
La obra social de la UOM, en convocatoria
La obra social del sindicato más emblemático de la organización gremial argentina, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), solicitó ayer ante la Justicia su concurso preventivo, con lo que admitió el fuerte endeudamiento acumulado durante los últimos años.
Fue el primer paso dado por el secretario general de la UOM, Lorenzo Miguel, para sentarse luego a negociar con sus acreedores el millonario pasivo y evitar la quiebra de la obra social, una situación que dejaría sin cobertura médica a más de 510.000 afiliados.
Pero la decisión causó fisuras internas: 24 seccionales sobre un total de 54 solicitaron a la cúpula sindical que se cancele la deuda mantenida en varios distritos.
En realidad, la crisis interna se evidenció días atrás cuando el secretario general de la UOM-Villa Constitución (Santa Fe), Alberto Piccinini, anunció la creación de un gremio paralelo, el Sindicato de los Trabajadores Siderometalmecánicos (Sitrasime).
Según datos de la Superintendencia de Servicios de Salud, la obra social de la UOM recibe aportes anuales de alrededor de 68 millones de pesos y desembolsa cerca de 124 millones en atención médica.
La obra social de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) solicitó ayer su concurso preventivo ante la Justicia debido al fuerte endeudamiento acumulado en los últimos años.
La conducción nacional del sindicato más emblemático del gremialismo dio ayer el paso que durante más de un año intentó evitar: recurrió a la Justicia para poder negociar con sus acreedores un millonario pasivo.
Según confiaron fuentes de la UOM a La Nación , puede ser un último intento por evitar la quiebra de la obra social que dejaría sin cobertura médica a más de 510.000 afiliados, luego de que fracasaran sucesivos reclamos ante el Gobierno para que se le condone una abultada deuda previsional.
El trámite fue realizado por el secretario general de la UOM, Lorenzo Miguel, Luis Guerrero y el actual intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, como integrantes del secretariado general. Los dirigentes sólo estuvieron en la sede judicial unos minutos: acreditaron su identidad y suscribieron los documentos pertinentes, comentaron fuentes judiciales.
La presentación, radicada ante la jueza en lo comercial Norma Di Notto, consigna como fecha de cesación de pagos el 12 de marzo último. Pone fin a gestiones políticas y administrativas que la UOM realizó en los últimos tiempos para no llegar a este punto.
Sin aporte del Gobierno
Por ejemplo, implica que en el gremio ya no tienen esperanzas de que el Gobierno haga suya una deuda de casi 68 millones de pesos que se habría originado cuando la obra social metalúrgica estuvo intervenida en la última dictadura militar. La UOM fue, durante décadas, el gremio más poderoso de la Argentina y virtual sinónimo de la segunda etapa del proceso de industrialización. Su suerte estuvo ligada a la del peronismo, desde que hace 50 años se estructuró como movimiento político.
En la segunda mitad de 1970 comenzó a sentir el achicamiento que sufrió el tejido industrial local. En aquel entonces, el gremio contaba con más de medio millón de afiliados. Ahora quedó reducido a menos de 185.000 y creció la mora y la evasión.
Ahora intenta un plan de salvamento drástico que hoy se grafica en el despido de más de 50 empleados del gremio, entre administrativos, enfermeras y personal médico. A una parte de ellos los reincorporaron, pero pagándoles el sueldo "contra presentación de facturas".
Para llevarlo adelante, la UOM quiso contar con el aval del Ministerio de Trabajo para aplicar el "procedimiento preventivo de crisis", recurso al que suelen echar mano las empresas que buscan desprenderse de hasta el 15% de sus plantillas para mantener su viabilidad.
"Le expliqué a Miguel que no correspondía para un gremio y menos cuando parte del personal que querían echar fue elegido para esa función por sus compañeros", dijo anoche a La Nación el ministro de Trabajo, José Uriburu.
Desequilibrio financiero
En la obra social la situación es aún peor. Según cifras de la Superintendencia de Servicios de Salud, la entidad recibe aportes por sus afiliados que rondan los $ 68 millones anuales, pero gasta unos $ 124 millones en su atención médica. El déficit, de alrededor de $ 50 millones anuales, se cubre con préstamos, incumplimientos y renegociaciones forzadas en los pagos.
A principios de octubre la UOM denunció un fuerte desequilibrio financiero por deudas contraídas durante las sucesivas intervenciones y anticipó que si no había algún tipo de ayuda oficial iba a presentarse a concurso de acreedores.
El gremio metalúrgico esperaba una ayuda que el Gobierno se había comprometido a entregar, aunque la promesa chocó luego con la negativa del Ministerio de Economía, que se basó en la situación financiera y fiscal de la UOM. Acumula otros $ 45 millones en deudas a proveedores, prestadores y personal, que hacen un rojo total superior a los 110 millones de pesos.







