostuvo.
Irigaray, un abogado que inició su recorrido en la función pública en la época de Néstor Kirchner, al momento de su intervención en la causa dirigía equipos de investigación dentro de la OA, que era querellante en el caso.
Relató que debía hacer cumplir contratos ya en marcha con empresas que estaban siendo investigadas. “Estábamos en el medio. Pertenecíamos al Estado que debía pagar y éramos querella que estábamos interesados en satisfacer los embargos”, explicó.

Durante 2003-2015, el periodo investigado en la causa, la empresa BTU S.A. llevó adelante la ejecución de 23 proyectos de infraestructura energética y ferroviaria.
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