
González involucró a ex funcionarios
El embajador en EE. UU. dijo que un hombre de confianza de Menem lo llamó para que atendiera una llamada de Sarlenga
1 minuto de lectura'
El embajador en los Estados Unidos, Guillermo González, aseguró ayer que no participó en la venta ilegal de armas, pero admitió que el ex interventor en Fabricaciones Militares (FM) Luis Sarlenga y por los menos dos funcionarios del Ministerio de Defensa lo llamaron, ni bien asumió como subsecretario de Política de la Cancillería, el 19 de diciembre de 1994, para que agilizara el trámite del tercer decreto secreto que permitió el envío irregular de armamentos a Croacia y a Ecuador.
El primer funcionario de la Alianza indagado en la causa que conmueve al menemismo dijo que no conoce ni vio nunca a Sarlenga, el empresario riojano que, con su confesión del 6 del mes último, precipitó la detención de Emir Yoma y la citación a indagatoria de Carlos Menem. Sin embargo, reconoció que atendió una llamada suya porque el entonces jefe de la Casa Militar y hombre de confianza de Menem, el también riojano Jorge Rearte, se comunicó con él para solicitarle que lo hiciera.
El diplomático fue indagado ayer durante cuatro horas y media por el juez federal Jorge Urso, por integrar una presunta asociación ilícita que traficó armas, entre 1991 y 1995, y por haber inicialado el decreto 103/95, que autorizó venderle a Venezuela armamento que, en realidad, fue a Croacia y a Ecuador.
Según dos fuentes judiciales que presenciaron la indagatoria, González confirmó que a fines de 1994 también lo llamaron para que "apurara" la firma del decreto José Torcillo y Mauricio Muzi, que se desempeñaban como subsecretario de Planeamiento y director general de Coordinación Empresaria en la cartera de Defensa, respectivamente. "Dijo que Torcillo lo volvía loco y no sólo lo llamaba a él", confió uno de los informantes.
Una fuente agregó que también mencionó al ex secretario de Planeamiento Guillermo Etchechoury, pero otra lo negó en forma categórica.
Durante su primera declaración (la otra fue el martes último), Sarlenga dijo que el entonces ministro de Defensa Oscar "Camilión era reacio a la operación, que el canciller Di Tella (Guido) demoraba en aprobarla y que sus personas de consulta eran Etchechoury (Guillermo, ex secretario de planeamiento del Ministerio de Defensa) y Torcillo".
También contó que Etchechoury cobró una coima de 450.000 dólares a cambio de haber destrabado en Defensa el trámite del decreto. El ex funcionario lo negó.
En 1995, González inicialó el decreto que luego fue firmado por Di Tella, Camilión, el ministro de Economía, Domingo Cavallo, y Menem.
Según Sarlenga, durante una charla González le manifestó que él sabía que las armas contempladas en el decreto no iban a Venezuela sino a Croacia y le dijo que no podía "venderle pescado podrido al canciller Di Tella". Interrogado ayer por el fiscal Carlos Stornelli, el embajador negó haber pronunciado alguna vez esa frase, dijeron las fuentes consultadas.
El fiscal también preguntó a González si había hablado de las armas con Di Tella, Camilión o Yoma. Y él lo negó. Según trascendió, no le preguntaron nada sobre Menem.
González llegó a Tribunales a las 8.30 junto con su defensor, Gonzalo Vergara. Sin hacer declaraciones, hizo tiempo en el bar del noveno piso del edificio de Comodoro Py 2002, donde anteayer había matado las horas con un café el ex ministro de Defensa Antonio Erman González, que fue indagado por contrabando agravado en una causa conexa a la que instruye Urso.
A las 10.45, el embajador en Washington empezó a leer los testimonios y las pruebas que llevaron al juez a citarlo como imputado. A las 11.30 comenzó a declarar frente al magistrado y a Stornelli.
González, siempre según las fuentes, aseguró que antes de inicialar el decreto exigió que se incorporara un certificado de destino final del armamento firmado por las autoridades venezolanas, porque así lo había exigido su antecesor en el cargo, Rogelio Pfirter, y lo disponen las normas.
Explicó que como él no es experto en venta de armas sino en otro tipo de exportaciones hizo lo que le recomendaron sus asesores. Y, cuando llegó el certificado (que luego se probaría que era falso), escribió sus iniciales en el decreto y lo elevó al canciller para que lo firmara.
El embajador, por consejo de su abogado, argumentó que nunca pudo haber formado parte de la supuesta organización criminal que habría comandado Menem porque cuando se firmaron los dos primeros, en 1991, y se produjo el primer embarque, él era embajador en Nigeria, donde estuvo destinado hasta 1993.
Amenazado de muerte
Durante un momento de su declaración, González dejó helados a sus interlocutores, coincidieron dos fuentes que la presenciaron. No fue porque culpó al ex presidente o a algún ex ministro por la maniobra sino porque aseguró que en 1996, pocos días antes de declarar como testigo en el mismo expediente, lo amenazaron de muerte.
Según los informantes, dijo que una voz anónima le advirtió que no debía hablar si quería seguir vivo.
Cuando le preguntaron por qué no había hecho la denuncia, indicó que "no le había dado demasiada importancia", porque no se había repetido.
"Contestó todas las preguntas. Cree haber aclarado su situación. Las amplias respuestas que efectuó me permiten opinar que despejó todas las dudas respecto de su actuación", dijo a La Nación el abogado Vergara, que rehusó dar detalles de la declaración.
"Fue de gran utilidad la declaración del embajador", sostuvo Stornelli, que confirmó que "contestó todo lo que se le preguntó".
Antes de irse de Tribunales, González se sinceró con los periodistas: "Mi carrera depende del presidente de la Nación y de cómo todos ustedes me traten". También depende del juez.
Citan a Anzorreguy
- El ex titular de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) Hugo Anzorreguy declarará como testigo en la causa por la venta ilegal de armas, en la que el ex presidente Carlos Menem está imputado como jefe de una asociación ilícita, dijeron ayer fuentes judiciales. El fiscal Carlos Stornelli pidió la citación del ex funcionario para que diga todo lo que sabe sobre la maniobra porque le cuesta creer que el organismo no hubiera descubierto que entre 1991 y 1995 hubo tres embarques ilegales aéreos y siete marítimos de armas.
1- 2
Pedro Sánchez le respondió a Milei: “El insulto no forma parte de mi forma de entender la política. Ahí lo dejo”
- 3
Murió Patricia Walsh, histórica dirigente de la izquierda y una de las impulsoras de los juicios por los crímenes de la dictadura
4La misa del Papa en Luján concentrará la fuerte preocupación de la Iglesia por las deudas sociales

