
La relación con De la Rúa separa al PJ
Los gobernadores del Frente Federal se enfrentaron con Ruckauf y De la Sota porque quieren endurecer al máximo su postura
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José Manuel de la Sota encogió los hombros y dijo: "Si ésta es la postura, no sé qué hacemos acá". El gobernador cordobés se levantó y se fue en medio de la reunión en la cual se llegó a sugerir la idea de pedir el juicio político del Presidente. La escena reflejó el alejamiento que se produjo ayer entre los catorce gobernadores peronistas: once de ellos se inclinaban por endurecer al máximo la relación con el Gobierno, pero Carlos Ruckauf y De la Sota insistían en que había que abrir una negociación, y el gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann, intentaba no profundizar esa pelea.
No hubo acuerdo. Quedaron divididos después de una discusión que se puso áspera y quedó en evidencia en la planta baja del Consejo Federal del Inversiones (CFI) cuando Néstor Kirchner (Santa Cruz) dijo que él no iba a sumarse a pactos "mendicantes" que querían hacer otros gobernadores ante un "gobierno autista" (sic).
Se refería a Ruckauf y a De la Sota, con los que algunos gobernadores se habían enfrentado verbalmente por su postura de conciliación.
Pocos minutos después, Ruckauf se paró frente a las cámaras y advirtió: "Acá tiene que haber mucha prudencia. No tenemos que ser agresivos porque la situación es muy delicada". De la Sota se fue sin decir nada (él siempre habla con los medios), Adolfo Rodríguez Saá (San Luis) afirmó que era "muy grave" que el Gobierno no cumpliera con las leyes y la mayoría de los gobernadores eligió el silencio.
Se trata de la primera fisura seria entre los 14 gobernadores del PJ y dejó de un lado a las "provincias chicas" y del otro, a las "grandes" (por Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires).
Pero esto no impidió que acordaran, por lo menos, reunirse hoy con sus pares de la Alianza para definir cómo negociarán con el Gobierno el pago de la coparticipación y la refinanciación de las deudas provinciales. El otro acuerdo consistió en que Rodríguez Saa representará a todos y enviará un mensaje al jefe de Gabinete, Chrystian Colombo: que prepare una propuesta concreta sobre cómo la Nación pagará los fondos que les debe a las provincias. Sólo después habría una reunión cumbre.
Anoche, Rodríguez Saa habló con Colombo y le dijo que los peronistas iban a insistir hoy en que no se recorte la suma fija de $ 1364 millones mensuales que les corresponde porque la mayoría estaba dispuesta a avanzar en una ofensiva.
Colombo sabía la historia porque había comenzado al mediodía.
Disputa de poder
La pelea de ayer, a 72 horas de que el PJ se impuso en las elecciones del domingo último, comenzó porque el Frente Federal Solidario (grupo de 11 gobernadores) decidió endurecer su postura durante un almuerzo que se realizó ayer en la Casa de Salta.
Kirchner y Romero fueron los más duros: se planteó impulsar el juicio político hasta llegar al Presidente (en público, Kirchner sólo habló de pedirlo para los "funcionarios que no cumplen con los pactos"), organizar una marcha federal a la Plaza de Mayo contra el modelo económico y algo que ya se había puesto en marcha: derogar los superpoderes entregados al ministro Cavallo, declarar intangibles los fondos coparticipables y convertir en ley la coparticipación del impuesto al cheque. Además, no discutir con el Gobierno sin que ellos dieran señales de que pagarían.
A todo esto, se sumó la decisión de ese sector de disputar la presidencia provisional del Senado (el candidato es el senador electo Ramón Puerta), tal como informó ayer LA NACION. Horas antes del encuentro del Frente Federal, Kirchner, Rodríguez Saa y Puerta se reunieron con Ruckauf para ver si desistía de su rechazo a esta estrategia. No lo hizo, pero le aclararon que ellos no apoyarían que la presidencia de la Cámara baja fuera para el duhaldista Eduardo Camaño.
Ruckauf dijo ayer que no era "el momento" de dar la pelea por la presidencia del Senado, que ya está decidida por el Frente Federal. Detrás de esto se esconde una vieja pelea: provincias chicas versus provincias grandes y también la puja presidencial en el PJ, que se largó la misma noche de las las elecciones del domingo.
Algunos, como Kirchner y Juan Carlos Romero (Salta), sostienen que Ruckauf y De la Sota aceptan "cualquier cosa" del Gobierno porque sólo les importa garantizar la gobernabilidad hasta 2003 y postularse como candidatos presidenciales.
Ruckauf, según pudo saber LA NACION por un ex legislador en quien confía, sospecha que Kirchner está dispuesto a provocar la salida anticipada de De la Rúa por su propio proyecto político y que ya habría tendido puentes con sectores del partido de Elisa Carrió y del Frepaso. Nada de esto se dicen frente a frente.
Pasadas las 17 llegaron los gobernador del Frente Solidario. Ruckauf, Reutemann y De la Sota ya estaban. La pelea se armó después de que acordaron con los jefes de los bloques, José Luis Gioja (Senado) y Humberto Roggero (Diputados), la ofensiva para derogar los poderes especiales a Cavallo y coparticipar el impuesto al cheque.
Cuando Kirchner contó la postura del Frente Federal, De la Sota habló de la necesidad del diálogo. "Para qué vamos a escuchar a Cavallo, si no tienen la plata", dijo Romero. "No es bueno que ustedes salgan a endurecer el discurso en nombre de todos", le contestó el gobernador cordobés.
"José, no sé por qué te ofendés, si ustedes hablan siempre en nombre del peronismo", agregó Romero. De la Sota, después de insistir, se fue y Ruckauf señaló que la única salida era reclamar una propuesta. "Digamos que vamos a escuchar", dijo. Eso es lo que harán hoy, en medio de un clima inesperadamente tenso.




