
Duro plan de lucha del radicalismo universitario
Apoyo de Moreau y de Jesús Rodríguez
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El movimiento estudiantil, de clara identificación radical, anunció ayer un duro plan de lucha para resistir el ajuste de 400 millones de pesos en el presupuesto de las universidades decidido por el ministro de Economía, Ricardo López Murphy.
En un abarrotado salón del comité nacional de la UCR, los principales dirigentes de la Federación Universitaria Argentina (FUA) y de Franja Morada informaron que a partir de mañana tomarán pacíficamente sedes universitarias de todo el país. Habrá cortes de calles, radios abiertas y asambleas permanentes. Y, además, adherirán a las marchas y paros convocados por el sindicalismo.
Esa fue la decisión del Foro de la Alianza por la Educación Pública, que deliberó desde el mediodía y del que participaron dirigentes de peso en el radicalismo, como el diputado Jesús Rodríguez y el senador Leopoldo Moreau.
"El Gobierno tiene que conseguir la solvencia fiscal, pero no puede afectar con sus medidas el sistema educativo argentino", aseguró Rodríguez al llegar al comité.
El diputado acababa de participar de una reunión con el presidente Fernando de la Rúa, en Olivos, junto con Moreau y con el todavía viceministro de Educación, Andrés Delich.
Moreau, Delich y Rodríguez buscaban la forma de elaborar un proyecto de ley que permitiera dar marcha atrás con el recorte presupuestario a la educación y frenar la tensión social que se prevé ante la dura posición del movimiento estudiantil.
Los legisladores conversaron con los principales dirigentes de la FUA y de Franja Morada para explicarles su intención de alcanzar un consenso y evitar una crisis en el sistema educativo, pero se llevaron por respuesta que el plan de lucha solamente se modificará si el Gobierno revé su postura.
"La condición para sentarnos a una mesa de diálogo es volver a la situación de la semana pasada. Si hay ajuste, no habrá ninguna tregua", indicó el presidente de la FUA, Manuel Terradez.
Parece difícil que alguna negociación pueda prosperar antes de que empiecen, mañana, las protestas en todas las sedes de las universidades públicas. Para el miércoles, los dirigentes estudiantiles esperan una amplia convocatoria para la marcha por la educación que convoca la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera), de Marta Maffei.
Terradez confirmó, además, que la FUA adherirá a una movilización nacional para el 28 y el 29 del actual, que terminará en la Plaza de Mayo, y que se sumará con distintas actividades al paro general anunciado por la CGT disidente, que encabeza Hugo Moyano.
El paquete económico del ministro López Murphy incluye un recorte de casi 400 millones este año y 500 millones el año próximo en el presupuesto universitario, además de la transferencia del fondo de incentivo docente a las arcas provinciales.
Alfonsinistas críticos
La postura de las entidades estudiantiles -que tradicionalmente fueron un fuerte sustento del radicalismo- fueron avaladas por los alfonsinistas Moreau y Rodríguez, pese a su intento por acercar posiciones.
Leopoldo Moreau dijo que "ningún legislador va a levantar la mano para corregir los errores de este gobierno" y aseguró: "Los argentinos estamos viviendo una crisis y necesitamos más educación: una educación pública y gratuita".
Ante más de 100 personas en el comité nacional de la UCR, Rodríguez enfatizó:"Nosotros venimos a ratificar un compromiso dentro de una situación difícil y dentro de un contexto desfavorable por el que atraviesa el país".
Poco antes se había retirado Delich, el principal impulsor del proyecto para suspender el ajuste en la educación.
Según fuentes consultadas por La Nación , existieron negociaciones para atemperar la furia del movimiento estudiantil ante las promesas de una cambio de posición del Gobierno.
Pero hasta anoche las autoridades de las agrupaciones estudiantiles insistían en que las decisiones tomadas no podían modificarse.
"Delich pasó por el comité y dijo que había puesto su renuncia a disposición del Presidente porque no estaba de acuerdo con las medidas, pero también explicó que no estaba todo perdido", concluyó Terradez.




