
Falleció la mujer de Pablo Moyano
Patricia Villares murió ayer en una clínica de los camioneros; sospechas por una cirugía estética
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Patricia Villares, segunda esposa del secretario adjunto del Sindicato de Choferes de Camiones, Pablo Moyano, falleció ayer en una clínica de la localidad bonaerense de Avellaneda. Sus restos fueron velados en una breve ceremonia, realizada en Boedo, tras lo cual fue sepultada en un cementerio de la localidad de Pilar.
El hermetismo rodeó las circunstancias de la muerte de la nuera del líder de la CGT, Hugo Moyano, y madre de al menos uno de sus nietos. Todas las versiones, sin embargo, apuntan a que la muerte se produjo ayer por la mañana, luego de que la salud de Villares se complicara como consecuencia de una cirugía estética.
Según fuentes policiales citadas por Télam, Villares falleció en el Sanatorio 15 de Diciembre II, que pertenece al sindicato de camioneros y está ubicado en Zeballos 833, partido de Avellaneda. Allí había sido trasladada en horas de la mañana, tras haber sido operada inicialmente en un centro de estética.
De acuerdo con las primeras informaciones, la mujer se habría sometido hace 10 días a una cirugía de rejuvenecimiento en la cara, con hilos de oro, y fue dada de alta. Pero, según otras versiones, pocos días después comenzó a sentirse mal y fue llevada de urgencia a la clínica de Avellaneda, donde le diagnosticaron una infección que le provocó la muerte.
La Nacion se comunicó ayer con allegados al jefe de la CGT, quienes sostuvieron distintas versiones. Un alto dirigente gremial refirió que la operación que dio origen a las complicaciones se realizó hace dos días, en una clínica porteña, pero que la descompensación que llevó a la internación se produjo súbitamente.
Otro referente, que pidió reserva de su nombre, sostuvo que Villares se operó con los mismos cirujanos que habrían intervenido estéticamente al líder de la CGT, quien, aunque nunca lo confirmó, en los últimos días se habría retocado la papada. Según esta fuente, otro familiar de Pablo Moyano le habría mencionado un problema con la anestesia durante la operación.
El caso es investigado por el titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 2 de Avellaneda, a cargo de Mario Prieto.
A partir del mediodía, y durante poco más de tres horas, la familia Moyano despidió los restos de Villares en la casa velatoria La Italo-Argentina, ubicada en la avenida Pavón 4383, del barrio porteño de Boedo.
Hacia la tarde, toda la esquina de la casa funeraria (hacia la avenida La Plata) había quedado cubierta por arreglos florales enviados por familiares, empresas y sindicatos. En las coronas no faltaban los nombres de algunos rivales de Moyano, como Gerónimo Venegas ("Momo"), del sindicato de peones rurales, quien, a pesar de sus diferencias políticas con el camionero, mantiene una buena relación personal.
La embajada de Venezuela, a través de Twitter, fue la primera institución en expresar sus condolencias a la familia.
En el sepelio, al que llegó todo el consejo directivo del sindicato de camioneros, hubo un clima de profundo dolor, motivado por el abrupto desenlace. "No sabemos bien qué le pasó. Es todo muy sorpresivo y repentino. Estaba lo más bien", dijeron a lanacion.com allegados al jefe de la CGT. "A Pablo [Moyano] lo vi bien rodeado por sus hijos, sus hermanos y toda la familia, aunque muy golpeado", agregó a La Nacion un aliado de su padre.
Tampoco faltaron forcejeos y momentos de tensión con los medios de comunicación que llegaron hasta la casa velatoria.
Minutos después de las 16, el cortejo fúnebre partió hacia el Memorial Park de Pilar, ubicado en el kilómetro 47 de la Panamericana, ramal Pilar.





