
Difunden los manuales antisubversivos
LA NACION accedió a los reglamentos que el ex jefe del Ejército Nicolaides presentará hoy a la Justicia
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La defensa del ex jefe del Ejército, Cristino Nicolaides planteará un eje diferente en las causas por violaciones a los derechos humanos en la década del 70. Este militar presentará una serie de manuales operativos en los que se detallan los objetivos estratégicos y la forma de combatir en los hechos a la subversión.
De esa manera, Nicolaides buscará exponer que se trató de acciones generales, dentro de un plan de batalla, por lo que, dicen sus abogados, no corresponderían juzgamientos individuales.
LA NACION tuvo acceso a los reglamentos que Nicolaides presentará hoy en la Justicia. Los primeros fueron aprobados por el Ejército entre 1968 y 1969, referidos a "Operaciones contra fuerzas irregulares", "Instrucción de lucha contra las guerrillas", "Operaciones contra la subversión urbana" y "Operaciones psicológicas".
Quizás el más importante para conocer la forma en que se encaró la lucha contra la subversión, que dio paso a la represión ilegal, sea el manual de "Operaciones contra elementos subversivos", aprobado por el general Roberto Viola el 17 de diciembre de 1976 y que deroga a los anteriores.
Los detalles
En el reglamento conocido como RC-9-1, de 192 páginas, se puede leer lo siguiente:
- "La detección de los activistas o subversivos localizados deberá ser una preocupación permanente de todos los niveles de comando. Ellos deben ser capturados de inmediato en el lugar en que se encuentren, ya sea el domicilio, la vía pública o el trabajo (fábrica, oficina, establecimiento de enseñanza, etcétera). La ejecución de las detenciones será descentralizada al máximo en el ambiente operacional subversivo, que plantea pequeñas y múltiples situaciones fugaces."
- "Ante indicios de actividad subversiva, por ejemplo, instrucción, sabotaje, terrorismo, propaganda, el comando militar debe resolver atacar de inmediato. El ataque permite aniquilar a la subversión en su inicio y mostrar a la población que las tropas son las que dominan la situación, ejercen el control sobre el territorio y que su accionar tiende a proporcionarles seguridad contra la cual atentan los delincuentes."
- "Debe tenerse especialmente en cuenta que el aniquilamiento de la subversión debe ser logrado por la conjunción de las medidas de gobierno y no sólo por el empleo del poder militar. La prioridad de empleo de los medios policiales, de seguridad y militares estarán también en relación con la forma que utilice la subversión, siendo la administración de las fuerzas y de los medios a emplear responsabilidad del comandante de zona, ya sea contra las acciones encubiertas o contra las acciones abiertas de la subversión."
Habrá que aclarar que de estos manuales no se desprenden, en principio, directivas claras y específicas para dar muerte a quienes se denomina "delincuentes subversivos" detenidos en operativos.
Sí habría un punto dedicado a acciones abiertas de combates, establecido en el inciso i del capítulo II.
Ese punto se denomina "Aplicación del poder de combate con la máxima violencia". En este texto se establece puntualmente que:
- "El concepto rector será que el delincuente subversivo que empuña armas debe ser aniquilado, dado que cuando las Fuerzas Armadas entran en operaciones contra estos delincuentes no deben interrumpir el combate ni aceptar rendiciones."
- "Las motivaciones o pretextos reales o figurados que esgrimen normalmente los elementos de la subversión son, en la mayoría de los casos, de origen político, económico o social; por lo tanto, la solución debe ser encauzada por las mismas vías en que son planteados dichos problemas. La confusión que existe en este aspecto surge del error de pensar que los elementos militarizados de la subversión constituyen el problema fundamental, olvidándose de que estos elementos están destinados a respaldar el poder de sus organizaciones políticas."
Esa referencia a "no aceptar rendiciones" no se encuentra en el proyecto del manual "Operaciones contra elementos subversivos", que fue aprobado en agosto de 1975.
En rigor, este documento es prácticamente una copia textual del reglamento que entró en vigencia en diciembre de 1976.
La comparación de los cambios de algunos contenidos entre los reglamentos, dicen los especialistas, tiene que ver con el estudio que los militares hicieron en 1976 de dos elementos bibliográficos empleados por la subversión: "El cuerpo de manuales y reglamentos de la organización político-militar Montoneros" y el "Manual de Instrucción de las Milicias Montoneras".
"Para evitar acusaciones"
La aparición de los reglamentos militares generará naturales controversias en las próximas horas. En los manuales se pueden encontrar aspectos como los siguientes:
- "Será conveniente que durante la investigación de un sindicato, asociación, fábrica, etc., que esté infiltrado o controlado por elementos subversivos, los elementos de investigación sean acompañados por miembros de los mismos, adeptos a la causa legal. Durante la investigación, todos los ocupantes de un edificio, fábrica, etc., deberán reunirse en un lugar determinado y el jefe de la familia, sindicato, etc., acompañará a los elementos legales para evitar cualquier acusación futura de hurto o saqueo."
- "El control de una manzana urbana consistirá en la permanente vigilancia de las actividades de los moradores de una manzana u otra pequeña área habitada. El mismo será realizado por un elemento de confianza, residente en la misma manzana u otra pequeña área habitada, y que haya sido designado ex profeso. Deberá ser supervisado por una autoridad apropiada. Será uno de los más eficientes y económicos medios para el control de los elementos subversivos infiltrados en la población."
- "El activista, el perturbador del orden, etc., no será considerado prisionero de guerra y, por tal motivo, no tendrá derecho al tratamiento estipulado en las convenciones internacionales. El enemigo interno que provoque el quebrantamiento del orden legal será considerado un delincuente común y sus delitos estarán encuadrados en las leyes civiles y/o militares vigentes."
La decisión de Nicolaides de entregar esta documentación en la Justicia establece, como lo anticipó LA NACION la semana pasada, un nuevo eje en las defensas de los militares acusados por la represión en los años 70.
ESTRATEGIA
La presentación
- Los defensores del ex jefe del Ejército Cristino Nicolaides presentarán una serie de manuales operativos en los que se detallan los objetivos estratégicos de los militares para combatir en los hechos a la subversión.
El objetivo
- Con la entrega de estos documentos a la Justicia, acto que se concretará hoy, los abogados buscarán evitar un juzgamiento individual de Nicolaides al exponer que se trató de acciones generales, dentro de un plan de batalla.
El manual
- El documento que sintetiza el desempeño militar de entonces es el denominado "Operaciones contra elementos subversivos", aprobado por el general Roberto Viola en 1976. Allí se dan los lineamientos principales de la acción represiva.




