
Distintas ONG unificarán sus programas para luchar contra el hambre
Cáritas parroquiales, la Fundacion Banco de Alimentos y Red Solidaria, entre otras, participarán de un proyecto conjunto para trabajar en la erradicación del hambre de manera más eficiente; los coordinadores relataron las etapas del proyecto que se extenderá por más de diez años
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El mensaje que el Papa dio ayer a la Argentina y las repercusiones que generó en los ámbitos políticos y sociales instaló a la problemática de la pobreza del país como un tema ineludible. En este sentido, la acción llevada a cabo desde las organizaciones no gubernamentales es una de las aristas que desde hace tiempo colabora en ese "esfuerzo solidario" convocado desde el Vaticano.
Esta mañana, diferentes organizaciones sociales anunciaron un estudio en vistas de unificar un importante número de programas de lucha contra el hambre y la desnutrición del país, para hacerlos más eficientes.
Participarán del programa, Cáritas parroquiales, la Fundacion Banco de Alimentos, Red Solidaria, el proyecto Pro-Huerta del INTA y un centro de lucha contra el hambre de la Facultad de Veterinaria, entre otros. Según se informó, el objetivo es llegar con un programa unificado a 2,3 millones de argentinos que no tienen garantizada su comida diaria.
"Lo que buscamos es aunar proyectos de organizaciones que venimos trabajando hace muchos años para hacer más eficaz la lucha contra el hambre", dijo a lanacion.com Alan Manoukian, director ejecutivo de la Fundación Banco de Alimentos.
El titular de Cáritas Argentina, monseñor Fernando Bargalló indicó que si bien "al Gobierno le toca la tarea de velar por los más pobres y generar sistemas que logren una distribucion justa de la riqueza, sería mirar la situación con un solo ojo decir que toda la responsabilidad es de quienes llevan a su cargo la conducción del país".
Bargalló dijo que desde Cáritas saben que solos no van a poder "transformar la realidad argentina", pero indicó que "la sociedad toda tiene que hacerse co-responsable, cada uno desde lo propio, para logarar una mayor solidaridad, confraternidad y justicia".
Según explicó Juan Carr, coordinador de Red Solidaria, la propuesta comienza con una primera reunión de las organizaciones la semana entrante y contempla tres fases.
La primera etapa implicaría, durante un año y medio, "tratar de unificar todos los programas de lucha contra el hambre, la desnutricion y la pobreza tanto públicos como privados", así como también, organizar una sala de situación que consistiría en "declarar el hambre como una epidemia que hay que monitorear constantemente".
La segunda etapa consiste en un trabajo más extenso, en la que se trabajará "con los que están en la trinchera de la lucha contra el hambre", dijo Carr y recordó que hay 1832 comedores y escuelas desde donde se combate el hambre.
"Hay 360.000 familias que tendrían que tener, ya sea como subsidio o mediante algún programa de empleo, un ingreso de 800 pesos para garantizarse el plato de comida", agregó Carr en diálogo con lanacion.com.
La tercera y última etapa, más indefinida, está pensada desde la educación "para paliar el hambre y no volver a esa situación", indicó el coordinador.
Respecto a la posibilidad de combatir el hambre en el país, Carr dijo que desde Red Solidaria estiman que "si 575 argentinos cada día salieran de la indigencia, en el 2016 tendríamos la mitad del hambre que tenemos ahora y en el 2020 llegaríamos al «hambre cero», que es nuestro sueño".
Ayer, el papa Benedicto XVI lanzó una exhortación a los argentinos a realizar un "esfuerzo solidario" que permita reducir "el escándalo de la pobreza y la inequidad social" en la Argentina.
El Pontífice hizo ese llamamiento al convocar a una participación en la colecta anual Más por Menos, y el impacto que provocó su afirmación llevó al gobierno argentino a criticar la forma en que fue transmitida por los medios de comunicación.
El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, intentó minimizar el impacto del mensaje del jefe de la Iglesia y dijo que las palabras del Pontífice fueron "manipuladas" por los medios. "Un solo pobre es un escándalo", sostuvo el funcionario, enojado por el trato que dio la prensa a las palabras del Papa.
Poco después, el ex presidente Néstor Kirchner dijo antes de participar en un acto en Quilmes que compartía la expresión papal pero afirmó que "se ha avanzado muchísimo" para reducir la cantidad de pobres.
"Hablar de que la pobreza es un escándalo no es una novesdad, es algo en lo que venimos insitiendo desde hace mucho tiempo", indicó hoy el titular de Cáritas.
"La característica que tienen los hambrientos es que no tienen visibilidad ni voz: ese es el escándalo", dijo hoy Juan Carr y mostró optimismo por la relevancia pública que adquirió el tema gracias al debate instalado por las palabras del Santo Padre. "Ahora, los más abandonados ocupan un lugar en nuestro diario vivir, por lo menos durante estas horas", agregó.
Las cifras. Las palabras del Papa respaldaron las recientes denuncias de la Iglesia sobre el agravamiento de las condiciones de la pobreza en el país, que el Gobierno había rechazado reiteradamente. Con base en un estudio realizado por la Universidad Católica Argentina, Monseñor Cassaretto planteó hace unos días que en la Argentina hay un 40% de pobres, una cifra muy superior a las medida por el Indec, que indica un nivel de pobreza de un 15%.
Según una encuesta de la consultora privada Sel Consultores, cuyos resultados fueron publicados en LA NACION, en la segunda quincena de mayo de este año la pobreza afectó al 31,2% de la población del área metropolitana. Se trata de aproximadamente 4.000.000 de personas, de los cuales 1.200.000 (9,7% de la población) son indigentes.
Esta mañana Red Solidaria informó que según sus proyecciones, en el país hay un piso de 8 millones de pobres (alrededor del 20% de la población) y 2.300.00 indigentes que no tienen garantizado un plato de comida. "Cada día, ocho chicos menores de 5 años mueren por causas ligadas a la desnutrición", agregó Juan Carr.



