
La paz, difícil misión de los argentinos en Chipre
Las tropas de las Naciones Unidas, en un escenario duro.
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NICOSIA, Chipre.- Las operaciones militares del contingente argentino de la Fuerza de las Naciones Unidas en Chipre (Unficyp) transcurren en un terreno duro, con altas temperaturas y cercado por campos minados montados en 1974 por tropas turco-chipriotas.
No se puede pagar, por ahora, el levantamiento de las minas; no hay peligro: se conoce bien por donde no se debe pisar. Desde aquellos combates del 74, los turco-chipriotas y los greco-chipriotas se vigilan, en pie de guerra. Las tropas de Unficyp preservan la paz.
El espléndido paisaje que rodea a los soldados argentinos, comandados por el teniente coronel Rafael Barni, contrasta con las ruinas de pueblos abandonados hace 20 años, en medio de la batalla.
Conmueve el silencio. Como si en cualquier momento se reanudara el zumbido de las balas.
Entre los 389 argentinos, hay 7 mujeres (dos oficiales, una suboficial y cuatro soldados) y dos militares brasileños. Se distribuyeron en cuatro "campos" (cuarteles), el San Martín, asiento del comando; el Brown; el Roca Camp, y Kokkina, estos últimos situados del lado turco-chipriota. Barni y el coronel inglés Ian Talbot, jefe de Estado Mayor de la fuera de paz, son subordinados del general argentino Evergisto De Vergara, comandante de Unficyp desde enero último.
La convivencia argentino-británica resulta fascinante.
El roce profesional de los soldados es un "shock de cultura", sugún definió un joven oficial compatriota del comando de la fuerza multinacional. Varios suboficiales viajan por poco dinero, durante sus licencias, a Grecia o Egipto.
La misión primera de Unficyp es mantener la paz y la seguridad; evitar la recurrencia de la lucha armada; preservar el "status quo" militar -estado actual-, y promover la restauración de la normalidad entre las comunidades greco-chipritota y turco-chipriota.
1974: una isla dividida
Las penurias de la isla comenzaron en 1974, cuando Turquía, en defensa de su colectividad, intervino militarmente en la República de Chipre. La isla se dividió horizontalmente: grecos, al sur; turcos, al norte. De Vergara tiene a sus órdenes a las tropas de Gran Bretaña, Austria, Australia, Canadá, Finlandia, Hugría e Irlanda.
El ejército multinacional se creó por un acuerdo ente las Naciones Unidas (UN) y Chipre, en 1964. Sólo cuatro años antes, la isla se había independizado de los ingleses, a partir de lo cual comenzaron las pujas étnicas y religiosas entre grupos extremistas de ambos bandos.
Tras las cruentas batallas de 1974 se trazaron dos líneas de cese de fuego, de Oeste a Este, entre las cuales se formó una franja irregular, que controla la UN, la Buffer Zone (Zona de Amortiguación). Sus 180 kilómetros de longitud sólo se interrumpen por las dos bases soberanas inglesas, que los británicos se reservaron desde 1960.
El contingente argentino controla el sector occidental de la Buffer Zone; Gran Bretaña, el centro -que incluye la ciudad de Nicosia-, y Austria, el oriental.
Más de 1170 hombres integran Unficyp. Unos 40 puestos de observación permanente recorren la Buffer Zone. Son mangrullos celestes, visibles a la distancia.
Se levantan entre posiciones enemigas (griegas y turcas), las cuales en algunos casos están a menos de 100 metros y a tiro de boleadora, en medio de formidables llanuras, valles o montañas.
Cada puesto, integrado por 6 u 8 soldados que se rotan cada 20 días, está bien provisto: cocina, gimnasio y un búnker con víveres para sobrevivir por 48 horas.
En la vieja Nicosia, la última ciudad dividida de Europa, la Buffer Zone se reduce a dos metros y medio; hace pocos años, un centinela griego mostró sus nalgs, burlonamente, a sus enemigos. El plomo que transformó al desafiante en cadáver llevó un mensaje claro: con los turcos no se juega.
Para evitar esto, las tropas de la UN patrullan la Buffer Zone. Otros incidentes frecuentes son los avances sobre la zona de amortiguación; las construcciones que modifican posiciones militares, y la colocación de armas no permitidas.
En un puesto de observación argentino de la UN, un monumento al mate y a la bombilla acerca a los afectos. Un cartel con una flecha hacia el sudoeste indica que ningún lugar está lejos. "Argentina: 13.000 kilómetros".
En contacto
La bailanta invadió Chipre. Desde noviembre de 1993, cuando los soldados argentinos de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas (UN) se radicaron en esta isla, una radio local dedicó su programación a los argentinos los domingos, de 18 a 20.
Los soldados argentinos se forjaron una simpatía particular de todos los chipriotas. Más allá de que se sientan como en casa, el operador de radio Héctor Rául Coradini agradece a radioaficionados argentinos por el "apoyo moral" constante y necesario: Hilda Abtan, "La Negrita" de la estación LU1JDD, de Concepción del Uruguay, se comunica todas las mañanas. También se acuerda de la estación Buenos Aires (Osvaldo), de Gualeguay (Cacho), de Corrientes (Gilberto), y de Mar del Plata (Juan y Luis).
Las novedades de Buenos Aires llegan a la tropa a través de una edición de La Nación por Internet.




