
Mar del Plata: cortes de ruta y toma de un supermercado
Incidentes: tras cuatro horas, un grupo de desocupados abandonó un local de Casa Tía cuando obtuvo bolsas de comida.
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MAR DEL PLATA.- Un centenar de desocupados tomó ayer al mediodía, durante más de cuatro horas, una sucursal de Casa Tía, local desalojado solamente tras la concesión de la empresa de entregar aproximadamente 300 kilos de alimentos.
Ese fue uno de los episodios preocupantes durante la jornada de paro nacional convocado por la CGT disidente. Cortes de ruta, ataques y daños a unos 30 micros del servicio urbano de transporte público fueron otras demostraciones de fuerzas en una ciudad en la que se llegó al 85 por ciento de acatamiento a la medida propuesta por los gremialistas que responden a Hugo Moyano.
Tres piquetes de manifestantes, encabezados por miembros de la Corriente Clasista Combativa, se instalaron, a fuerza de quemar neumáticos, en las rutas 88, 226 y 2, pero finalmente accedieron a liberar los accesos a la ciudad. "No provocaron mayores incidentes", aseguró el comisario Horacio Morales, jefe del destacamento Camet, en la ruta 2.
La única movilización se produjo, sin incidentes, en el centro de la ciudad y fue organizada por la Central de Trabajadores Argentinos.
Miedo al saqueo
Lo que en principio se temió como un intento de saqueo al local de Casa Tía, finalmente derivó en una situación que lograron dominar tanto los responsables del comercio como los efectivos policiales presentes.
Los manifestantes, que respondían a la denominada Unión de Vecinos Organizados (UVO), no provocaron daños en las instalaciones.
"Queremos bolsones de alimentos y que cierren el local en adhesión al paro", reclamó Emilio Alí, líder del grupo que tiene antecedentes de haber participado en cortes de ruta y en la toma de la Catedral, así como en otras oportunidades ocuparon otros supermercados.
El gerente de la sucursal de Tía, Rubén García, dialogó con los manifestantes y luego se comunicó con autoridades de la casa central, en la Capital Federal, a la espera de órdenes.
Por la tarde, personal del local preparó los 150 bolsones de alimentos que se habían exigido como condición para abandonar el comercio, ubicado en Catamarca y Moreno, a escasos 500 metros del palacio comunal.
"Se les entregarán bolsas con aproximadamente dos kilos de alimentos, que representa un valor de 15 pesos cada una", señaló García a los medios periodísticos.
La UVO es una flamante organización vecinal que integran quienes hasta hace días militaban en el Movimiento de Desocupados Teresa Rodríguez.
Aunque dijeron pertenecer y tener el respaldo de la CTA en este reclamo, fuentes locales de la central obrera descartaron relación alguna con esta organización vecinal.
"Tienen que cerrar el local porque quienes ahora están trabajando aquí también van a ser víctimas de la reforma laboral", intimó Alí.
Mientras tanto, dos micros aguardaban en la calle para trasladar a los manifestantes hasta el barrio José Hernández, ubicado en la periferia de la ciudad.
Actualmente la UVO mantiene en pie frente al palacio comunal una carpa de protesta en reclamo de empleos que se deberían instrumentar a través de los planes oficiales Barrios y Trabajar.
Ayer abandonaron la sucursal de Tía pocos minutos después de las 16 con la mercadería reclamada: "Llevamos más bolsas de las personas que somos -aclaró Alí- porque las vamos a repartir entre la gente que no se pudo movilizar con nosotros".





