La industria teme una pelea como la del Gobierno con el campo
La alianza entre los Kirchner y el sector manufacturero se deterioró no sólo por el caso de Techint
1 minuto de lectura'
La industria y el Gobierno han comenzado a palpar un enfrentamiento que puede terminar siendo tan duro como el de los Kirchner con el campo. Y eso que el sector manufacturero fue uno de los principales aliados del Gobierno en los últimos seis años.
La crítica que el ex presidente Néstor Kirchner soltó ayer contra el grupo Techint no es el único motivo de inquietud empresarial, pero lo pone en evidencia. Kirchner dijo que Techint repartió dividendos por US$ 6 millones en vez de pagar una deuda a sus empleados. Siderar (la ex estatal Somisa y actual fabricante de chapa del grupo de Paolo Rocca) emitió un comunicado en el que sostiene que en la última asamblea de accionistas, el 15 de abril, no se repartieron dividendos. Fuentes de la empresa agregaron que en esa asamblea se votaron remuneraciones a los 28 directores y síndicos titulares y suplentes por menos de $ 6 millones, a razón de $ 9000 mensuales per cápita.
Más tarde, una fuente cercana a Kirchner aclaró que el candidato a diputado se había referido a los dividendos de Tenaris, la fabricante de tubos de Techint, que repartió a sus accionistas US$ 354 millones, "de los cuales un directivo solo cobró 6 millones, mientras que Siderar mantiene una deuda de 27 millones de dólares con sus trabajadores". En el grupo dijeron que no hay deudas, sino que se está discutiendo con el sindicato un premio por las ganancias de 2008: el gremio pide $ 11.000 para cada operario, mientras que Siderar ofrece $ 7200.
La tensión entre la Unión Industrial Argentina (UIA), en la que Techint tiene un peso clave, y el Gobierno se avivó de a poco. La nacionalización de las AFJP, las designaciones de directores y síndicos estatales en las empresas antes participadas por esas firmas y ahora por el Estado, y la prohibición de repartir dividendos en la eléctrica Edesur irritaron al establishment.
El mes pasado, el enfrentamiento involucró a Techint, el principal grupo de capital argentino, cuando Venezuela nacionalizó tres de sus empresas y la presidenta Cristina Kirchner no se opuso, sino que sólo se comprometió a defender una indemnización. Pero el conflicto se metió de lleno en la campaña electoral cuando el martes pasado la oposición organizó una reunión de la Comisión del Mercosur para debatir el pedido de la UIA y otras cámaras de que se revise el ingreso de Venezuela al bloque.
Algunos líderes empresarios admitieron semejanzas de ese cónclave con la audiencia en el Congreso que la oposición había convocado el año pasado para que hablara la Comisión de Enlace del campo. Quisieron aclarar que la industria no tiene ánimo "destituyente", pero admitieron que se avecinan tiempos de enfrentamiento, meses de tensión entre el día después de las elecciones (29 de junio) y el de la asunción del nuevo Congreso (10 de diciembre), años duros hasta que Cristina Kirchner deje la Casa Rosada en 2011. Hay quienes temen la "chavización" de los Kirchner e incluso la reestatización de Siderar.
La UIA consiguió que ayer la Federación de las Industrias de San Pablo (Fiesp) rechazara las nacionalizaciones de Venezuela. Mañana, los industriales José de Mendiguren, Miguel Acevedo, Luis Betnaza (Techint), Federico Nicholson y Adrián Kaufmann viajarán a EE.UU. para promover negocios, pero prevén verse con el embajador Héctor Timerman.
El Gobierno logró el apoyo al ingreso de Venezuela al Mercosur de parte del ex presidente de la UIA Juan Lascurain, de un vicepresidente de AEA, Enrique Pescarmona, y de patronales pymes (CAME, CGE de Capital Federal y CEEN). Además, consiguió que YPF anunciara ayer su renuncia a la Cámara de la Industria del Petróleo por diferencias de "concepción empresarial" con su presidente, Juan Aranguren (Shell), que suele confrontar el Gobierno.
Otras épocas
24/11/2003
"Decisión que valoramos"
Desde 2003, Néstor Kirchner transformó a Techint en la compañía favorita del Gobierno. "Sus inversiones son una decisión que los argentinos valoramos", dijo el 24 de noviembre, durante el anuncio de un gasoducto.
20/9/2006
Reuniones con el "favorito"
En 2006, Kirchner elegía al líder de Techint, Paolo Rocca, como acompañante predilecto. En Nueva York, él y el banquero Jorge Brito fueron los únicos empresarios en su comida, en Wall Street.
6/9/2007
"Querido Paolo"
Después de duras peleas por el caso Skanska, Kirchner se reconcilió con Techint en un acto en Siderar. Lo llamó "querido Paolo" y "empresario serio". Rocca contestó: "Presidente, nos ayudó con consejos y acciones".
23/6/2008
"Techint es un orgullo"
El Gobierno reafirmó el vínculo en 2008. En una visita a Campana, Cristina Kirchner fue explícita: "Techint es un orgullo para los argentinos. Es la primera multinacional argentina".





