Declararon dos pilotos que volaban a la quinta sospechada de ser de Toviggino y dijeron que no recuerdan a ningún pasajero
Se presentaron como testigos en la causa que instruye el juez Marcelo Aguisky, que ahora busca investigar estos viajes por otras vías y pidió informes a la empresa Flyzar
5 minutos de lectura'

El juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky les tomó declaración a los dos pilotos que volaron en helicóptero a la fastuosa quinta de Pilar sospechada de pertenecer, en las sombras, a Pablo Toviggino, tesorero de la AFA, y los dos dijeron que no recuerdan a ninguno de los pasajeros que llevaron al lugar.
LA NACION accedió a las actas de las declaraciones y consultó a fuentes de la causa.
Uno de los pilotos declaró el lunes pasado; el otro, este jueves. Los dos informaron que trabajan para Flyzar, empresa a la que llegaron porque los contactó el dueño de esa compañía, Gustavo Carmona, el año pasado. Uno está en relación de dependencia y el otro, contratado, según sus testimonios.
Los dos dijeron que hacían los viajes que les indicaba la empresa y que llevaban sus propios “libros de vuelo” (que le exhibieron al juez), pero que no consignaban allí las identidades de los pasajeros.

Ante la pregunta de Aguinsky sobre si habían llevado a los presuntos prestanombres que figuran como dueños de la quinta, uno de los pilotos precisó que por un tema de “confidencialidad” nunca le habían indicado a quién transportaba. “Si las veo por la calle, no reconozco a las personas que transporté”, dijo, según surge en el acta de su declaración.
Ante la consulta puntual de quién los recibía en el helipuerto de la quinta de Pilar, los dos pilotos dijeron lo mismo: que nadie los recibía y que los pasajeros abrían la puerta del helicóptero y se subían o se bajaban.
Entre los dos pilotos suman más de 60 viajes a la quinta de Villa Rosa, según informó un funcionario judicial, que dijo que el juez buscará ahora averiguar por otros medios si hay registros de pasajeros trasladados a la quinta.
Gran parte de los viajes tuvieron como destino o procedencia el aeropuerto de San Fernando.

Por tratarse de una base donde opera la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), en los registros de todos los vuelos de ese aeropuerto debe consignarse la identidad de los pasajeros. En los casos de viajes detectados por la Justicia entre San Fernando y el helipuerto de Villa Rosa, en todos figura “no registra pasajeros”.
Uno de los pilotos justificó la omisión. Dijo que si está anotado así, será porque no hubo pasajeros en esos vuelos. El piloto precisó que “los únicos pasajeros que se registran son aquellos que salen de los aeropuertos del país donde hay presencia de la PSA”.
Consultados puntualmente por el juez sobre una lista de personas, los dos pilotos respondieron que no podrían identificar si fueron sus pasajeros. En esa nómina estaban el presidente de la AFA, Claudio Tapia; el tesorero Toviggino y los presuntos testaferros que tienen a su nombre la sociedad dueña de la quinta.
Los investigadores no encontraron hasta ahora listas de pasajeros ni constancias de paquetes trasladados, informaron fuentes judiciales. Pidieron información a Flyzar para determinar cómo fueron realmente esos vuelos. La versión que dieron los testigos despierta sospechas, dijeron en los tribunales.

De comprobarse que un testigo mintió, podría avanzar contra él una causa por el delito de falso testimonio, previsto en el artículo 275 del Código Penal, que castiga con prisión de un mes a cuatro años al “testigo, perito o intérprete que afirmare una falsedad o negare o callare la verdad, en todo o en parte, en su deposición, informe, traducción o interpretación, hecha ante la autoridad competente”.
El juez pidió a Flyzar un informe sobre “quiénes contrataron los servicios de vuelo de la aeronave matriculada”, “fecha y por qué medios de pago se cancelaron aquellos servicios” y “qué tipo de cobertura de siniestros poseía la aeronave”.
De quién es la quinta
La Justicia busca determinar quién es el verdadero dueño de la quinta de Villa Rosa. En los papeles, pertenece a Real Central, una sociedad del monotributista Luciano Pantano y la jubilada Ana Conte. Pero la sospecha es que son testaferros de autoridades de la AFA.
Pantano tenía a su nombre una tarjeta de crédito corporativa de la AFA, con la que pagaba, entre otros conceptos, los peajes de los autos que se coleccionaban en la quinta. Esa tarjeta registró gastos mensuales por un monto cercano a los 50 millones de pesos.

Además, en el allanamiento a la quinta, la Policía secuestró un bolso deportivo que llevaba inscripto el nombre de Toviggino y una placa homenaje también destinada a él. Además de los autos de altísima gama, fueron encontrados en la quinta dos kartings como los que usó el hijo de Toviggino para competir en torneos locales.





