La UCR advirtió que no dará un "cheque en blanco" a Kirchner

El partido dijo que hará una "oposición constructiva" y que no integrará el gabinete
Jaime Rosemberg
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20 de mayo de 2003  

Apoyo sí, pero sin cheques en blanco. El comité nacional de la UCR decidió ayer respaldar a Néstor Kirchner durante los primeros meses de su gestión como presidente de la Nación, aunque sus principales dirigentes aseguraron que el centenario partido hará una "oposición constructiva" al nuevo gobierno y se opondrá a aquellas iniciativas con las que no esté de acuerdo.

"Vamos a dar un voto de confianza al nuevo gobierno", dijo el titular del radicalismo, Angel Rozas, para quien la UCR "no pondrá palos en la rueda" a la administración entrante. En una conferencia de prensa en la que no abundaron las sonrisas el gobernador chaqueño intentó fijar los límites que tendrá la relación con el mandatario. "Seremos una oposición seria, institucional y responsable", aclaró, y agregó que se apoyarán aquellas iniciativas que tengan que ver con el "proyecto productivo, que genere empleo y desarrolle las economías regionales".

Pero no habrá radicales en el gabinete de Kirchner. "No nos corresponde ocupar cargos", destacó Rozas, quien de todos modos aclaró que ningún dirigente había recibido una oferta concreta por parte del próximo gobierno y que Jorge Vanossi y Horacio Jaunarena, dirigentes de la UCR que participaron de la gestión de Eduardo Duhalde, lo habían hecho "sin consultar" a la dirigencia partidaria.

La postura de "oposición constructiva" fue respaldada por los titulares de las bancadas radicales en el Parlamento, Horacio Pernasetti (diputados) y Carlos Maestro (senadores). El último se permitió quebrar el libreto y pidió al PJ una "autocrítica por haber ayudado al gobierno de Carlos Menem, que no existió por obra del espíritu santo".

Cuando LA NACION le pidió precisiones, Maestro dejó fuera de las críticas al propio Kirchner ("él se opuso a Menem desde 1996"), pero incluyó al actual gobernador bonaerense, Felipe Solá, y a los legisladores José Luis Gioja y Humberto Roggero (actual embajador en Italia) entre quienes deberían reconocer sus equivocaciones.

El pacto de Olivos

"¿Y ustedes reconocen que fue un error el pacto de Olivos?", preguntó otro periodista. "No tiene nada que ver, nosotros no somos responsables del gobierno de Menem", contestó Rozas con una sonrisa nerviosa.

En la misma reunión, el titular del Foro de Intendentes Radicales, Pedro Morini, informó que pasado mañana entregarán al presidente electo un petitorio en el que reclaman la pesificación de las deudas de los municipios con los organismos internacionales y el fortalecimiento de las autonomías municipales, entre otros puntos.

La asunción de Kirchner parece haber aquietado las turbulentas aguas de las internas partidarias. Para tomar la iniciativa, el propio Rozas piensa presentar pasado mañana un documento que dará inicio a lo que considera la "renovación partidaria". El plan contempla declarar caducas todas las afiliaciones, con el fin de sincerar la cantidad real de adherentes a la UCR; también, reformar la carta orgánica partidaria y crear una fundación que forme y que capacite dirigentes.

Con estas medidas Rozas intentará acallar definitivamente a las voces que, hasta la semana pasada, pedían su alejamiento de la conducción, responsabilizándolo (junto al ex presidente Raúl Alfonsín y al ex candidato presidencial Leopoldo Moreau) de la debacle electoral del 27 de abril último.

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