
“Inadmisible”: la respuesta del entorno de Lula a la diatriba de Milei contra el presidente de Brasil
El titular del PT, Edinho Silva, y el ministro de Relaciones Institucionales, José Guimarães, cuestionaron al mandatario argentino; el titular del máximo tribunal de Justicia rechazó las “manifestaciones incompatibles con la civilidad”
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El discurso agresivo de Javier Milei en la convención del Partido Liberal generó críticas de funcionarios del gobierno de Lula da Silva y también en la cúpula del Poder Judicial brasileño, luego de que el presidente argentino insultara a Lula y calificara al juez Alexandre de Moraes -responsable de conducir el proceso que llevó a Jair Bolsonaro a prisión por intento de golpe de Estado- como “la basura calva”.
El primero en salir al cruce fue el presidente nacional del Partido de los Trabajadores (PT), Edinho Silva, en un comunicado difundido horas después del acto en el estadio Pacaembú.
“Brasil es un país democrático y soberano”, arrancó Silva, quien remarcó que la democracia brasileña “admite el debate de ideas” y que ninguna autoridad “está por encima de las críticas”, siempre que estas se hagan “de forma y en el momento adecuados”.
Sin embargo, consideró “inadmisible” que un jefe de Estado extranjero llegue a Brasil y se dirija “en términos irrespetuosos hacia sus poderes constituidos”.
El dirigente petista fue más allá y apuntó directamente contra Milei: “No sorprende que el actual presidente de la Argentina se comporte de esta manera. Después de todo, no son pocas las situaciones recientes en las que demostró no estar a la altura del cargo que ocupa”. Consideró, incluso, que el mandatario argentino “habría usado mejor su tiempo y los recursos de los contribuyentes argentinos” si hubiera aprovechado la jornada “para trabajar y resolver los problemas de su país”.
Tomara que Javier Milei aproveite a passagem pelo Brasil para aprender que governar é cuidar das pessoas, e não desmontar direitos.
— José Guimarães (@joseguimaraesce) July 25, 2026
Enquanto seu governo ficou marcado por uma agenda de austeridade que sacrificou trabalhadores, aposentados e os mais vulneráveis, aprofundando…
Silva cerró el comunicado con un guiño a la relación bilateral, más allá del cruce político: “Lamentamos por la Argentina, país amigo de Brasil y que tiene un pueblo excepcional”.
Luego fue el turno de José Guimarães, ministro de Relaciones Institucionales de Brasil. En un mensaje que publicó en su cuenta de la red social “X”, Guimarães cuestionó el modelo económico de La Libertad Avanza. Con un tono irónico, dijo que esperaba que Milei aproveche “su paso por Brasil para aprender que gobernar es cuidar a las personas, y no desmontar los derechos”.
“Mientras su gobierno estuvo marcado por una agenda de austeridad que sacrificó a trabajadores, jubilados y más vulnerables, profundizando las desigualdades sociales y colocando el mercado por encima de la dignidad humana, Brasil eligió otro camino: crecimiento con inclusión, diálogo y respeto a la democracia”, señaló Guimarães.
Luego, pareció aludir a la afinidad política entre Milei y Donald Trump, presidente de los Estados Unidos: “Aquí en Brasil no hay espacio para el entregamiento ni para la sumisión a los intereses de potencias extranjeras”, apuntó.
El funcionario de Lula dijo que la administración de Brasil defiende su soberanía y las reservas naturales del país. “Brasil no baja la cabeza ante nadie. Nuestro compromiso es con el pueblo brasileño, con el desarrollo nacional y con un país que crece sin renunciar a su dignidad e independencia”, remató.
Por último, Guimarães expresó su “solidaridad” con el pueblo argentino. “Un pueblo que conoce la fuerza de su propia historia y de su democracia y, ciertamente, así como sucedió en Brasil, llegará el momento en que sabrá superar el oscurantismo, la política del odio y el negacionismo para volver a avanzar en una agenda de protección social, desarrollo nacional, fortalecimiento económico e integración regional”, concluyó.
La respuesta del Poder Judicial
El otro blanco de Milei el sábado fue Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), quien bloqueó su encuentro con Jair Bolsonaro en su arresto domiciliario. Desde el escenario, el Presidente lo llamó “la basura calva” y lo acusó de actuar con “carácter vengativo”.
La descalificación generó, horas más tarde, una respuesta institucional inusual: la del propio presidente del STF, el juez Luiz Edson Fachin, quien salió a respaldar a su colega en una nota firmada en nombre de la Corte.
Calificó los dichos de Milei como una “referencia irrespetuosa” a un magistrado de “la más alta Corte del país”, pronunciada “en suelo brasileño”, por un fallo dictado “conforme la Constitución y las leyes de la República Federativa de Brasil”.
Fachin reafirmó la “plena autonomía” del Poder Judicial brasileño y sostuvo que la Presidencia del STF “deplora manifestaciones incompatibles con la civilidad que debe caracterizar las relaciones entre los Estados”.
En sus 25 minutos de discurso ante la convención, Milei jamás pronunció el nombre completo de Lula. En su lugar, recurrió a apodos y descalificativos para referirse al mandatario brasileño: lo llamó “Don Lula”, “el zurdo”, “ladrón” y “El Presidiario”, lo tildó de “ese mismo que mete presos a opositores” y lo describió como “un vecino” que se entromete en la política argentina. Hasta lo usó para bromear. Cuando un desperfecto técnico interrumpió el sonido de los micrófonos del atril, ironizó: “¿Los micrófonos estos quién los mandó a tocar? ¿El ladrón?”.
El viaje, el tercero de Milei a Brasil desde su asunción, no incluyó ninguna agenda con funcionarios del gobierno federal y reforzó la distancia diplomática entre la Casa Rosada y el Palacio del Planalto.


