
Desautorizan un reclamo judicial de Suárez Mason
Pedido: el ex jefe militar, indultado en 1990, dice que no le avisaron que fue dado de baja y pide al Ejército que le pague salarios de retirado.
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"No entendemos este planteo. A Suárez Mason no le debemos nada", dijo ayer a La Nación una alta fuente del departamento legal del Ejército, que echó por tierra con las esperanzas del ex militar de alzarse con más de un centenar de miles de dólares por presuntas deudas salariales impagas.
El planteo jurídico de los abogados del ex general de división apunta a que el Ejército abone a Carlos Guillermo Suárez Mason los salarios que consideran que le corresponderían desde que le fue restituida su condición de militar durante el juicio a que lo sometió la Cámara Federal, en 1988.
Suárez Mason actuó como jefe del Primer Cuerpo de Ejército y posteriormente como titular de la fuerza, hasta 1981. En los últimos años del gobierno militar ejerció la titularidad de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).
En 1988, la Cámara Federal de esta Capital, que lo juzgó por delitos de "homicidio en forma reiterada, agravada por alevosía", le devolvió el grado de general "al solo efecto de su juzgamiento".
Sin embargo, la pretensión de los abogados del ex militar es que se le paguen en forma retroactiva los salarios correspondientes a su grado (ascienden a unos 2000 pesos), ya que Suárez Mason nunca fue notificado de la baja definitiva.
"La devolución del grado se realizó porque lo exigía el procedimiento judicial. Finalizado el juicio, Suárez Mason volvía a quedar dado de baja", aclaró la fuente consultada ayer por La Nación en el Edificio Libertador.
En la actualidad, la esposa de Suárez Mason recibe el pago de una pensión que, según fuentes del Ejército, corresponde a derechos compartidos en razón de su matrimonio.
"Cada militar pasa a retiro o es dado de baja en una circunstancia particular que depende del grado, de la ubicación que ocupaba en la fuerza y de los seguros que pagaba", se explicó ante la consulta de La Nación .
A un año del retorno de la democracia, el ex jefe militar eligió fugarse. "No voy a ser el pato de la boda", dijo, antes de partir hacia los Estados Unidos.
Dado de baja
Suárez Mason debía declarar ante el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas el 22 de marzo de 1984 con relación a las acusaciones sobre excesos cometidos en la lucha antisubversiva. No se presentó. Y tras ser declarado en rebeldía, fue dado de baja por el Ejército.
Cuatro años y medio más tarde, la Cámara Federal, tal como lo estipulaba el artículo 10 del Código de Justicia Militar, le devolvió su grado para someterlo, de todas formas, a la justicia civil.
Antes de que pudiera escuchar cuál sería su sentencia (estaba acusado de la comisión de 39 homicidios) recibió el indulto presidencial, firmado por Carlos Menem el 29 de diciembre de 1990.
Ahora, Suárez Mason considera que mantiene su condición de militar retirado por no haber sido notificado de la baja correspondiente.
Sin embargo, en los despachos del Ejército no dudan de que el ex jefe de la fuerza durante la última dictadura reclama una compensación económica para "atacar", además, a la institución, "con la que no se identifica", dicen en la fuerza.
"Nadie se olvidó de recordarle que estaba dado de baja; estaba muy claro que el indulto no había borrado todo", explican en el Ejército.
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