
Granada intimidatoria en el diario La Gaceta, de Tucumán
Llegó en un paquete para el secretario de redacción; tenía la espoleta en su lugar
1 minuto de lectura'
SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- El duro debate que la comunidad tucumana lleva a cabo en torno de las remuneraciones "en negro" que cobran los legisladores de esta provincia tuvo ayer una derivación insospechada.
El secretario de redacción del diario La Gaceta, Carlos Abrehu, recibió en horas de la tarde un paquete con una granada cargada, aunque con la espoleta trabada para que no se activara. La encomienda traía una leyenda escrita en computadora: "Sr. Abrehu: Cirnigliaro no es un héroe".
El artefacto era una granada M5 española. Una brigada policial, conducida por el jefe de la fuerza, comisario Luis Valdiviezo, realizó un operativo en plena redacción del diario y secuestró el elemento explosivo.
Según la interpretación del presidente del directorio del medio periodístico, Alberto García Hamilton, "este acto intimidatorio lleva implícito el descontento de individuos anónimos que se incomodan con las notas que viene realizando La Gaceta sobre los excesos en los gastos políticos".
Precisamente, hace pocos días, La Nación informó ampliamente sobre la decisión del legislador peronista Osvaldo Cirnigliaro de no cobrar 12.000 pesos mensuales de gastos reservados, porque considera que no son debidamente documentados. Mientras tanto, los 39 parlamentarios restantes perciben este dinero desde que asumieron sus funciones, en octubre de 1999.
En los últimos días se agudizó el conflicto por los gastos de bloque, que representan un salario mensual de 15.000 pesos por legislador, mientras que la dieta es de $ 3080. La Constitución provincial establece que los parlamentarios no pueden ganar más que esta cifra.
Cirnigliaro responsabilizó por este exceso de gasto al presidente de la Cámara, Sisto Terán, y en la última sesión legislativa se intentó expulsar del cuerpo al rebelde.
La Gaceta siguió de cerca estos hechos, informando sobre las estrategias de los legisladores para no renunciar a sus ingresos no documentados. Las presiones de la población tucumana obligaron a que reduzcan a 6000 pesos estos gastos de bloque.
Según García Hamilton, los autores del atentado actuaron "escondidos en la vergüenza y en la impudicia del anonimato". Sostuvo que La Gaceta "fue, una vez más, objeto de amenazas intimidatorias para no acercarse a la verdad de lo que está ocurriendo en Tucumán".
Consideró que la granada representa "un verdadero ataque a nuestra actividad tal cual la venimos desarrollando desde hace más de 88 años".
Opinó que las publicaciones sobre los gastos de bloque y sobre otros temas que realizó el diario "indudablemente molestan a personajes que no tienen ningún interés en el bien común ni en el progreso de nuestra provincia. Ratificamos la continuidad de nuestro trabajo en la búsqueda de valores esenciales para la convivencia sana de los tucumanos y rechazamos definitivamente las argucias de aquellos que buscan desviar estos intereses periodísticos".






