
Doce diputados libertarios viajaron a Brasil para respaldar a Flavio Bolsonaro y esperan los resultados en Río de Janeiro
Encabezados por el presidente del Grupo Parlamentario de Amistad con Brasil, Gino Visconti, participaron de una caravana del Partido Liberal; aseguran que cada uno pagó su viaje y estadía
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Una comitiva de 12 diputados de La Libertad Avanza (LLA) viajó este fin de semana a Río de Janeiro para respaldar la candidatura de Flavio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), quien buscará imponerse este domingo en el ballottage frente al actual presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT).
La delegación está encabezada por el riojano Gino Visconti, presidente del Grupo Parlamentario de Amistad (GPA) con Brasil. “Vinimos a mostrar cercanía y hacer vínculos con los legisladores de la línea de Bolsonaro”, sostuvo en diálogo con LA NACION. Y agregó: “Compartimos una misma visión: menos Estado, más libertad y una agenda de orden. Eso hace que el vínculo para trabajar juntos sea natural”.
La integran los bonaerenses Andrés Marcelo Leone, Gladys Humenuk y Johanna Longo; María Cecilia Ibáñez (Córdoba), Virginia Gallardo (Corrientes), Alfredo Gonzales (Jujuy), Lorena Villaverde (Río Negro), Gabriela Muñoz (Neuquén) y los fueguinos Luis Miguel Rodríguez y Santiago Pauli.
Según precisaron desde el bloque oficialista, cada legislador costeó sus propios pasajes y gastos de estadía. “La Cámara no pagó nada”, aseguraron.
Los diputados llegaron a tiempo para el cierre de campaña de Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Participaron de una caravana en Barra da Tijuca, en Río de Janeiro, donde los seguidores del candidato apuntaron contra Lula y el PT con consignas que los vinculaban con la corrupción. “Lula, ladrón, tu lugar es la prisión”, fue uno de los cánticos que se escucharon durante la movilización.
El tono de la campaña coincide con el que adoptó Javier Milei en julio, cuando participó de un acto de Bolsonaro y calificó a Lula de “ladrón” y “basura socialista”. Sus declaraciones profundizaron la crisis diplomática con Brasil, principal socio comercial de la Argentina. Poco después, el gobierno brasileño retiró definitivamente a su embajador en Buenos Aires y rebajó la representación diplomática al rango de encargados de negocios. También se solicitó el regreso del embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi.
La primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, dejó un escenario ajustado: Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos frente al 45,16% de Lula. Las encuestas anticipan una definición reñida.
“Palpitando la segunda vuelta. ¡Vamos @flaviobolsonaro! 22”, escribió Villaverde en sus redes sociales, junto a una fotografía de la comitiva con banderas brasileñas y camisetas con el número 22, que identifica al Partido Liberal en las urnas electrónicas. El PT de Lula, en tanto, compite con el 13.

La elección también convocó a otros legisladores argentinos. Invitados por la Fundación Universitaria Río de la Plata (FURP), viajaron a Brasilia los diputados libertarios Damián Arabia y Mercedes Llano, la senadora oficialista Emilia Orozco y el diputado de Provincias Unidas Pablo Juliano. Participan de un programa de liderazgo que incluye encuentros sobre integridad pública, inteligencia artificial y el futuro del Mercosur y su relación con la Unión Europea.
Del otro lado de la disputa también hubo presencia argentina. Referentes del peronismo viajaron para respaldar a Lula, entre ellos el senador Eduardo “Wado” de Pedro, uno de los más activos en su apoyo al mandatario brasileño.
“La continuidad de Lula significaría un mensaje democrático de las mayorías en defensa de sus derechos, de la justicia social y de la integración regional”, evaluó De Pedro, quien consideró fundamental que los pueblos de la región elijan proyectos que defiendan “el trabajo, la soberanía y el bienestar de las grandes mayorías”.

La elección brasileña también se juega, así, en clave argentina. Para Milei, una victoria de Bolsonaro significaría el triunfo de un aliado ideológico y un nuevo impulso para la derecha regional. Para el peronismo, en cambio, la reelección de Lula representaría un respaldo a un modelo político con el que mantiene vínculos históricos, en momentos en que busca reorganizarse y recuperar competitividad frente al oficialismo libertario.
Con intereses opuestos, libertarios y peronistas miran hacia Brasil en busca de una victoria ajena que puedan capitalizar en la contienda local.





