
En aguas marplatenses se lavan narcodólares
Por Oscar E. Balmaceda De la Redacción de La Nación
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MAR DEL PLATA.- Todo indica que esta ciudad se convertirá en el centro del primer caso concreto de lavado de narcodólares del país, pues existen fuertes indicios de que unos diez millones de dólares provenientes, presuntamente, del Cartel de Juárez fueron invertidos en propiedades y maquinaria agrícola en Mar del Plata y en zonas aledañas. En este contexto, una batalla judicial se libra en el balneario por la posesión de una de las propiedades que habría adquirido un grupo mexicano con dinero del narcotráfico.
La presa en disputa es la estancia Rincón Grande, establecimiento de 1000 hectáreas que perteneció a Roberto Bordeu, en las cercanías de Mar del Plata, a la altura del kilómetro 28,5 de la ruta nacional 226.
Los contendientes son el empresario local Angel Salvia y la Inversora Tamilur SA, cuyo accionista mayoritario es el ciudadano mexicano Jaime Martínez Ayón y a la que perteneció hasta hace poco más de dos años, en calidad de socio minoritario, Nicolás Di Tullio, precisamente uno de los hombres sospechados de tener conexiones con la cúpula del cartel mencionado, tal como se señaló en la edición de ayer de La Nación .
Por su parte, Salvia habría actuado como testaferro del grupo que ahora lo acusa de defraudación.
Tamilur SA tiene su sede en Uruguay y realizó una denuncia penal en la que sostiene que Salvia pretende quedarse con el campo que compró en 2.300.000 pesos, en nombre de una compañía controlada por Tamilur, con dinero que ingresó en el país por la financiera Mercado Abierto, de Buenos Aires.
El imputado declaró ante la Justicia que, si bien efectuó la operación, la suma aportada por él nunca le fue restituida por los supuestos inversores mexicanos.
En este momento, mediante una singular resolución de la sala 3 de la Cámara de Apelaciones y Garantías, se concedió la ocupación de la estancia a Rincón Grande SA, empresa controlada por Tamilur, y también a Salvia, los que continúan litigando para lograr para sí la propiedad única del inmueble.
Mientras tanto, y luego de los reconocimientos realizados en los últimos días en Buenos Aires y en Mar del Plata por funcionarios judiciales de los Estados Unidos, se aguarda que el gobierno de este país presente una denuncia ante el juzgado federal de Rodolfo Canicoba Corral por lavado de dinero de narcotraficantes y para reclamar la devolución de las sumas que puedan rescatarse.
Relaciones intrincadas
"Más allá del origen de esa plata, acá están tratando de mejicanear a los mejicanos, en una lucha que, paradójicamente, tiene como escenario los tribunales marplatenses y no un callejón, como podría suponerse", dijo a La Nación una fuente cercana al proceso. Lo cierto es que esta historia comenzó en septiembre de 1997, cuando Petrolera Mar del Plata SA, compañía vinculada con Salvia, vendió su paquete accionario a la uruguaya Euro América Finance NV, representada por Di Tullio, y ésta lo traspasó a Tamilur SA.
La oportunidad sirvió también para que el ex titular de una de las inmobiliarias más fuertes de Buenos Aires en los 60, se desprendiera de la única acción que poseía en Tamilur.
Aunque en los papeles Di Tullio se desligó del negocio, fuentes judiciales confiaron a La Nación que habría sido él, a partir de sus conexiones con los "capos" mejicanos, quien se ocupó de mover el dinero por diversos circuitos financieros en los Estados Unidos y la Argentina hasta ponerlos al alcance de los actores instalados en estas playas.
Tras aquella transacción, la nueva petrolera controlará cuatro empresas creadas a partir de la adquisición de otros tantos bienes en la zona: Estancia Rincón Grande SA, dueña del campo de Bordeu; Hotel Tourbillon SA, adquirido a la Asociación Obrera Textil; Mirbet SA, por la compra de un chalet en Almafuerte al 1500, y Agrosudeste SA, titular de máquinaria agrícola valuada en 1 millón de pesos.
Se estima que la inversión total alcanzó los 10 millones. Según la fuente consultada, los pagos se hicieron en efectivo, mediante gestiones manejadas por Di Tullio.
En esta etapa es cuando, según los denunciantes, comienzan las maniobras para despojarlos de dos de sus propiedades: la estancia y el hotel.
Salvia, que había adquirido ambos en 1998, en nombre de Estancia Rincón Grande SA y Tourbillon SA, los vende a otras dos compañías uruguayas, Autum Invest y Financiera Biesatur, cuyo apoderado es Oscar Ernesto Moreno, del que se afirma que desconocía todos los pasos enunciados precedentemente.
Curiosamente, Moreno estuvo detenido en 1977 en la cárcel de Dolores. Allí, ante un escribano público, dio un poder general a Salvia, a quien conoció en dicha prisión. Asimismo, el titular de Financiera Biesatur, Guillermo Blanch, también conoció a los anteriores de aquella época, pues pasó un tiempo en idéntico destino. Esa relación supera los 22 años.
Los últimos movimientos se produjeron el 14 de junio último a las 21.30, cuando Salvia, acompañado por una decena de individuos, se presentó en Rincón Grande y tomó posesión del lugar.
El encargado del campo, Pedro Ricardo Gorriz, que acredita su condición mediante recibos de sueldo en los que aparece el nombre de su empleador, el mejicano Martínez Ayón, se presentó ante la Justicia para solicitar el desalojo del empresario, petición que finalmente fue concedida por el juez Marcelo Madina.
Herederos
La estancia Rincón Grande es propiedad de Roberto Bordeu, hermano del ex piloto de automovilismo Juan Manuel, que falleció en noviembre de 1990. Juan Manuel Bordeu era el dueño del campo La Peregrina, situado frente al de su hermano, en el kilómetro 221 de la ruta 226. Esas tierras no fueron vendidas, continúan aún en manos de sus herederos.




