
María Julia Alsogaray quedó detenida
El juez Canicoba Corral la procesó por malversación de fondos públicos durante su gestión como secretaria de Recursos Naturales Le atribuyó irregularidades en la remodelación del edificio del organismo Dictó falta de mérito para el delito de asociación ilícita Está presa en un pabellón de la policía
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El diálogo duró menos de un minuto: María Julia Alsogaray agradeció al juez federal Rodolfo Canicoba Corral por haberla recibido personalmente. El magistrado le anunció que la había procesado y que quedaba detenida.
Unos minutos antes del fugaz encuentro registrado ayer en los tribunales de Retiro, el titular del Juzgado Federal N°6 decidió el procesamiento de la ex funcionaria menemista, a quien encontró culpable del delito de peculado (malversación de fondos públicos) con defraudación al Estado durante su gestión al frente de la Secretaría de Recursos Naturales, de 1991 a 1999.
Alsogaray, que sumó así su quinto procesamiento, quedó detenida por primera vez en su vida y fue trasladada a un pabellón de la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal, en avenida del Libertador y Cavia, en Palermo, donde fue alojada en una celda de tres por dos metros y medio.
El juez determinó también el procesamiento con prisión preventiva del ex subsecretario de Recursos Naturales Enrique Kaplan (el segundo de Alsogaray) y el procesamiento, sin prisión, de Santiago Bignoli, Arturo Bignoli, Aurora Cucchi, Lidia Blanco y Elisa Calvo. Alsogaray y Kaplan fueron embargados por 1.000.000 de pesos, cada uno.
Todos ellos participaron entre 1995 y 1997 de maniobras irregulares en las obras de remodelación del edificio del organismo que encabezó Alsogaray, entre ellas, el desvío de fondos, el pago de sobreprecios y la contratación directa de empresas "amigas".
El delito de peculado prevé una pena de dos a diez años de prisión, es decir, que puede ser excarcelable porque el margen menor de la pena es menor a los tres años de cárcel. El juez, no obstante, decidió apresar a Alsogaray por la acumulación de procesamientos y porque, dice el fallo, "resulta posible afirmar que, de recaer condena, no será de ejecución condicional".
Pero ese no fue el único punto polémico del fallo del juez. De hecho, el fiscal de la causa, Miguel Angel Osorio, ya tiene decidido apelar la falta de mérito sobre el delito de asociación ilícita, figura delictiva que hubiera asegurado la permanencia de Alsogaray en prisión hasta que se realice el juicio oral. "Este grupo de personas trabajó en distintas áreas del Estado y en el sector privado", explicó el fiscal. Cerca de su despacho indicaron que, al no estar procesada por asociación ilícita, la ex funcionaria podría quedar libre en poco tiempo por decisión de la Cámara de Apelaciones.
"No encontré elementos para procesarla por esa figura", dijo Canicoba Corral a la prensa en las escalinatas de los tribunales. Y agregó que había visto a "la señora" Alsogaray "entera" anímicamente. La defensora oficial Perla Martínez de Buck, por su parte, anunció que apelará la resolución ante la Cámara Federal porteña.
"Está bien"
En medio de una controversia acerca de una presunta intención del Gobierno de embestir contra los ex funcionarios menemistas, maniobra desmentida por voceros oficiales, la noticia cayó bien en la Casa Rosada. "Está bien. En este país tiene que haber justicia", aprobó el presidente Kirchner en la intimidad de su despacho.
La causa que llevó a uno de los símbolos del menemismo a prisión se inició en febrero de 2000, a partir de una denuncia de la Oficina Anticorrupción (OA), que se constituyó como querellante y pidió, al igual que el fiscal, el procesamiento de la ex funcionaria por el delito de asociación ilícita.
En su fallo, Canicoba Corral describió las maniobras de Alsogaray:
- Creó un fideicomiso en el Banco Ciudad de Buenos Aires para "sustraer de la custodia del Estado fondos presupuestarios" que luego fueron "utilizados en forma discrecional por parte de los responsables de la jurisdicción". A ese fideicomiso fue girado un total de 4.441.480 pesos.
- Contrató directamente a los ingenieros Santiago y Arturo Bignoli para la construcción de un entrepiso para albergar al personal del Programa de Desarrollo Institucional Ambiental (Prodia).
- Fraccionó las obras de remodelación del edificio de la secretaría de manera que todos los gastos fueran inferiores a 100.000 pesos para evitar realizar las licitaciones.
- En esas obras de remodelación pagó sobreprecios de, por ejemplo, 444% en la construcción de sanitarios y de 192% en la ejecución de revoques y mamposterías.
- Contrató en reiteradas oportunidades a la empresa ConMag, propiedad de Alberto Maggioto, con quien mantenía un vínculo previo. Esa firma se creó un día antes de ser invitada a cotizar para la realización de las obras y, al registrarse en la AFIP, declaró que contaba con un solo empleado.
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