
El Gobierno estudia devolver los dólares al cambio oficial
Así empezarán a tomar el camino a la pesificación total de depósitos y deudas
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El Gobierno analizaba ayer de qué manera se instrumentará la pesificación de los depósitos en dólares anunciada el día anterior por el presidente Eduardo Duhalde, mientras crece la posibilidad de que la conversión monetaria se extienda a todos los préstamos bancarios.
El ministro del Interior, Rodolfo Gabrielli, deslizó que podría usarse el valor del dólar oficial (1,40) para la devolución de los ahorros atrapados en el "corralito", pese a que aclaró que la gente debe recibir "igual capacidad de compra" que tendrían con la moneda extranjera.
"Es claro que si los dólares no están, lo que hay que hacer es cumplir con lo que el Presidente dijo y que la gente reciba en pesos el equivalente a los dólares que tenía en el banco. No hay otro camino", señaló Gabrielli, en referencia a la promesa de Duhalde del día en que asumió.
"Quien depositó pesos recibirá pesos, quien depositó dólares recibirá dólares", había dicho Duhalde en su discurso ante la Asamblea Legislativa.
La definición de anteayer del jefe del Estado y del ministro Jorge Remes Lenicov, sobre la necesidad de pesificar la economía, dejó abierto un nuevo frente de negociaciones y decisiones que preocupa a la población, a los empresarios y a los banqueros.
Mayor certidumbre
Fuentes cercanas al Presidente explicaron a LA NACION que todavía resta definir una innumerable cantidad de detalles sobre cómo se recorrerá el camino hacia el abandono del dólar como moneda de referencia.
"Pasar todo a pesos, tanto depósitos como deudas, significará una mayor certidumbre en la economía", explicó un funcionario de la Casa Rosada.
La idea que está en gestación es no sólo convertir en pesos y devolver al cambio oficial los depósitos en dólares (más del 70 por ciento del total del "corralito"), sino nominar en la moneda nacional los créditos bancarios que no fueron beneficiados con la pesificación contemplada en la ley de emergencia.
Eso sí, también se contarán al valor de 1,40 peso por dólar y no con el 1 a 1 del resto de las deudas, reconocen en Gobierno.
"Es lógico que si se pesifican los depósitos se tome la misma medida con las deudas. De ese modo sería equilibrado el impacto para los bancos y sus clientes y se acomodaría la economía", explicó un ministro.
El vocero presidencial, Eduardo Amadeo, señaló que "los ahorros se van a respetar" y que se hará "todo lo posible para devolver el equivalente en pesos de la moneda en que fueron depositados en los bancos".
Con esta medida, en el Gobierno consideran que será más sencillo desarmar el "corralito", porque aliviaría a los bancos de la presión de tener que devolver dólares, mientras recibe mayoritariamente pesos por los préstamos otorgados.
Los colaboradores de Duhalde consideran, además, que si la Argentina presenta un plan predecible y coherente ante el mundo podrá recibir una ayuda financiera importante (de entre 15.000 y 20.000 millones de dólares) que permitirá rearmar la actividad económica.
"Cuando eso ocurra, el precio del dólar libre podrá ubicarse igual o muy cerca del valor oficial, con lo que se podría garantizar el poder adquisitivo de la gente que recibirá en pesos sus depósitos", argumentaron las fuentes.
En el Ministerio de Economía también consideran que la pesificación total permitirá salvar a muchas industrias amenazadas por la recesión y por la falta de liquidez.
Remes Lenicov recibió ayer en su casa a los integrantes de su equipo de funcionarios para analizar las medidas que se tomarán en ese sentido, aunque hasta anoche no se habían fijado plazos para nuevos anuncios.
Duhalde, en cambio, tuvo un día de descanso en familia, en su casa de Lomas de Zamora.
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