
Falleció el general (R) Pujato
Inauguró las bases antárticas de San Martín y de Belgrano
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Con la muerte del general de división (R) Hernán Pujato, a los 99 años, el Ejército perdió anteayer a uno de los tres militares pioneros del siglo XX; trilogía que se completó con los ya fallecidos generales Enrique Mosconi, que marcó páginas en la historia del petróleo, y Manuel Savio, que introdujo al país en la industria del acero.
Así lo recordó el 29 de mayo último, pocos días después de asumir la conducción de la fuerza, el general Roberto Bendini, al plantear, en el Día del Ejército, los lineamientos del Ejército del siglo XXI.
Hablar de Pujato es hablar de la presencia argentina en la Antártida, de la proeza de conquistar el continente blanco cuando la tecnología y las comunicaciones eran casi fantasías literarias. La relación de la Antártida y la Argentina había comenzado el 22 de febrero de 1904, cuando se tomó posesión en la isla Laurie de la estación meteorológica Orcadas, hoy a cargo de la Armada, que había sido instalada por una expedición escocesa poco tiempo antes.
Nacido el 5 de junio de 1904 en Diamante, Entre Ríos, Pujato egresó del Colegio Militar en 1938 y fue destinado al Centro de Instrucción de Montaña, en Mendoza, donde iba a incrementar sus conocimientos sobre la vida en la montaña.
En 1944, fue nombrado jefe de la Agrupación Patagonia y se dedicó casi por tres años a efectuar expediciones en el Sur, en las que más de una vez arriesgó la vida. El año 1947 fue decisivo en su carrera militar y en la concreción de sus anhelos de expedicionario. Nombrado agregado militar en Bolivia, tuvo la oportunidad de explicar su proyecto antártico al entonces presidente Juan Domingo Perón.
Tres años después, en 1950, un acuerdo de ministros aprobó los propósitos de la expedición antártica que Pujato, con el grado de coronel, puso en marcha sin pausa. El 12 de febrero de 1951, partió de Buenos Aires como líder de la Primera Expedición Científica a la Antártida Continental. Treinta y siete días más tarde, junto a una dotación de siete personas, izó por primera vez la bandera nacional al sur del círculo polar antártico al inaugurar la Base General San Martín.
De regreso a Buenos Aires, se convirtió en el primer director del Instituto Antártico Argentino, que había sido creado por Perón el mismo día en que la expedición zarpó al continente blanco. Ya como general de brigada, el 20 de diciembre de 1954 fundó la Base General Belgrano, en el corazón de los hielos eternos. En 1980 debió ser reubicada por razones glaciológicas, ya que estaba emplazada sobre el hielo flotante de la barrera de Flichner, en el mar de Weddell.
Permaneció en el continente blanco hasta 1957, y al regresar con el rango de general de división pidió voluntariamente el retiro. Con la llegada de la Revolución Libertadora, Pujato percibió una sensación de soledad en su fervor antártico.
Durante siete años vivió en diversos lugares del mundo. Estuvo casado con Fernanda Julia Gnecco, pero no tuvo hijos. Sus últimos años de vida los pasó en el Hospital Militar de Campo de Mayo, desde donde narró con clara memoria sus vastas expediciones al continente blanco.
Sus restos fueron velados en la sede del Ejército y sepultados ayer en el panteón militar de la Chacarita.




