
Murió el vicegobernador de Río Negro y lo sucedería un pichettista
Carlos Peralta tenía 50 años y sufría un cáncer de amígdalas; su reemplazante será elegido por la Legislatura local
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SAN CARLOS DE BARILOCHE.- La muerte del vicegobernador de Río Negro, Carlos Gustavo Peralta, producto de una prolongada enfermedad, conmovió a la dirigencia política de Río Negro, que tendrá que iniciar nuevamente un proceso institucional para designar a la máxima autoridad en la Legislatura. Esta designación podría recaer en un diputado del sector del senador kirchnerista Miguel Pichetto.
El fallecimiento del dirigente del Partido Justicialista de 50 años, que ingresó a la política de la mano del gobernador Carlos Soria (quien murió a poco de asumir), llevó al gobernador Alberto Weretilneck a decretar cinco días de duelo en la provincia. "Río Negro está de luto ante la lamentable pérdida del vicegobernador", dijo el mandatario en su cuenta de Twitter.
Peralta murió ayer a las 15.30 en su casa de Paso Córdoba, en las inmediaciones de General Roca, rodeado por su familia, luego de luchar durante dos años contra un cáncer de amígdalas que se le detectó en 2012 y lo obligó a realizarse diversas intervenciones y tratamientos oncológicos.
En las últimas semanas, estuvo dos veces internado en una clínica privada de General Roca por descompensaciones y en una de estas oportunidades, al retirarse en silla de ruedas, dijo animado a la prensa: "La sigo peleando". Finalmente, su deceso sacudió a la clase política que desde todos los sectores emitió su pesar.
El peronista llegó al cargo por la designación de la Legislatura provincial el 3 de enero de 2012, cuando el entonces vicegobernador Weretilneck asumió la gobernación tras la muerte de Carlos Soria, mentor y referente de Peralta, quien lo acompañó en sus inicios en la política en 1995 cuando fue elegido por primera vez concejal de su ciudad, General Roca, donde fue reelegido en 1999 hasta 2003.
A partir de allí fue por tres períodos consecutivos elegido legislador provincial, pero el último mandato no lo completó, ya que asumió la vicegobernación tras la propuesta de Weretilneck que respaldaron todos los bloques políticos.
Ahora se debe iniciar un proceso similar al que se dio cuando Weretilneck dejó su cargo para asumir la gobernación, debido a que la Constitución de Río Negro, en su artículo 180 inciso 6, establece que en caso de acefalía por fallecimiento del vicegobernador, la Legislatura designa al sucesor a propuesta del Ejecutivo, que requiere mayoría absoluta en la primera votación o mayoría simple en una segunda votación. El FPV no tendría problemas en lograr los votos ya que cuenta con 32 de los 46 legisladores y además partidos opositores anticiparon su acompañamiento para garantizar la institucionalidad.
La alianza que mantiene Weretilneck con Pichetto hace prever que el nuevo vicegobernador surgirá de las filas del senador y podría recaer esa responsabilidad en el diputado Ariel Rivero, quien en marzo fue designado vicepresidente primero de la Legislatura.
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