
Murió el docente herido durante los incidentes con la policía
Carlos Fuentealba, herido por una granada de gas lacrimógeno lanzada ayer por un oficial, falleció esta tarde tras varias horas de agonía; apareció un testigo clave
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El docente Carlos Fuentealba, quien sufrió ayer graves heridas al recibir en su cabeza el impacto de una granada de gas lacrimógeno lanzada por la policía en una protesta gremial en Neuquén, y que presentaba un "daño cerebral casi irreversible", falleció esta tarde.
Por la mañana, el director médico del Hospital Provincial Castro Rendón, Sergio Homman, había dado a conocer el parte médico en el que se indicaba que el docente permanecía en coma no farmacológico.
También había admitido que el estado de salud del profesor fue empeorando con el correr de las horas. Incluso se había "hablado con la familia" hace unas horas atrás sobre la eventual donación de sus órganos.
Los médicos informaron que Fuentealba sufrió "muerte cerebral" y que el respirador al cual estaba conectado y que lo mantenía con vida fue desconectado a las 18. Sus órganos finalmente serán donados, según informaron los médicos.
Fuentealba, de 41 años, recibió en la cabeza el violento golpe del artefacto antidisturbios disparado por uno de los policía de la provincia, quien había recibido la orden del gobernador neuquino, Jorge Sobisch, de evitar un corte en la ruta donde se manifestaban.
Uno de los docente que se encontraban en la protesta, Gabriel Pillado, profesor de geografía y uno de los que sacaron a Carlos Fuentealba del auto donde recibió el disparo, hizo un dramático relato de lo que se vivió ayer en la ruta 22.
El proyectil, aseguró Pillado en declaraciones por radio Continental, "fue disparado a dos metros de distancia, explotó la granada dentro del auto, provocando la asfixia y el aplastamiento de la masa encefálica" de Fuentealba.
"Luego de romper el vidrio de la parte de atrás, con un compañero lo sacamos del asiento", relató. Ya en ese momento, "el estado del compañero era muy grave y la policía seguía tirando", agregó.
El docente desaparecido tras los incidentes. En tanto, Gonzalo Arroyo, conductor del automóvil donde hirieron a Fuentealba, del que se desconocía su paradero hasta hoy a la mañana, apareció esta noche en una ruta entre Neuquén y Centenario, anunció su padre.
Poco después de conocido el deceso de Fuentealba, en el Hospital Provincial "Castro Rendón" de Neuquén, el padre de Gonzalo, Pablo Arroyo se presentó ante la prensa para denunciar que desde esta mañana no sabía el paradero de su hijo.
"Yo le mandé un mensaje a mi hijo hoy a la mañana y me respondió; estoy mejor. Gracias y después a la tarde mi nuera me manda un mensaje diciendo, Gonzalo se rayó y se fue", relató.
Precisó que "salió de su casa sin documentos, sin el celular, sin plata, sin nada, como estaba vestido".
"Me había dicho que tenía miedo por su familia, por su casa y estaba muy alterado.
Tengan en cuenta que estuvo medio minuto en una cámara de gas", sostuvo, en alusión a la granada de gas lacrimógeno disparada contra el interior de su vehículo.
Agencias Télam y DyN




