"Desde el terraplén, Díaz daba órdenes en medio de la patota"
Un compañero de Mariano Ferreyra describió los momentos previos a la tragedia
1 minuto de lectura'

"Desde arriba del terraplén de la estación Avellaneda, Pablo Díaz daba órdenes en medio de la patota de la lista verde de la Unión Ferroviaria. Estaba al lado de los que nos tiraron piedras y nos insultaban."
Así describió Diego Cardía la actuación del dirigente gremial y colaborador de José Pedraza, secretario general de la Unión Ferroviaria, en los momentos previos al ataque que terminó con el asesinato del militante del Partido Obrero (PO) Mariano Ferreyra, de 23 años.
Cardía es uno de los cuatro integrantes de la mesa de negociaciones de la asamblea de trabajadores despedidos de las empresas tercerizadas del ferrocarril Roca, y su testimonio colocó al sindicalista detenido ayer en medio del grupo que atacó a los manifestantes que intentaron cortar las vías, en los momentos que precedieron a la tragedia.
"Primero vi a Díaz en el paredón de la estación Avellaneda que está sobre la calle Bosch. No estaba solo; lo acompañaban dos guardaespaldas. En ese momento, llevaba una campera. Después lo volví a ver arriba de las vías. Estaba con las manos en jarra en medio de la patota, que nos gritaba y nos insultaba", recordó.
"A Díaz lo perdí de vista cuando mis compañeros y yo llegamos al puente Bosch. Mientras caminaba por las vías, no paraba de hablar por teléfono. Se destacaba en medio del grupo porque no llevaba mameluco, sino que estaba vestido con una remera blanca, jeans y zapatos náuticos", afirmó el obrero, de 33 años, desocupado desde hace diez meses.
Estación por estación
Durante los últimos 30 días, Cardía recorrió con el manifestante asesinado todas las estaciones desde Constitución hasta La Plata y hasta Ezeiza para tratar de sumar a la asamblea a los trabajadores de las empresas tercerizadas.
"A Mariano lo mataron a pocos metros de donde estaba yo. Había dos tiradores y yo quedé en el medio. Lo mató el tirador que estaba más cerca de la vereda. Los balazos y las piedras me pasaban por al lado. Fue una emboscada. Había tres móviles de la Policía Federal en la esquina de Luján y Santa María del Buen Ayre. Esos tres móviles se abrieron y dejaron pasar a la patota de la Unión Ferroviaria que nos atacó", relató.
El representante de los tercerizados explicó que trabajó durante más de dos años en el ferrocarril y fue uno de los cuatro integrantes de la asamblea que anteayer se reunió, durante más de horas, con el secretario general de la CGT, Hugo Moyano.
"Acá, un empleado del taller de Remedios de Escalada dijo que yo no representaba a nadie. Eso es mentira. Formo parte de un grupo de más 300 trabajadores que reclamamos la incorporación a la planta permanente. Por eso luchó y murió Mariano", concluyó Cardía.


