
Jorge Busti fue el gran perdedor en Entre Ríos
La Alianza consiguió más del 50 por ciento de los votos.
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PARANA.- Al cierre de esta edición, la opositora Alianza Para el Trabajo, la Justicia y la Educación se imponía con cerca del 51 % de los votos a la lista del Frente Entrerriano para la Producción y el Trabajo, que obtenía el 46 % de los sufragios.
Escrutadas 2059 mesas y sobre un parcial de 441.055 sufragios (el padrón es de 751.757 votantes), la Alianza había obtenido 214.969 votos, mientras que el Frente sumaba 199.181. La Izquierda Unida, en tanto, llegaba a 8842.
De acuerdo con estos resultados, el justicialismo, que arriesgaba tres de las cinco bancas para diputados nacionales que se pusieron en juego, perdió una de las plazas en manos de la Alianza (las otras dos pertenecían a la UCR). Por lo tanto, Mary Cano, Francisco Soñez y Arturo Etchevehere accederán al Congreso Nacional, mientras que por el justicialismo lo harán Emilio Martínez Garbino (el único que se postulaba para renovar su mandato) y Juan Domingo Zacarías.
El triunfo de la Alianza adquiere características salientes si se tiene en cuenta el hecho de que la coalición habría triunfado en los departamentos tradicionalmente afines al justicialismo, como Concordia (tierra del gobernador Busti), Concepción del Uruguay, Gualeguay, Gualeguaychú, Villaguay y Nogoyá. Asimismo, ésta será la primera vez desde el retorno al sistema democrático, en 1983, que accederá al Parlamento un diputado por esta provincia que no pertenece ni al justicialismo ni a la UCR, como es el caso de Soñez, ex militante del Partido Comunista local y ahora alineado en el Frepaso.
Si bien la victoria de la Alianza se presenta como indiscutible, una lectura más fina de los datos indica que se mantuvieron los mismos porcentajes registrados en las elecciones para gobernador de 1995, cuando Busti consiguió el 47 % de los votos, mientras que la UCR sumó el 45 % y el Frepaso, el 7 por ciento. En ese mismo marco, el dato por tener en cuenta tiene que ver con la pérdida de una de las bancas por parte del justicialismo.
Varios frentes
Sin duda, quien más golpeado ha salido de esta elección fue el gobernador Jorge Busti, que días atrás aseguró que estas elecciones servirían para "plebiscitar su gestión".
Entre las filas del bustismo se apostaba fuerte a una segura derrota del oficialismo en el nivel nacional, lo que pondría a Busti, en el hipotético caso de imponerse en esta provincia, en una posición bastante expectable con miras a integrar la fórmula presidencial para 1999.
Busti confiaba, además, en que una victoria holgada en estos comicios le permitiría volver a impulsar el proyecto de reforma constitucional, tema por demás conflictivo y que llevó a una dura puja entre el oficialismo y la oposición, que culminó con una negativa de la "justicia de Buenos Aires" -como la suele llamar el gobernador- a que se convocara a un plebiscito para poder resolverlo.
La derrota parece condenar al cajón de los recuerdos una serie de medidas bastante resistidas por la población y que el Poder Ejecutivo provincial tenía en stand by a la espera de una situación más propicia.
Al revertirse esta situación, la pregunta obligada es: ¿y ahora qué? Las posibilidades que se abren son varias. Por un lado, el revés de Busti no se compara con el de otros altos referentes nacionales del oficialismo, lo que no atentaría tanto contra sus aspiraciones de llegar con chances a 1999. Además, el gobernador ha sabido manejarse con habilidad en el nivel nacional al entretejer alianzas con varios de los posibles presidenciables del oficialismo (Eduardo Duhalde, Ramón Ortega, Carlos Reutemann y Néstor Kirchner).
En estas tierras, el gobernador parece no tener competidores de peso dentro de su propio partido que le puedan generar conflictos internos. Ahora se abre un profundo debate, con el gobernador Busti en el centro de la escena. El desafío será cómo escapar a los varios frentes de tormenta que se le presentan y enfrentar sin mayores sobresaltos los dos años que le quedan de gestión.
En el Chaco, la Alianza se impuso con el 60 por ciento
Brecha: la diferencia entre el Frente de Todos y el justicialismo fue de 28 puntos; se consolidó la ventaja de hace dos años.
RESISTENCIA.- La tendencia quedó corta porque, finalmente, el Frente de Todos (la Alianza chaqueña) se adueñó de una diferencia aún mayor a la que aguardaban.
Las proyecciones estadísticas vaticinaban una ventaja de 20 puntos para la coalición oficialista de la provincia. Fallaron. El Frente le sacó casi 28 puntos al Partido Justicialista.
Con el 60 por ciento de los votos contra el 32,2 (datos procesados al cierre de esta edición), la lista encabezada por Héctor Romero ganó dos bancas en Diputados y consolidó en el Chaco una hegemonía que lleva dos años.
Cuatro eran las ubicaciones que la provincia arriesgaba en la Cámara baja (dos del PJ, una de la Unión Cívica Radical y la restante, de Acción Chaqueña).
Pues bien, los números le dieron tres de esos sillones a la coalición UCR-Frepaso (Romero, Miriam Curletti y José Luis Saquer) y sólo uno al justicialismo (Juan Carlos Ayala).
Acción Chaqueña, con el 4,48 por ciento de los sufragios, y la Unidad de Izquierda, con el 1,51, no alcanzaron siquiera un lugar.
La primera lectura ofrece dos bancas nuevas para la Alianza y una menos para el PJ, además de dejar a Acción Chaqueña y a su referente y candidato Jorge Buinter con las manos vacías.
Motivos y consecuencias
Pero, claro está, también existen razones y consecuencias de esta realidad política provincial.
En el rubro motivos, Romero dio su explicación: "Se votó en favor del gobierno local y de la consolidación de una alianza que nosotros mantenemos desde el 95, así como también se buscó un cambio nacional para salir de la larga y oscura noche causada por una política de exclusión".
En cuanto a las consecuencias, se pronostica el desembarco de la gente del gobernador chaqueño, Angel Rozas, en la capital del país.
Rozas, uno de los ganadores virtuales de estos comicios 97, pretende obtener la presidencia del comité nacional del radicalismo, el 5 de diciembre. Y Romero -elegido ayer diputado- es su principal operador político.
La intención de lograr dicha titularidad fue confirmada por el gobernador, luego de conocer que la chaqueña fue una de las mejores elecciones de la coalición UCR-Frepaso en el país.
"Los resultados hablan solos sobre el posicionamiento dentro del espectro nacional de la Alianza y del radicalismo. Si bien la representación principal está en la Capital y en el Gran Buenos Aires, las cifras demuestran que también hay dirigentes ganadores en el resto del país", indicó Rozas.
Entre las consecuencias de esta brecha, aparecen después el reordenamiento que prometieron los justicialistas para su partido, con caras nuevas incluidas, y el nuevo paso hacia la total pérdida de peso de Acción Chaqueña.
En tal sentido, como el PJ ha perdido sus caudillos -las tradicionales figuras convocantes del partido-, se sabe que ahora intentará empezar a posicionar en el ámbito político a las figuras de los distritos con más votos .





