El Gobierno vuelve a reunirse con el mediador, pero da por hecho el default

La delegación argentina se encontrará hoy con Pollack; insiste en no dialogar con los fondos buitre; en la Casa Rosada minimizan los efectos de un cesación de pagos
Mariana Verón
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29 de julio de 2014  

Jugadas sus cartas, el Gobierno espera en estas 48 horas una señal del juez Thomas Griesa para que reponga la medida cautelar que suspenda temporalmente su fallo y evite, así, que el país entre en cesación de pagos a partir de la medianoche de mañana.

Sin salidas, y como una gestión de último momento, hoy una delegación oficial volverá a reunirse con el mediador que lleva adelante el caso, Daniel Pollack, en Nueva York. No habrá, según aclaró el propio special master en un comunicado, una negociación directa con los representantes de los fondos buitre por negativa de la delegación oficial.

La posición del Gobierno se mantuvo en las últimas horas. La comitiva insistirá, según describen fuentes de la Casa Rosada y del Ministerio de Economía, en que el juez dicte una medida cautelar para evitar el default técnico ante la imposibilidad del Estado de poder concretar el pago ya depositado el pasado 26 de junio a los bonistas que aceptaron los dos canjes de deuda.

En forma paralela a lo que será la última gestión, que podría extenderse incluso hasta mañana por la noche, en el gabinete nacional intentaron ayer desdramatizar los efectos del ingreso en cesación de pagos y advertían que la economía no sufrirá cambios ni tampoco estaban condicionados los pagos tanto a Repsol como al Club de París ni los acuerdos de préstamos con China.

Justamente, ayer, el Gobierno adelantó el desembolso de los primeros 642 millones de dólares que había acordado con el grupo de 16 países acreedores que integran el Club de París, que estaba previsto que se presentara en un acto mañana con Cristina Kirchner como protagonista y desde la Casa Rosada (ver página 8).

Pero el anticipo buscó generar un contexto favorable a su posición de pagar y dejar en claro la intención de no declarar el default.

De todas maneras, el escenario de una caída obligada en cesación de pagos es una alternativa que ya ronda todos los despachos oficiales.

En busca de una señal

Para la Casa Rosada, la única opción posible es esperar una señal del juez para que reponga la medida cautelar que impide aplicar su fallo.

Además, en Balcarce 50 esperan que el magistrado defina sobre los planteos que hicieron los bancos que deben efectivizar el pago a los bonistas, decisión que no se concretó.

Ni siquiera fue bien recibido en Economía que Griesa habilitara al banco Citi a pagar los bonos por la deuda con Repsol, que implica sólo un gesto del juez por única vez, aunque deja en situación de duda al resto de los bonos.

La única salvedad que hacían anoche fuentes oficiales es que la decisión de ayer de Griesa contradice, aunque de manera puntual y excepcional, su propio fallo sobre la cláusula pari passu, que implica mismo trato para todos los bonistas a la hora del pago.

La reunión de hoy

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, anunció ayer que la misma delegación oficial que estuvo la semana pasada en Nueva York volverá a reunirse con el mediador. Anoche viajaron el secretario de Finanzas, Pablo López; el de Legal y Administrativa, Federico Thea, y la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona.

El ministro de Economía, Axel Kicillof, en cambio, subió al Tango 01 para acompañar a Cristina Kirchner a la cumbre del Mercosur que comenzará formalmente hoy en Caracas. Apenas termine el encuentro de presidentes volverán al país.

Buena parte del gabinete se concentró ayer en desdramatizar el escenario de un default.

El primero fue Capitanich, para quien "la continuidad de la actividad económica es independiente" de la cesación de pagos. A esa línea se sumó el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, que optó por un "no pasa nada" y criticó a los "agoreros del desánimo y del desastre que siempre tratan de generar miedo en la sociedad".

También el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, garantizó que no habrá efectos negativos para la economía y sostuvo que en todo caso habría que esperar los cinco meses que restan para que pueda llevarse adelante una negociación con los fondos buitre, cuando el 1° de enero venza el gatillo de la cláusula RUFO, que impide mejorar la oferta al resto de los acreedores que no ingresaron a los dos canjes.

Randazzo dijo que no quedará afectado el crédito chino por más de 2000 millones dólares para infraestructura en el Belgrano Cargas, en el momento en el que anunció junto con su par de Defensa, Agustín Rossi, que Fabricaciones Militares comenzaría a fabricar vagones para ese ramal. Consultado, Rossi también garantizó que los créditos firmados con China, tanto para ferrocarriles como para las represas santacruceñas y el intercambio de monedas como respaldo ante posibles crisis financieras, quedarán fuera del alcance de un posible default.

La marcha de la economía según Capitanich

  • "La continuidad de la actividad económica es independiente de un eventual default técnico"
  • "Está asegurada la disponibilidad de divisas por el superávit de la balanza comercial y las inversiones de China"
  • "Nunca se dejó de cumplir con los organismos de crédito, se canceló la deuda con el FMI y se cumple regularmente con otros organismos"

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