Escuchas ilegales: Oyarbide citó a Macri para indagarlo
Lo interrogará por el espionaje a su cuñado y en el caso AMIA; también llamó a Montenegro y Palacios
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El juez federal Norberto Oyarbide citó a declarar el 28 de abril próximo al jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri, como sospechoso de integrar una asociación ilícita que interfirió ilegalmente comunicaciones telefónicas de su cuñado y de un familiar de una víctima de la AMIA.
Macri será el último indagado de una lista que completan su ministro de Justicia, Guillermo Montenegro, citado para el 21 de abril; su ex ministro de Educación Mariano Narodowsky (22 de abril), y su ex jefe de la Policía Metropolitana comisario mayor retirado Jorge Palacios (16 de abril).
Macri rechazó anoche las imputaciones: "No tengo nada que ver con esto. No tengo ni la menor idea. No tuvimos nada que ver con las escuchas. Estoy muy tranquilo", dijo, y consideró que la causa "es el costo que hay que pagar por la reconstrucción de la Argentina que viene".
Oyarbide le imputó a Macri integrar una asociación ilícita, el delito de falsedad ideológica y haber intervenido en las escuchas ilegales hechas a su cuñado Néstor Daniel Lorenzo -casado con su hermana, Sandra-, que está peleado con los Macri.
Además, entendió que debe responder por el espionaje realizado sobre las llamadas de Sergio Burstein, familiar de una de las víctimas de la AMIA y uno de los acérrimos opositores a la designación de Palacios en la Policía Metropolitana. El resto de los convocados será indagado por el delito de encubrimiento.
Anoche Macri no había sido notificado de esta medida judicial, dijeron sus colaboradores. Horas antes, el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, había entendido que interrogar a Macri como sospechoso era "un disparate" y dijo que "la causa esconde un claro tinte político". Pero el jefe de gobierno evitó acusar a alguien en particular.
La citación a Macri provocó una convulsión política en la Legislatura porteña, donde el macrismo cuenta con 20 legisladores y la oposición con 26. Esta analiza formar una comisión investigadora para estudiar la conducta del jefe de gobierno.
La citación a Macri ya había sido anunciada por Oyarbide en enero pasado en una entrevista con LA NACION, luego de que el juez reconstruyera las escuchas realizadas a 11 empresarios y ejecutivos, incluidos Leonardo y Burstein. Y fue decidida por el juez luego de que la Cámara Federal respaldara su investigación
En la causa está preso el abogado y ex policía federal Ciro James, acusado de informar falsamente a policías de la provincia de Misiones que los empresarios espiados eran sospechosos de delitos comunes que se investigaban en esa provincia. Los policías misioneros les pedían entonces a los jueces provinciales Horacio Gallardo y José Luis Rey que intervinieran sus teléfonos, a través de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Los audios con las escuchas telefónicas eran luego retirados de la SIDE por James. El juez entendió que existe un vínculo entre James y Palacios, quien fue su jefe, debido a la gran cantidad de comunicaciones telefónicas que mantuvieron en los días clave en que se producían las pinchaduras.
En esa época, James fue contratado en el gobierno porteño para asesorar a Narodowsky, pero el juzgado entiende que esa designación fue para pagarle al abogado por sus servicios de espionaje. Su nombramiento no fue publicado en el Boletín Oficial y sus dos contratos fueron por un total de 128.000 pesos.
Oyarbide cree que Macri estaba detrás de las escuchas de Leonardo y de Burstein. Se apoya en que sólo él pudo autorizar la contratación de James por tareas que no se probó que realizara, y sumó otro indicio: la SIDE estableció que el teléfono celular de James se activó entre mayo y junio de 2008 -cuando escuchaban a Lorenzo- en Barrio Parque, donde supuestamente Macri vivía durante esa época. El aparato aparecía allí luego de que el espía retiraba de la SIDE los audios de Leonardo. De las 14 veces que fue a retirar cassettes, 9 veces se trasladó hasta Barrio Parque.
Macri se defendió de estas acusaciones: señaló a sus íntimos que en esa fecha ya no vivía en Barrio Parque y que sí lo hacía su padre, Franco Macri, quien había contratado a una agencia de seguridad para vigilar a Leonardo, a quien consideraba un "cazafortunas" que pretendía conquistar a su hija. Así, la defensa de Macri complica a su padre.


