Ferrara: un oncólogo de muy bajo perfil
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LA PLATA.– Pedro Ferrara, el hombre que la Presidenta puso al frente de la intervención de la obra social bancaria, en reemplazo de Juan José Zanola, es un médico oncólogo de bajo perfil, que no responde a la línea del actual ministro provincial, Claudio Zin, y que durante su gestión de tres años al frente de un importante hospital de esta ciudad impulsó la participación de los profesionales en la administración.
Es también hijo de Floreal Ferrara, ministro del área durante los gobiernos de Oscar Bidegain y Antonio Cafiero, asesor de obras sociales y ex gerente del Instituto de Servicios Sociales Bancarios, hoy transferido a la obra social intervenida. Pero raramente Ferrara menciona el parentesco.
Ferrara tiene 54 años; está casado y tiene dos hijos. Asumió la dirección del hospital platense Rodolfo Rossi a fines de 2006, durante el mandato de Felipe Solá al frente del gobierno bonaerense. El entonces ministro de Salud, Claudio Mate, decidió reemplazar a Jorge Bussetto por este oncólogo que había implementado un sistema de medicina paliativa, consistente en la atención de pacientes con cáncer en sus propias casas, sin separarlos de sus familias, hasta el momento de la muerte. Mate consideró que Ferrara, quien venía recomendado por el subsecretario de Coordinación del Ministerio, Carlos Sanguinetti, era la "persona idónea" para dirigir el hospital. Casi tres años después, hasta los gremialistas que han concretado paros en los hospitales bonaerenses le reconocen una "apertura" en su gestión.





