
Dura acusación contra Faggionato en el Consejo
El fiscal de su distrito reveló detalles de una supuesta trama de corrupción
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Federico Faggionato Márquez, el juez que vinculó a Francisco de Narváez con el narcotráfico en plena campaña, quedó un paso más cerca del juicio político: el fiscal federal de su distrito lo acusó ayer ante el Consejo de la Magistratura de ser el centro de una trama de estafas, sobornos y corrupción policial.
Los delitos que le adjudicó son de lo más variados. Desde haber convertido a Campana en una "zona liberada" y haber actuado en connivencia con lo peor de la policía, hasta "dibujar causas" para protegerse y esconder expedientes calientes, como el de la efedrina, para manejarlos sin supervisión.
Ante la mirada azorada de los consejeros, el fiscal Orlando Bosca dijo también que "es una constante" que los empresarios de la zona se quejen en su fiscalía por pedidos de coimas que le adjudican al juez. "Son tantas las empresas... todas. Es una constante, es el actuar habitual [del juzgado]", dijo. Tan fuerte fue su testimonio que la oposición anunció que ya preparaba el pedido de suspensión y juicio político de Faggionato.
Antes de Bosca había declarado Pablo Quiroga, fiscal de la Cámara de San Martín, que también cuestionó con dureza al juez y denunció que era normal que mantuviera expedientes frenados por años. Bosca y Quiroga fueron autores de la mayoría de las denuncias que enfrenta Faggionato. Según el juez, son infundadas y buscan impedirle trabajar. El consejero a cargo de la instrucción del caso, el radical Ernesto Sanz, no lo cree así. "Los testimonios fueron sumamente esclarecedores. Si bien no es momento para hacer una consideración final, tenemos elementos suficientes para avanzar rápidamente en la acusación del juez", afirmó anoche, cuando el último testigo dejó la sala.
La kirchnerista Diana Conti, presidenta de la Comisión de Disciplina y Acusación, coincidió en que la situación de Faggionato es cada vez más complicada. "Las declaraciones fueron muy fuertes", afirmó. Dijo, además, que los testigos le habían resultado "creíbles".
"A Faggionato lo vi una sola vez en mi vida, cuando vino acá –relató Conti a La Nacion–. Cultura jurídica le sobra, pero de la pruebas presentadas no parece que tenga el mejor de los desempeños, muy por el contrario. Por eso avanzan las causas en su contra."
Con 39 denuncias, el juez de Zárate-Campana tiene el récord de expedientes en el Consejo. Los primeros fueron por haberse quedado con la cosecha de soja de un campo del Consejo del Menor y la Familia, ser parte de una "asociación ilícita" con policías, cobrar sobornos a empresas y haber dejado morir en prisión a un detenido que debía liberar. Los últimos, cuestionan su actuación en la megacausa que investiga la ruta de la efedrina, en la que Faggionato citó como acusado a De Narváez.
"El caso de la efedrina nos resulta muy difícil de seguir porque no nos muestran el expediente", declaró ayer Bosca. "Es caótico cómo trabajan, sin horarios, sin plazos –añadió–. A veces están trabajando a las 3 o las 5 de la mañana. El juzgado es un caos."
Bosca, que es fiscal del distrito desde hace 10 años, fue terminante: "Antes, en Zárate-Campana se detenía un camión por semana. Ahora, se convirtió en zona liberada".
Según relató, cuando Faggionato asumió tenían una buena relación, que se empeoró porque el juez mostró "cada vez más interés en complacer a la policía". Bosca contó incluso que por sugerencia del comisario Roberto Anauati el juez había visto "viable" trabajar con quien estaba señalado como el principal narcotraficante de la zona, que pedía impunidad a cambio de colaboración.
Las acusaciones del fiscal incluyeron también al conjuez Gustavo Gómez, que reemplazó a Faggionato y lo sobreseyó tres veces en un mismo caso en contra de lo dispuesto por la Cámara. Ayer, se abrió una investigación contra él.
Por la feria, el Consejo entrará en receso, pero los consejeros afirman que seguirán trabajando. Anunciaron que en agosto estarán listos para decidir la suerte de Faggionato.



