
Inspeccionan el Senado, la SIDE y la casa de Cantarero
El arrepentido participó de los operativos; Fraga Mancini negó conocer datos de las coimas
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Funcionarios del juzgado de Rodolfo Canicoba Corral inspeccionaron ayer el edificio de la SIDE, el Senado y la casa del ex senador Emilio Cantarero en busca de pruebas que acrediten el relato de Mario Pontaquarto, el hombre que confesó haber entregado el dinero de los sobornos para destrabar la votación de la ley laboral, en abril de 2000.
Pontaquarto participó de los operativos para mostrar si conocía cada lugar, horas después de que otro de los imputados, Antonio Martín Fraga Mancini, desmintió la versión que reactivó la causa.
La declaración indagatoria de Fraga Mancini, que fue secretario del ex senador Remo Constanzo, se esperaba con ansiedad porque Pontaquarto lo había calificado como un posible segundo arrepentido. Pero su respuesta fue terminante: dijo que no tenía ningún indicio de que se hubieran pagado los sobornos.
En un día particularmente intenso, el juez sumó a la causa el papel que Pontaquarto dice haber recibido de manos de Cantarero a cambio de los 4.300.000 pesos provenientes de la SIDE.
Se trata de una hoja amarillenta que contiene, con letra de impresora, los nombres de siete senadores y a un lado un número manuscrito, en teoría correspondiente a la cifra que cobró cada uno. Figura también allí Hugo Sager, ex senador por el Chaco, nunca antes involucrado en el expediente.

