
Federico Sturzenegger quedó en la mira de Karina Milei y sus próximos proyectos deberán pasar el filtro del ala política
El traspié en el Senado con el capítulo de la extranjerización de las tierras aún provoca tensión; el ministro fue invitado a la mesa política para “explicar” sus próximas iniciativas
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Cinco días después de la tumultuosa sesión del jueves pasado en el Senado, el retiro de parte del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, centrado en la venta de tierras a extranjeros y las modificaciones en la ley de manejo del fuego, sigue generando tensiones en el Gobierno.
En medio del enojo generalizado en el Gabinete, el principal apuntado por el fracaso, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, estará hoy como invitado en la mesa política para “explicar” los próximos proyectos que “el Coloso” como le dice el presidente Javier Milei- tiene en mente.
“La idea es que todo lo que va al Congreso pase desde ahora por la mesa política”, afirmaron a LA NACION dos altas fuentes del gobierno libertario. Nadie esconde que el revés que sufrió el Gobierno durante la discusión de ese capítulo enojó a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que convocó a Sturzenegger “para que explique en profundidad los proyectos de desregulación que quiere presentar”, según informaron fuentes oficiales.
La mesa política está integrada por la hermana presidencial; el jefe de gabinete, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la jefa del bloque de senadores libertarios, Patricia Bullrich; el subsecretario de gestión institucional, Eduardo “Lule” Menem; el asesor presidencial Santiago Caputo; el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo; el vicejefe de gabinete, Ignacio Devitt, y el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández.

El enojo por el traspié legislativo de la semana pasada es compartido por “todo el gabinete”, según una alta fuente oficial, pero tiene un límite. “El Presidente lo banca”, dijo un integrante del Ejecutivo, mientras que otro miembro de la mesa política disculpó a Sturzenegger, al considerar que “él sabe que su tarea es esa, y que quien se pelea contra intereses, tiene problemas”.
Luego de la derrota legislativa y a pesar del malestar entre sus colegas en el Gabinete, Sturzenegger no mostró signos de encarar un cambio de estrategia. “Se trataba de elegir entre el miedo y la prosperidad”, contraatacó el jueves último Sturzenegger en un mensaje que publicó en la red social “X”, luego de que el Poder Ejecutivo y sus espadas legislativas decidieran retirar del proyecto oficial el capítulo dedicado a la compra de tierras por parte de extranjeros. Una movida que fue leída como un triunfo por la oposición peronista.
Según informó LA NACION, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado fue desde el principio el principal blanco de las críticas internas después de que el Gobierno sufriera un nuevo revés en el Congreso. En los últimos días, Sturzenegger había resistido las modificaciones que Patricia Bullrich negociaba con la oposición dialoguista, aunque el oficialismo terminó cediendo recién después de que los senadores que responden a los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Rolando Figueroa (Neuquén) quitaron su apoyo a los artículos que modificaban la ley de tierras y relajaban los límites a la venta de predios productivos a ciudadanos y empresas extranjeras.

La decisión de retirar el capítulo polémico se adoptó en una reunión de “los 44”, el agrupamiento que nuclea a La Libertad Avanza con las fuerzas aliadas, como la UCR y Pro. Previamente, ya se había propagado la información de que varios senadores que suelen acompañar al oficialismo no se sumarían. Con apenas unas horas de diferencia, las senadoras Flavia Royón (Salta), Beatriz Ávila (Tucumán) y Julieta Corroza (Neuquén) hicieron llegar al campamento libertario su decisión de no votar la extranjerización de tierras, aunque se había fijado un tope del 25%.
Antes de que fuera descartado, el capítulo de venta de tierras fue defendido por distintos miembros del Gabinete, como el canciller Pablo Quirno, quien en una entrevista radial llegó a conceder que aceptaría la compra por parte de un pueblo o provincia por parte de un inversor extranjero, “si eso va a producir beneficios para la Argentina”. La frase generó incomodidad sotto voce en varios de sus pares, y fue utilizada como parte de la estrategia del kirchnerismo para conseguir el retiro de esa parte de la ley.
Más allá del crédito abierto por el Presidente luego de asumir, también Santilli quedó descolocado por el vuelco de los aliados. “Vamos a ver qué pasa con Inocencia Fiscal y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central”, explicó una fuente del Ejecutivo, poco dispuesto a un nuevo y doloroso traspié.


